¿Y después del diálogo?

En política las cosas deben cambiar, y México debe encontrar nuevos caminos para desahogar sus penas.

Javier Sicilia, el poeta al que le asesinaron a su hijo, decidió encabezar un movimiento nacional que busca, asegura, la reconciliación y la paz entre los mexicanos.

El movimiento logró ser recibido por el presidente Felipe Calderón la semana pasada y ahí, en el Castillo de Chapultepec, se escucharon voces ciudadanas exigiendo un montón de cosas al titular del Ejecutivo federal.

Y lo único que los ciudadanos recibieron de Calderón y sus secretarios de Estado que ahí estuvieron, fueron pretextos.

Calderón se mantuvo en su posición: necia, intolerante, cerrada.

Calderón nos dijo a todos que quien gobierna es el Congreso.

Calderón encontró un nuevo futuro político: para cada problema él tiene una iniciativa.

Calderón nos dio envidia porque, ser Presidente, implica no tener la culpa nunca, no tener errores, y todo siempre es responsabilidad de alguien más. Como el caso Hank donde los tontos son los miembros del Ejército, según argumentó.

Al día siguiente del encuentro, Javier Sicilia recordó que no pidió al mandatario suspender la lucha contra el crimen organizado, sino debatir sobre la posibilidad de reorientarla para reducir el número de víctimas inocentes.

“El diálogo no significa claudicación de ninguna de las partes, significa ir acercándose a la verdad y poder hacer cosas importantes”, señaló en entrevista radiofónica.

Sicilia, que fue entrevistado por diversos medios luego del encuentro en Chapultepec, lamentó que, durante el diálogo, el presidente Calderón se mantuviera firme en no modificar su estrategia de seguridad.

“No le pedimos que deje de hacer lo que tiene que hacer, sino que cambie esa forma de hacer las cosas”, dijo Sicilia que, además, argumentó que ese encuentro, “nos demostró que se puede dialogar, ser firme y fuerte en la diferencia y abrir espacios para seguir avanzando, ir construyendo y cambiar mentalidades equivocadas”.

Sicilia, dijo también que para el siguiente encuentro con el Presidente, que se realizará dentro de tres meses, asistirá acompañado de expertos en materia de seguridad para abordar el tema y tratar de lograr que el Ejecutivo acceda a realizar un cambio en su estrategia.

Sin embargo, dijo que sería importante que estuvieran presentes los secretarios de Defensa, de Marina y de la SSP.

Felipe Calderón, por su parte, mantuvo el viernes sus reflexiones en torno al encuentro sostenido con el Movimiento de Javier Sicilia.

En twitter, calificó el encuentro como una “experiencia intensa y aleccionadora”.

Los mensajes de Calderón fueron:

Hay que hacer las dos cosas al mismo tiempo: enfrentar a los criminales y reformar las instituciones. El país no podía esperar a lo segundo

El diálogo con las víctimas de la violencia fue muy enriquecedor para mí. Creo que para todos. Vamos a darle seguimiento entre todos.

A unos corresponde gobernar, a todos elegir y vigilar a los gobernantes, ser mejores ciudadanos y querer y estar cerca de los hijos.

A todos nos toca, en distinta medida, construir un país de leyes para que los mexicanos puedan ejercer sus libertades.

Pienso que es nuestra obligación reconstruir los cimientos de nuestra casa común, dañada por el crimen, la corrupción y la impunidad.

Son tres los elementos de la estrategia: enfrentar a los criminales, reconstruir las instituciones de seguridad y reconstruir el tejido social.

Para reconstruir instituciones, hay que depurar y fortalecer policías, Ministerios Públicos, jueces, en todos los Estados y nivel federal.

Para reconstruir el tejido social hay que crear oportunidades para los jóvenes: escuelas, universidades, cultura, deporte, empleo.

Y quizá el más importante: Mientras sea Presidente estaré siempre dispuesto a revisar la estrategia; siempre dispuesto a rectificar errores y a buscar alternativas.

Lo cierto es que un diálogo así no sirve de nada si no se concretan acuerdos, si no se llevan a cabo cosas.

Hoy, Calderón tiene este encuentro como pretexto para esconderse y argumentar que está intentando construir cosas.

De una cosa estoy seguro: la estrategia no va a cambiar y los muertos se van a seguir multiplicando.

Calderón así es.

Y así será.

El diálogo de Chapultepec, que pudo haber sido el inicio de algo, se convertirá en más de lo mismo.

Ya lo veremos. Ojalá y me equivoque.

*Director revista Hoja de Ruta