Ha llegado el momento de reflexión profunda y análisis, para el pueblo y gobierno de Oaxaca, en relación al tema de la educación en nuestro estado. Los gritos y sombrerazos, las opiniones sin fundamento alguno, las exigencias de los que “pierden millones de pesos en cada paro o marcha”, pero que al manifestar sus ingresos mercantiles hablan de unos cuantos centavos, para evadir el pago de impuestos, NO conducirá a solucionar ninguno de los problemas o causas del descontento NO solamente del magisterio, sino de un buen número de agrupaciones del pueblo en general. Los cientos de marchas, que se acumularon durante el año, en el país entero, son prueba clara y fehaciente de que algo anda mal en México.

Este miércoles 28 de noviembre, se publicaron en nuestro Diario, TIEMPO de Oaxaca, datos sumamente importantes y significativos, que deben tomarse como punto de partida para realizar un análisis objetivo del asunto que tanto atañe y afecta al pueblo oaxaqueño. Por una parte, se menciona el dato acerca del incremento del 300 por ciento, en los años recientes, del presupuesto asignado a la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca. De escasos 300 millones de pesos que gastaban, ahora reciben 864 millones. Habría que exigir una EVALUACIÓN INSTITUCIONAL, para saber si los RESULTADOS académicos justifican tal aumento en el gasto de una sola institución. Luego habría que hacer una comparación con el presupuesto anual del IEEPO, que con cantidad parecida, atiende y paga los servicios de casi QUINCE MIL escuelas y más de SETENTA MIL trabajadores de la educación, entre maestros y personal de apoyo. Una tabla comparativa y una evaluación de tal naturaleza, daría al pueblo índices objetivos acerca de la inversión y la aplicación de los recursos que aporta al pueblo mexicano a través de los órganos de gobierno. Sin olvidar que hay un paquete de universidades, manejadas y administradas “ a distancia”, a las que también se les asigna una fuerte cantidad de dinero, que tampoco “les alcanza”.

La información acerca de los salarios de los maestros, requiere de una observación pertinente. A su servidor y a un equipo pequeño de maestros honestos y eficientes, nos correspondió implantar en nuestro estado, el programa de evaluación y estímulo al DESEMPEÑO DOCENTE, conocido como “Carrera Magisterial”, que fue un intento de impulsar la llamada MERITOCRACIA, que significa, en cualquier ámbito del trabajo, mayor salario para los más preparados y eficientes. Por primera vez en la historia de la educación en Oaxaca, los maestros oaxaqueños, en número de VEINTE MIL, permitieron que de manera externa se EVALUARA anualmente el rendimiento escolar de sus grupos de alumnos. Y por primera vez, también, empezaron a presentar ellos, los MAESTROS, un EXAMEN anual, para comprobar su preparación profesional y obtener, en su caso, los estímulos económicos correspondientes. De esa manera, algunos ( muy pocos) docentes y directivos de educación básica, alcanzaron niveles salariales que excepcionalmente duplican o inclusive triplican el sueldo de la mayoría de los maestros de base.

A nosotros nos tocó la difícil tarea de implantar ese sistema de evaluación y aplicar sus rigurosas normas nacionales, durante los primeros TRES años de operación. Vencimos obstáculos de toda índole, administrativa, política, gremial, pues Oaxaca fue el último estado del país en aceptar participar en dicho programa. Inclusive, en algún nivel educativo hubo que intervenir de manera directa y fuerte, para que se crearan las claves y plazas compactadas, de 19 y 20 horas, que eran el primer requisito administrativo que se exigía a nivel nacional, para aspirar a ingresar al programa. Aunque, a decir verdad, lo más difícil fue, que los docentes y directivos aceptaran ser evaluados en su rendimiento anual. Lamentablemente, desde hace algunos años, dicho programa fue congelado en Oaxaca, principalmente por las deficiencias en los instrumentos y mecanismos de evaluación que fueron surgiendo a nivel nacional. Por la prensa se ha sabido de la venta y manipulación de la cacareada Prueba Enlace, que torpemente pretendieron imponer como “evaluación universal”, los tres “sabios”, Felipe, Elba Esther y Josefina.

Aparte de este tipo de información, que debe ser el punto de partida para saber lo que ocurre en el ámbito educativo, habría que subrayar que, los responsables de la educación en Oaxaca, hace rato que NO establecen compromiso alguno con los dirigentes del magisterio, antes de hacer las concesiones económicas de todo tipo a su favor. Hay pocas escuelas, bien dirigidas, donde los propios maestros y sus directivos, con mucha dignidad, hicieron su propio acuerdo y compromiso interno, de elevar el índice de aprovechamiento, año tras año. De un SEIS de promedio que tenía su alumnado hace unos diez años, han alcanzado ya el OCHO y hasta el OCHO - CINCO, lo que demuestra que sí hay voluntad y esfuerzo, por elevar la calidad de la enseñanza. Lo que hace falta es que los responsables del aparato educativo en el estado, conozcan lo que es el Proceso de Enseñanza Aprendizaje y aprendan a dialogar con autoridad sana y respeto mutuo, con los directivos sindicales, para establecer COMPROMISOS que eleven la calidad de la educación, así como las condiciones de trabajo y vida de los maestros y los trabajadores de la educación en GENERAL. ¡Hay mucho por hacer y que se puede realizar! ¡Hay quienes podrían lograrlo!