Trabajo generado en la materia de Metodología de la Investigación

El alcoholismo es el consumo excesivo de alcohol de manera prolongada, hasta convertirse en dependencia. Esta es una enfermedad crónica, que afecta la salud física y mental del consumidor, creándole problemas familiares, con la sociedad y en su trabajo. Desafortunadamente el consumo de bebidas alcohólicas ha aumentado constantemente entre los jóvenes, hasta llegar a causarles la muerte. Asimismo las defunciones por accidentes relacionados con el alcohol ocupan los primeros lugares en muchos países, registrándose también gran número de suicidios. Muchos jóvenes logran una recuperación completa a través de los programas de tratamiento de esta enfermedad.

El alcoholismo se atribuye a problemas familiares, a rencores, inseguridad, maltrato físico y problemas económicos. El alcohólico provoca en su familia sentimientos de culpa, confusión coraje, vergüenza y dolor.

En ocasiones motiva decisiones drásticas como castigo físico, reclusión o expulsión del hogar, lo que agudiza el problema. A veces los padres se culpan mutuamente y generalmente se acusa a la madre de proteger al hijo alcohólico. El ambiente familiar se distorsiona ante la existencia de un enfermo alcohólico, sufriendo en forma paulatina un proceso de desorganización y afectación emocional. En ocasiones se adopta una actitud de negación pública, soportándola en silencio. El alcoholismo afecta profundamente a los familiares que están alrededor del enfermo, como su desintegración, y es causante de conflictos conyugales y divorcios.

La marginación o castigo al alcohólico no es la solución. Se logran mejores resultados con el trato respetuoso y la comprensión, procurando que de buena voluntad el enfermo acepte su condición y se someta a un tratamiento adecuado.

Los problemas sociales del alcoholismo comprenden los derivados de su conducta, que ocasiona el abandono de sus estudios, la pérdida del empleo, la violación a las leyes, mal comportamiento en público, marginación, falta de respeto y crisis económica. La incidencia en conductas antisociales puede ser constitutiva de delitos y accidentes graves, que producen lesiones, pérdidas de algunos órganos o la muerte misma.

En cuanto a los problemas neurológicos, que afectan la salud mental, se presentan los siguientes: síndrome de abstinencia, delirium tremens, psicosis de Korsakoff, que es semejante al delirium tremens, con cuadros de amnesia, desorientación de tiempo y lugar, confusión de la memoria, y otros, así como la celotipias, que consiste en celos patológicos, demencia progresiva y depresión.

Igualmente, se presentan otros problemas como neuritis periférica, que se manifiesta con trastornos musculares, dificultad para caminar, hormigueo en la piel, y trastornos de la sensibilidad; anemia, o sea que la medula de los huesos no tiene los elementos para la producción adecuada de glóbulos rojos; pancreatitis, cirrosis hepática o degeneración de las células del hígado, que se caracteriza por la hinchazón del abdomen; avitaminosis B, que puede provocar insuficiencia cardiaca, artritis crónica o alteración de la mucosa del estomago, con calambres, eructos constantes, dolor de cabeza y malestar general; ulceras, que destruyen total o parcialmente el tejido que recubre ciertos órganos como la piel, el estomago, los intestinos, y que pueden provocar hemorragias internas severas.

La rehabilitación del alcohólico se inicia con el reconocimiento de que lo es y que consiste en una enfermedad progresiva y mortal y no un simple vicio de consideraciones. Para su tratamiento hay residencias especializadas y hospitales psiquiátricos, en los que además de resolver las complicaciones orgánicas y los cuadros de abstinencia se realizan conferencias, entrevistas individualizadas, consejos, técnicas de terapia de grupo, encaminadas a conseguir la abstinencia no forzada y las prácticas deportivas.

El alcoholismo es un problema social que tiene impacto negativo en la vida de un segmento considerable de jóvenes, que empiezan a consumir bebidas alcohólicas a temprana edad, y que tienen repercusiones escolares, sociales, y personales, porque se vuelve práctica repetitiva, hasta el punto de la dependencia, y la falta de control.

Entre los factores que inciden en el predominio del alcoholismo, figuran el medio social desfavorable, la facilidad para la adquisición de las bebidas, la evasión a los problemas y las tradiciones socioculturales.

Es recomendable mayor vigilancia en los establecimientos que expenden bebidas alcohólicas para que, de acuerdo con la ley, no las vendan a menores de edad, o de lo contrario se les apliquen las sanciones correspondientes, así como que los padres de familia platiquen con sus hijos sobre este problema y los orienten debidamente, ya que, insistimos, el alcoholismo no es un vicio sino una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal; es un trastorno primario y no un síntoma de otras enfermedades o problemas emocionales.

En nuestra investigación se encontró que esta adicción generó en el estado un total de 293 muertes durante el año 2008, de acuerdo con el último censo del Inegi.