A siete días del soñado día, el “formato” aprobado para la ceremonia de la toma oficial del poder y de la silla presidencial, es de suma sencillez y brevedad. Puede resumirse en frase parecida a la que Vicente le impuso a Fidel Castro en aquella “memorable” cita, “Comes y te vas”. Así que, para no incomodar a los patrones del Norte, Mr.Zorro le exigió al líder cubano, que llegara a verlo, se echaran un taco…y vámonos…antes de que llegara Fush. De esa manera se manejaban, en aquellos días, las relaciones internacionales, que ubicaron a México como un país cuya soberanía ya empezaba a caer y a caer…

No crea usted que no va a haber banquete y concurso de jilgueros, el día primero de diciembre ya próximo. Lo que sucede es que, el edificio de la Cámara de diputados, no podría resguardarse de la misma manera que el Palacio Nacional, donde es común ver a los soldados y sus comandantes, permanentemente. Por lo demás, se justifica que, la ceremonia sea por demás austera y breve. De hacho, será muda y sorda (según la información ya publicada) apegándose al signo y sello que brilló durante el período que, ¡Gracias a Dios!, ya termina. La sordera y la ceguera oficiales fueron aterradoras. Lo opuesto a la verborrea de las “disculpas y condolencias”, que siempre estuvieron a la orden del día, para calmar los ánimos de los miles de dolientes, por los errores y los “daños colaterales”.

La verdad es que no podría esperarse una ceremonia rimbombante y con adornos de navidad. La toma de posesión de Felipe I tuvo entrada por la puerta trasera y con etiqueta de “espurio”. Enrique no lo hace de manera muy diferente. Así que, entrará al recinto de “don Lázaro”, quizá de la misma manera. No se sabe qué le tengan preparado para darle la bienvenida los millones de frustrados ante el dictamen del IFE – TEFPJ. ¡Más vale ser precavidos y previsores! Vamos, ni siquiera habrá palabras, más allá de las de rigor: ¡Sí, protesto! Y …vámonos a Palacio, donde se reunirá solamente la crema y nata de los amigos y aspirantes al hueso sexenal. Por allá estarán los diputados “ponentes”, quienes en ausencia del nuevo virrey – quien llegará más tarde – dirán misa y réquiem, para luego pasar al besamanos, al arribar el nuevo “comandante” de las Fuerzas Armadas del país. Seguramente allí mismo se hará el brindis y le entrarán a las memelas y “tlacoyos”, preparados en la Marquesa, por “las Marías” mexiquenses. Por cierto, son una delicia los “tlacoyos” (memelas “gorditas” rellenas de frijol con chorizo). ¡Qué memelas ni qué ocho cuartos, los señores beben “del bueno” y comen de lo mejor. Ya se sabrá de dónde traerán “las viandas” y los vinos. ¡En Palacio será la gran fiesta “pública”. Ningún inconforme se atrevería a acercarse al “búnker nacional”. Mucho menos después de los ascensos a los nuevos generales del ENM.

Tenga por seguro que, a los millones de inconformes por la llegada de EPN a Palacio, se sumarán los cuatro mil funcionarios que han sido despedidos, para dar paso a los nuevos nombramientos para el sexenio que ha empezado ya. Los cargos vacantes, en su mayoría, son pagados con salarios superiores a los maravillosos $6 000.00 mensuales, que “alcanzan para todo”. Desde luego que los salarios son mejores. Directores de área, directores generales, de $30 000.00 para arriba, tienen que dejar su silla ejecutiva. Alguno que otro encontrará a tiempo a algún “compadre” que le dé el espaldarazo y no salga de la nómina. Otros…Oh, my God!, a la banca, a la fila enorme de desempleados. Quizá a la lista de los pensionados que apenas sobreviven con su mesada de lástima. Al grupo de los que a duras penas hacen dos comidas al día, ya con un pie cercano a los de una al día. “Dibodobadito”, los cargos “de confianza” no son de fiar. A quitarse el saco y a ahorrar para vivir. Al fin que, unos miles más, de mexicanos en pobreza, ni se ven. Moles de los electricistas del SME, ni siquiera aceptaron su “liquidación”. ¡A quién le va a gustar que lo liquiden! ¿Por qué no se “liquidó” al sindicato de maestros, que tantos años lleva actuando en contra de la democracia y de la propia ley? La reelección ha sido su sello y marca. A la “maestra” sí le levantan más de una cuarta. Pues bien, ha empezado la cuenta regresiva, para tener nuevos gobernantes (ni tan nuevos) en lo que ya no será conocido como “Estados Unidos Mexicanos”. ¡Todavía se dio el lujo de meter otra propuesta! ¿Querrá borrar toda huella de los abusos cometidos? ¿O es alguna treta legal? Al desaparecer EUM, ya no podrá haber acusador. ¿Los diputados dictaminarán ese otro cambio, antes del día primero de diciembre?