Evitar a toda costa el ingreso de la amenaza terrorista y romper el ciclo vital de los cárteles de la droga y el crimen organizado internacional se han convertido en los dos grandes objetivos para la nueva estrategia de seguridad fronteriza de Estados Unidos, tras la sustancial reducción de la inmigración indocumentada cuyas aprehensiones se han desplomado en un 53% desde el 2008.
Según el informe ofrecido hoy por el director de la Patrulla Fronteriza, Michael Fisher, la nueva estrategia de seguridad fronteriza -que ha experimentado un salto presupuestario de mil 450% desde 1989, para llegar hasta los 3 mil 600 millones de dólares en el 2012-, reposa hoy sobre los hombros de 21 mil 370 agentes de la patrulla fronteriza y más de mil 200 agentes guardacostas.
Además, el esquema permanente de vigilancia aérea incluye un total de 270 aeronaves, entre ellas, nueve drones que recorren la frontera de costa a costa. El uso de drones se ha convertido en un recurso cada vez más utilizado ya que, de los cuatro drones que se tenían asignados para vigilar la frontera, se ha pasado a un total de nueve.
En el presupuesto asignado por el Departamento de Seguridad Interna (DHS) no se incluyen los mil 350 millones de dólares que ha invertido a su vez el Departamento de Defensa en equipo y misiones de apoyo.
«Las aprehensiones se han reducido en un 53% desde el 2008. Y, al mismo tiempo, hemos visto un aumento en la incautación de drogas en un 41%, de dinero en un 74% y de 159% en el caso de armas que han sido incautadas desde el 2006-2008», aseguró Fisher durante una audiencia ante el comité de Seguridad Interna de la Cámara de Representantes.
«La frontera de hoy entre México y Estados Unidos es muy distinta de la que teníamos en la década de los 90», aseguró Marc Rosenblun, especialista en inmigración del Servicio de Investigación del Congreso, al comparecer durante una audiencia del Congreso al lado de los máximos responsables de la seguridad fronteriza, para justificar un cambio de estrategia que reposará más en la lucha contraterrorista y en reducir a su mínima expresión a los carteles de la droga y al crimen organizado.
«La inmigración ilegal se ha reducido sustancialmente, particularmente desde el 2007», aseguró Rosenbuln al enumerar factores como la peligrosidad que enfrentan los inmigrantes en su recorrido y sus intentos por cruzar la frontera.
Pero, además, señaló «la economía mexicana se ha recuperado más rápido del debacle del 2007-2008 que la de Estados Unidos.
«Aunado a ello, una creciente mejora en las oportuniades de trabajo y un cambio a la baja en las tendencias demográficas de México, son los otros factores que han contribuido a éste fenómeno».
El nuevo plan de seguridad fronteriza 2012-2016, según aseguró Fisher, marca un importante punto de inflexión en el crecimiento de la patrulla fronteriza que tendrá como objetivo responder a los desafíos que le plantea el siglo XXI y «enfrentar las amenazas y a los adversarios» que conlleva.
Agencia El Universal
