China recrimina reunión Calderón-Dalai Lama

México.- La reunión del presidente Felipe Calderón con el Dalai Lama (Tenzin Gyatso) provocó el enojo del gobierno de China, que asegura que se ha dañado la relación bilateral. De forma airada acusó al gobierno mexicano de incurrir en “una grosera intervención en los asuntos internos de China” y de haber incumplido el compromiso previo de no realizar el encuentro.

Pese a que luego de recibir al Dalai Lama, Calderón dijo que su gobierno reconoce la soberanía de la República Popular China sobre la región autónoma del Tíbet, y que Tenzin Gyatso dejó de ser el líder político del exilio tibetano desde el 30 de mayo pasado, el gobierno de Beijing insistió en cuestionar la decisión tomada por el gobierno de México.

Expertos aseguran que pese a lo airado de la reacción de China, la fricción no tendrá mayores consecuencias, pues a ese país le interesa conservar de manera especial sus relaciones comerciales con México.

Ma Zhaoxu, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, emitió un comunicado titulado Encuentro del presidente mexicano Calderón con Dalai, en el que informó que su gobierno presentó una protesta —vía diplomática— por el recibimiento que el mandatario dio al líder religioso.

Además, exigió que México actúe para eliminar los efectos negativos de la reunión, con el fin de salvaguardar la relación con China.

Esta es la reacción que provocó el encuentro de este viernes entre el presidente Calderón y el 14 Dalai Lama, quienes dialogaron durante 45 minutos. Tras la reunión, la Presidencia de la República emitió un comunicado en el que reiteró el apego del gobierno de México al principio de “una sola China” y el reconocimiento de la plena soberanía de la República Popular sobre la región autónoma del Tíbet”.

El vocero de la cancillería China de inmediato dio a conocer el “fuerte descontento” que provocó que el gobierno mexicano haya incumplido su compromiso de no recibir al Premio Nobel de la Paz, a quien las autoridades de ese país consideran un separatista.

Aseguró que “este acto representa una grosera intervención en los asuntos internos de China, hiere el sentimiento del pueblo chino y daña las relaciones entre China y México.

“Exigimos a la parte mexicana adoptar medidas para eliminar los efectos negativos y salvaguardar mediante acciones prácticas el desarrollo sano y estable de las relaciones China-México.

“Bajo el rótulo de religión, Dalai (Lama) ha venido fraguando durante largos años actividades antichinas y secesionistas. La parte china se opone firmemente a reuniones de cualquier forma y de dirigentes o funcionarios de cualquier país con Dalai”.

“Reacción esperada”

Marco Antonio Karam, presidente de Casa Tíbet de México, calificó la actitud del gobierno chino de “grosera”.

En entrevista, dijo tener información de que en el último viaje de la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, a China, el gobierno de la República Popular cabildeó para evitar la recepción de Calderón al Dalai Lama.

“El tema primario que trató la canciller fue la visita, y fue tal la insistencia del gobierno chino al mexicano para no recibirlo, que se convirtió en grosera”.

Karam aseguró que el Dalai Lama no vino a México a provocar un conflicto diplomático, y reveló que al sostener la reunión con Calderón, Tenzin Gyatso le ofreció una disculpa por si su encuentro le generaba algún problema.

El internacionalista Jorge Chabat explicó que la reacción de China siempre es la misma luego de que un mandatario se reúne con el Premio Nobel.

Dijo que “no hay exceso en las notas diplomáticas, porque en la lógica del país asiático, cuida sus intereses. El problema se remonta a 1949, cuando China ocupó de manera violenta el Tíbet, hecho bastante condenable”, y explicó que la fricción no tendrá mayores consecuencias, pues a la República Popular le interesa conservar las relaciones comerciales.

“Es el tono normal que utiliza para protestar una visita del Dalai Lama, dondequiera que ésta se haga; la reacción no me resulta novedosa”, dijo el diplomático de carrera Jorge Montaño.

Comentó que si bien el tono utilizado por China es fuerte, no es “el fin del mundo”.

Aseguró que era una visita evitable y se debió calcular el impacto, pues el caso entorpece la relación con China, “donde hay áreas extremadamente sensibles como es ésta”.

“Tampoco creo, con toda franqueza, que sea el fin del mundo, simplemente hay una respuesta fuerte como se esperaba; ahora compete a las autoridades mexicanas buscar avenidas de entendimiento y tratar de que este capítulo no sea el que determine el futuro de una relación económica y política importante, y buscar fórmulas imaginativas para evitar que se dañe aún más o se enfríe la relación con China”, dijo.

Inauguran exposición

El Dalai Lama continuó su visita en México y acudió al museo de la Memoria y Tolerancia a inaugurar la exposición fotográfica Tíbet: Recuerdos, que muestra los crímenes de carácter étnico y cultural por los que este pueblo ha atravesado a lo largo de los últimos 61 años, desde que el gobierno de China invadió Tíbet y tomó posesión del territorio.

Agencia El Universal