*Y la yucateca Ivonne Ortega se perfila para presidirla a partir de septiembre
*Hacienda no deja de ordeñar a Pemex y ahí está el origen del llamado déficit


En la alturas no hay duda:

El mexiquense César Camacho Quiroz será el próximo coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados, donde sustituirá al sonorense Manlio Fabio Beltrones.

Por algo éste ya le tiene preparadas dos oficinas para cuando quiera tomar posesión de ellas: como pastor priísta y como presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

Y algo más:

Ivonne Ortega es mano para presidir la Cámara durante el primer año de la próxima Legislatura.

Con una salvedad:

Muchas voces hablan al oído del presidente Enrique Peña Nieto –y Camacho Quiroz sabrá si las escucha- para convencerlo sobre la conveniencia de reservar al PRI el último año –de septiembre de 2017 a agosto de 2018- el manejo de San Lázaro.

¿Por qué?

Porque será el año electoral y, entre los fuegos ardientes de la política, es conveniente intentar conducir la agenda política y no dejar ese foro a quienes seguramente intentarán golpear al régimen de Peña Nieto.

En tanto se decide este manejo, adelantemos desde ahora: los potenciales vicecoordinadores serán el sinaloense David López, el también sinaloense Enrique Jackson y el yucateco Jorge Carlos Ramírez Marín.

DESPUES DEL ALIANCISMO DE 2010

Pasó desapercibido un reciente periplo del dirigente priísta César Camacho Quiroz.

Estuvo en tres estados claves: Oaxaca, Puebla y Sinaloa.

Pueden sonar solitarios, pero son las tres entidades donde hace cinco años el aliancismo de Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) ganaron sus primeras gubernaturas.

Eran tiempo de esperanza para los electores.

Hoy son tiempos de frustración en entidades, salvo Puebla.

En Oaxaca Gabino Cué ha sido un fiasco por su mala administración y sobre todo por cómo se alió con la peor izquierda de su estado, la Sección 22 y los residuos de la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO) a fin de llegar al poder.

Debió llegar el gobierno federal a rescatar no nada más la educación pública, sino algo de rectoría por parte del mandatario estatal.

En Puebla el panista Rafael Moreno Valle avanza con proyecto y, con una manejo distinto, se perfila como el seguro candidato del Partido Acción Nacional (PAN) para la Presidencia de la República.

Pero en Sinaloa Mario López Velarde naufraga para desesperanza de sus gobernadores.

Sirva un dato para prueba de lo sucedido en esa entidad del pacífico: seis de los ocho diputados de mayoría son del PRI y tendrán una representación envidiable en San Lázaro: nueve legisladores.

Y uno de ellos, el peñista David López Gutiérrez, se perfila como coordinador.

Eso no gusta al PAN, cuyos candidatos intentaron desbarrancar su popularidad.

Roberto Cruz pidió un debate público con él, pero López Gutiérrez le contestó con argumentos irrebatibles: ambos eran candidatos plurinominales y, de ser el caso, la confrontación debería darse en la Cámara de Diputados.

Esto no será posible: Cruz no será legislador.

EL CONTROL DE HACIENDA A PEMEX

1.- No es necesario voltear a la crisis internacional del mercado de crudo ni a la administración de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Basta una pregunta:

¿Cuándo le soltará la rienda la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a una empresa de la cual ha vivido el presupuesto federal desde los años setenta, cuando era calificada como época del populismo?

Y si la respuesta no basta, va otra interrogante:

¿Acaso el Pemex de Emilio Lozoya ya tiene la autonomía prometida con la reforma energética?

La respuesta doble es: no.

Y 2.- Juan Manuel Carreras estuvo ayer en la residencia presidencial de Los Pinos, donde Enrique Peña Nieto prometió apoyar grandes proyectos para asegurar el desarrollo económico del estado.