Cunduacán, Tabasco, 2 de abril.- La nómina del gobierno de Tabasco está diseñada para el clientelismo electoral, no para impulsar los sectores productivos, aseveró Arturo Núñez Jiménez tras destacar la necesidad de emprender una verdadera reingeniería administrativa, “no como mediante la que corrieron a quienes no eran afines a esta administración”, sino que elimine a mapaches y aviadores, “quienes son los que verdaderamente deben tener miedo de ser despedidos”.
En todos los sectores se desvían recursos para la actividad política-electoral, acusó el candidato de la izquierda tabasqueña –integrada por PRD, PT y Movimiento Ciudadano–, quien se pronunció por que el servicio público “esté orientado a las actividades productivas no a la grilla, pues por eso no hay presupuesto que alcance”.
Negó que sea cierto el rumor que de llegar a gobernar correrá a los burócratas, pues es respetuoso de los derechos laborales; “quienes deben tener miedo son los mapaches y aviadores”, advirtió.
Al sostener una reunión con plataneros y ganaderos de este municipio, Arturo Núñez afirmó que hace falta una eficiente estrategia transexenal de desarrollo económico y social, a partir de la recuperación del campo tabasqueño, pero utilizando la experiencia y conocimiento de los propios productores.
El también abanderado de la coalición Movimiento Progresista por Tabasco resaltó la urgente necesidad de un nuevo modelo de desarrollo que permita al agro ir de la mano con la industria, “no como anteriormente, cuando pasaban muchos años para dar el paso del sector primario al agroindustrial”.
Al respecto los plataneros le presentaron el proyecto de una planta de frituras de plátano macho, así como congelado en rodajas, que contaría con capacidad para procesar mensualmente 150 toneladas del producto, con un costo de 28 millones de pesos, cuyo objetivo es aprovechar la producción del fruto en los meses que se les caen los precios o los canales de comercialización.
Luego de destacar que en esa zona se producen alrededor de 40 mil toneladas de banano anualmente en un área sembrada de mil 700 hectáreas, los productores solicitaron a Arturo Núñez que de ser gobernador procure mejores tarifas de luz, toda vez que los altos costos de electricidad merman sus ganancias.
Por su parte, los ganaderos pidieron que de tener la oportunidad de dirigir los destinos de Tabasco, acabe con la “fuga” de recursos federales y estatales que son destinados a su sector, pero que “se queda en las secretarías, por no poder bajar a tiempo o en manos de líderes corruptos”.
Asimismo, solicitaron que las políticas públicas sean creadas realmente en beneficio de los ganaderos, ya que a la fecha no han visto resultados satisfactorios para el sector, salvo casos aislados de quienes, sin necesitarlo, son beneficiados por contar con amistad con el mandatario en turno o con funcionarios cercanos.
Del mismo modo, consideraron que los secretarios que tengan qué ver con el sector agropecuario deben ser gentes con el perfil idóneo, sencillas, que sepan de la problemática del campo, que se entienda con ellos y sean sensibles a las demandas de los productores agrícolas y pecuarios.
