Los gobernadores se lo disputan, pero sólo estaría en el DF y tres estados
Peña y la primera dama se encontrarán con él al menos en dos ocasiones


Las interpretaciones pueden ser diversas, pero la información es única:

El Papa Francisco no quiere ir al Poder Legislativo.

Ni al Senado de la República ni a la Cámara de Diputados, ya no se diga a sesión de Congreso General.

Ya lo saben las autoridades del país con las cuales se organiza la presencia de Jorge Mario Bergoglio en febrero próximo, una gira con una intención y un guión preestablecidos.

Atrás de la decisión está la interpretación.

La más socorrida:

El Vaticano leyó con interés la invitación para usar los micrófonos parlamentarios –con la venia de izquierdas y derechas, debe aclararse aquí-, pero la clerecía la analizó con cierta indiferencia.

Si en el pasado los viejos parlamentarios la llamaban la máxima tribuna de la patria, aquí podría parodiarse:

-La máxima tribuna del Estado laico mexicano, púlpito de la Iglesia Católica.

La negativa no es concluyente porque todavía están bajo análisis muchas de las actividades papales e inclusive lugares a visitar en México, pero sí puede darse el adelanto:

La curia romana no ve con buenos ojos la idea de politizar a ese nivel la visita de Francisco a uno de los países más católicos del mundo, según sus propias estadísticas.

Qué paradoja: El Vaticano respeta la laicidad del Estado nacional por encima de nuestros políticos.

TODOS QUIEREN COLGARSE DE SU SANTIDAD

Y si los cardenales lo piensan, los gobernantes mexicanos no.

Hoy todos quieren la deferencia de Francisco.

Todos muestran interés personal para capitalizar la presencia del pastor religioso y recibir beneficios económicos –esa visita supone inversiones en obras y derrama turística- y se relamen con los hipotéticos resultados políticos.

Una foto con el Santo Padre da prestigio y genera simpatías, sobre todo entre votantes católicos.

Para desgracia suya, hay pocos datos firmes.

Tras su arribo al Distrito Federal, el Papa se dirigirá a la Basílica de Guadalupe para orar al pie de la virgen y luego se irá a descansar.

Se organizarán otros actos en la capital, pero luego irá a Michoacán –presumiblemente Morelia, no a Tierra Caliente, como lo habló con el cardenal Alberto Suárez Inda-, la pobre y migrante Chiapas y Chihuahua.

En este último estado, dijeron fuentes eclesiales, tiene especial interés en estar en Ciudad Juárez para expresar su solidaridad y mandar un mensaje al mundo a favor de los migrantes.

Si bien los objetivos directos son América Latina y Estados Unidos, la homilía deberá retumbar en Europa, donde buscan refugio millones de africanos y sirios y otros expulsados de Medio Oriente.

De esto ya fue informado por la jerarquía eclesiástica el alcalde juarense Enrique Serrano Escobar.

Una cuarta entidad con actos papales sería el estado de México, tierra del presidente Enrique Peña y donde el gobernador Eruviel Avila organiza la agenda con los purpurados.

PEÑA: RECEPCIÓN EN AEROPUERTO Y PALACIO

1.- Quienes se encontrarán al menos dos veces con Francisco serán el presidente Enrique Peña y la primera dama Angélica Rivera.

Como otros presidentes, lo recibirán en el hangar presidencial del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y al día siguiente en una ceremonia especial en Palacio Nacional.

Trato de jefe de Estado.

Está por ver si acuden a alguna despedida, bien sea cuando deje el Distrito Federal o, con mayor deferencia, en Ciudad Juárez.

Y 2.- la discusión para una eventual legalización de la mariguana, no de las drogas en general, será el Senado, anunció ayer el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Emilio Gamboa.

Se hará “sin prisas y con alto sentido de responsabilidad”, subrayó el coordinador priísta.

Antes el Senado recibirá a la secretaria de Salud, Mercedes Juan, quien hablará de la mariguana en su esencia: una droga cuyos daños a los consumidores es altísima, sobre todo menores de edad.

La doctora Juan dejará clara la prohibición y persecución de en tres fases: cultivo, comercio y consumo.