Varios jinetes del apocalipsis recorren nuestro país, cabalgan de la mano de gobiernos panistas, perredistas, priístas, aliancistas, híbridos y los que se acumulen el próximo año, ya sea a nivel federal, estatal o municipal.

La pobreza extrema, la inseguridad, el desempleo, la corrupción, el doble discurso, las verdades a medias, el abuso del poder, las traiciones, la irresponsabilidad, el tráfico de influencias, el nepotismo, son el pan de cada día o mejor dicho, estarán presentes en todas las cenas navideñas y de año nuevo.

En el ámbito electoral estos días servirán para afinar estrategias en los partidos y muy especialmente entre quienes creen que pueden aspirar a ser candidatos presidenciales y para ellos, el primer minuto de enero será como el campanazo inicial que no concluirá hasta el primero de diciembre de 2012 en que, quien elijan los mexicanos, tome posesión de la presidencia de la república, eso si al yunque panista que nos gobierna no se le ocurre “inventar” un golpe fascista.

Convertido en el comandante en jefe de las tropas blanquiazules, el presidente Calderón ha abandonado en absoluto sus responsabilidades como jefe de estado, para volcar toda su energía y, sobre todo, los recursos de la nación que tiene a su disposición para combatir a los “molinos de viento” priístas que hoy más que nunca amenazan con descarrilar su proyecto transexenal.

Por ello, es muy oportuno el llamado que el senador Manlio Fabio Beltrones le hizo -a Calderón- para que estas vacaciones las aproveche para “reflexionar y corregir su actitud de confrontación con el congreso” y se entiende que también con los partidos políticos y personajes que son sus adversarios.

Por supuesto estos son como los “llamados a misa”, los asume y los acepta quien tiene sentido de historia y de responsabilidad -que no parece ser el caso- porque el mayor problema en nuestro país es la falta de hombres y mujeres con visión de estado, que tengan la capacidad de anteponer a sus intereses de grupo, partidista e incluso personales, el beneficio de la nación.

Será muy lamentable y lo pagaremos a un muy alto costo los mexicanos, si no se impone la mesura y la civilidad en las próximas contiendas políticas por venir y en ello un actor principalísimo lo será el presidente Calderón, por ello suscribo la petición de Beltrones “serénese señor presidente”.

Volveremos a encontrarnos aquí en SIN CENSURA