“Me quisieron expulsar, pero sigo siendo priísta”: Genaro Borrego
Sólo se pidió autorizar mariguana con fines lúdicos: Arturo Saldívar


Genaro Borrego entra al Centro Médico con discreción, diríase sin ser visto.

Nadie, salvo una mención del director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), José Antonio González Anaya, lo alude desde el atril.

Pero es el hombre cuya visión permitió, durante los noventa, generar un esquema de ahorro mediante le cual se garantizaban dos cosas: cuentas individuales para el retiro y ahorros para las pensiones.

Alrededor de 2.4 billones de pesos, más cientos y cientos diarios.

-¿Cómo fue posible? –le pregunto.

Eran los tiempos de la peor crisis con Ernesto Zedillo, tras la devaluación de 1944 –el error de diciembre, lo bautizó Carlos Salinas-, sin suficiente ahorro interno y un Seguro Social bajo presión creciente por las pensiones.

-La economía necesitaba dos pilares de apoyo. Uno fue el Banco de México (Banxico) y otro el ahorro de los pensionados… un mundo de dinero.

Voltea hacia Tonatiuh Rodríguez, director de Afore XXI –IMSS y Banorte- y le pregunta:

-¿Cuánto tienen ustedes de capital?

-630 mil millones, más o menos el cuatro por ciento del total.

-¿Y en total?

-No traigo la cifra exacta… Más de dos mil 300 millones de millones -2.3 billones, traduzco yo-… Haz cuentas: 14 por ciento del producto interno bruto (PIB).

-¿Orgulloso con esa cuenta? –preguntó a Borrego Estrada.

-Claro, es la estabilidad del país.

“ME QUISIERON EXPULSAR, PERO SIGO PRIISTA”

-¿Alguna vez se imaginó ese mundo de dinero? –pregunto a Genaro Borrego.

-Bueno… Yo no, pero el presidente Ernesto Zedillo sí. El y José Julián Sidaoui. Es el artífice anónimo. El era subsecretario de Hacienda y nos reunimos varias veces para ver qué hacer.

En aquel tiempo, prosigue Borrego Estrada, “ya existía el Sistema del Ahorro para el Retiro (SAR), un ahorro insignificante con una mínima del porcentaje de los trabajadores. Nosotros le dimos el empujón definitivo”.

¿De cuánto sirven 2.4 billones de pesos?

Quién sabe, porque están desaprovechados en gran parte y no se utilizan, como en su momento idearon Sidaoui y Borrego Estrada, para dinamitar el desarrollo nacional.

Ayer Borrego Estrada estaba en segunda fila en la Asamblea General del IMSS.

-¿Extraña la política?

-Claro… Bueno, a veces sí y a veces no.

Hoy trabaja en el grupo Femsa, un holding con operaciones en once países y operador, entre otras cosas, de más de 14 mil tiendas de conveniencia Oxxo en el país con ventas superiores a Walmart.

-¿Regresaría al Partido Revolucionario Institucional (PRI)?

-Claro, si es mi partido. Me intentaron expulsar Roberto Madrazo y Mariano Palacios. Entonces decidí renunciar, pero sigue siendo mi partido.

-¿Lo han buscado?

-No, pero sé que tengo las puertas abiertas. Manlio Fabio Beltrones y yo fuimos diputados juntos, somos amigos, hemos hablado… También soy amigo de Emilio Gamboa. Fue mi subordinado, inclusive, un tiempo en el IMSS.

-¿Todavía tiene ambiciones políticas?

-No, sólo servir a mi país. Ya fui todo: diputado, gobernador, presidente nacional del PRI, director del Seguro Social, senador… realmente he sido todo, solamente presidente no.

NO HAY DISCUSIÓN PARA CULTIVAR MARIGUANA

1.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se dispone a aprobar el cultivo y consumo de mariguana con fines lúdicos, a propuesta del ministro Arturo Saldívar Lelo de Larrea.

-¿Por qué nada más para fines de recreación o lúdicos? –le pregunto.

-Porque así lo pidieron los demandantes. Si han pedido que se autorizara cultivar, transportar y comercializar a discreción, la discusión y mi proyecto de sentencia serían distintos.

Y 2.- los mexicanos galardonados en el concurso mundial PetroBowl 2015 pueden estar tranquilos.

Pronto podrían incorporarse a Petróleos Mexicanos (Pemex), a juzgar por la felicitación de su director Emilio Lozoya.

“Estamos convencidos que le capital humano es fundamental para enfrentar los grandes desafíos que se avecinan… permitirá a la petrolera er más eficiente y más competitiva en esta nueva etapa de mercado abierto”.

¿Hace falta una oferta mayor?