Las campañas electorales hoy se sostienen con base en las percepciones ciudadanas y, los partidos políticos le apuestan a eso, a penetrar en el inconsciente colectivo para generar una idea de triunfo.

Esa era –y digo era porque después de lo ocurrido el domingo habrá que modificar la estrategia— la campaña del PAN y del gobierno federal para intentar posicionar a su candidata, Josefina Vázquez Mota, en la segunda posición acortando la distancia con el puntero, Enrique Peña Nieto.

La operación era muy sencilla: mover algunas encuestas para decirle a la ciudadanía que Vázquez Mota se encontraba a tiro de piedra del PRI y Peña Nieto y que, en las próximas semanas, lo alcanzaría y daría vuelta.

Así se dieron a conocer tres encuestas, la primera fue del PAN que, en conferencia de prensa, dijo que eran sólo 4 puntos la diferencia; luego Felipe Calderón dijo a los consejeros de Banamex que la distancia era de 5 puntos, y finalmente Gea Isa, en encuesta para Milenio, dijo que eran 7 puntos.

La estrategia no funcionó del todo pero sirvió para posicionar a Vázquez Mota en los medios de comunicación.

Las tres encuestas dadas a conocer por el PAN, o con influencia del PAN, fueron criticadas por el resto de las casas encuestadoras.

Roy Campos de Consulta Mitofsky hizo un promedio de las encuestas dadas a conocer y, claramente, estas se salían de la media.

En total, promedió cinco encuestas, incluida la de Gea Isa y los resultados son claros:


-Enrique Peña, 47%

-Josefina Vázquez Mota, 31.3%

-Andrés Manuel López Obrador, 20.7%

-Gabriel Quadri, 1%


Esta es la percepción que el PAN debe combatir, la de Josefina en segundo lugar, lejos de Peña Nieto y cerca de López Obrador.

Hay varios problemas sobre esto. Consulta Mitofsky, en su encuesta anterior, desmenuzó la percepción ciudadana-

“La expectativa que tienen los mexicanos sobre el resultado de la elección muestran un triunfo del PRI, seguido por el PAN y después por el PRD es el resultado con mayor frecuencia de menciones (lo que corresponde por cierto a las preferencias) aunque ese orden solo es mencionado por el 33%; el segundo resultado “esperado” cambia ya que hace 15 días, aunque por escaso margen, el orden PRI-PRD-PAN lo tenía y ahora es desplazado por PAN-PRI-PRD que es el único que sube en menciones”, refiere la casa encuestadora.

Y recuerda lo ocurrido en 2000 y 2006. “Al hacer comparaciones con otras contiendas y otras encuestas con preferencias “efectivas” en febrero de 2000 había una ventaja de 7 puntos del entonces candidato del PRI Francisco Labastida; después en 2006, la ventaja de López Obrador era de 9 puntos (sólo 7 si vemos el promedio de 5 encuestas levantadas ese mes), y el día de hoy, nuestra encuesta marca 19 puntos de ventaja para Peña Nieto (o 21 puntos si se promedia esta encuesta con la de El Universal, OEM y GEA-ISA)”.

Estos datos son muy malas noticias para el PAN que intentaba dar un vuelco a la percepción.

Por eso decidieron los panistas organizar un evento masivo, arriesgándose a una sanción del IFE, para mostrar músculo y seguir con el posicionamiento de ir avanzando.

Pero todo se derrumbó.

La transmisión por la televisión de la toma de protesta evidenció la mala organización, el acarreo, el mal diseño del evento, lo mal preparada que estuvo Josefina, la falta de entrenamiento para masivos.

Y lo peor: el abandono de los acarreados al momento del discurso de la candidata presidencial.

El estadio Azul se vació y dejó a Josefina sola.

El pitorreo se hizo monumental, empezó en redes sociales con #Josefinaforeveralone y terminó en los medios de comunicación, en sus portadas, en sus fotos.

Hoy será muy difícil que el PAN insista en su campaña de percepción porque la que dejó el evento del domingo pasado fue la de un partido extraviado y una candidata a la baja.

El respaldo ciudadano del que hablaban los panistas, la subida en las encuestas, el acercamiento al puntero, se derrumbaron en 16 minutos, que fue el tiempo que duró el discurso de Josefina.

Hoy deberán el PAN y el gobierno iniciar una nueva estrategia. Me gusta una: acusar al PRI y a los priistas de ligas con la delincuencia organizada y con el endeudamiento en los estados.

Vamos a ver.





*Director Hoja de Ruta y Hoja de Ruta digital (www.hojaderuta.mx)