El día de ayer, la selección mexicana venció por dos a cero a su similar de Uruguay, en duelo correspondiente a la final de la Copa del Mundo Sub-17, la cual se disputó en suelo azteca.

No es de sorprenderse la cantidad de elogios y adjetivos que recibieron los integrantes de esta selección, pero ante todo hay que guardar mesura.

Es cierto, no tengo porqué demeritar lo hecho por estos jóvenes, quienes además de futbol, mostraron un carácter digno de admirarse y un verdadero amor por lo que hacen. Determinación, garra y una mentalidad ganadora fueron algunos de los factores que hicieron que los muchachos se sobrepusieran a las adversidades encontradas en un camino que no fue para nada fácil.

Cada uno de los integrantes de esta selección tiene su mérito, debemos festejarlo. Lo que me parece triste es que la prensa le ha hecho creer a los aficionados algo que parece muy lejano. Mucha gente en verdad cree que con este triunfo tenemos otra “generación de oro” por la cual podemos soñar a futuro y pensar no solo en llegar al quinto partido, sino a ser campeones de un mundial a nivel mayor.

Los comentarios son parecidos o idénticos a los vistos en el 2005, cuando se consiguió el campeonato mundial en Perú, donde contábamos con una “generación de oro” que sería la base y nos daría grandes alegrías para el entonces no tan lejano mundial de Sudáfrica 2010. Lo que pasó con nuestra selección en dicha justa ya lo sabemos.

Insisto, no tengo porqué demeritar lo hecho el día de ayer, pero es increíble que se vuelvan a escuchar los mismos comentarios que ilusionaron en su momento a cada uno de los aficionados al balompié mexicano. No lo niego, hay jugadores interesantes como Briseño que tienen cualidades dignas de destacarse.

Pero no nos apresuremos: ¿Dónde están aquellos campeones mundiales? ¿Qué fue de Sergio Arias, Ever Guzmán, Juan Carlos Silva? ¿Por qué no lograron despuntar jugadores como Villaluz o el capitán Patricio Araujo? ¿Dónde están aquellas “joyas” mexicanas llamadas Carlos Vela o Giovanni Dos Santos?

El ganar dos Copas del Mundo Sub-17 no garantiza nada. Un dato concreto: la selección más ganadora de estos mundiales es Nigeria, quien cuenta con tres campeonatos y tres subcampeonatos. ¿Qué ha hecho Nigeria a nivel mayor? Nada.
Es cierto, con trabajo todo se logra. Pero todo a su debido tiempo, ahora el proceso y evolución de los jugadores será cuestión de sus respectivos clubes. Sinceramente, espero que no se pierdan en el camino…



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