• CETRAM, un negocio más de Mancera
• Voces en contra
• Hábitat III, panacea del futurismo urbano
• Mancera, la ropa sucia se lava en casa
• SARE, sigue la mata dando


Uno de los asuntos más escabrosos que tiene que ver con los negocios subrepticios del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Angel Mancera Espinosa, es sin duda la construcción del Centro de Transferencia Modal (CETRAM) en Chapultepec, en el corazón de la capital del país.

Si no fuera por la ambiciosa pretensión del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México por llegar a la “grande”, es decir a la contienda electoral del 2018 en busca de la Presidencia de la República, candidateado por quién sabe qué partido político o quizá por el mismo, se pensaría que el doctor Mancera Espinosa en verdad está trabajando por el beneficio de la ciudadanía capitalina.

Pero, ohhh… decepción, lo que se ve no se juzga, dirían los clásicos. El señor Mancera trabaja para sí mismo, llevando agua a su molino. El asunto del Cetram Chapultepec es sólo un negocio más de lo que el jefe de gobierno ha orquestado en complicidad con desarrolladores para, dicen los bisoños, allegarse recursos que le permitan siquiera apostar a la candidatura por la Presidencia de la República.

Si no fuera así, ni siquiera las autoridades judiciales se hubieran preocupado de atender el asunto, a petición de un numeroso grupo de inconformes afectados por las obras que se realizan en el polígono de Chapultepec, capitalizado ya por diputados locales.

Y tan es así, que el próximo 25 de octubre se espera que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) resuelva el juicio de nulidad con el que la diputada local Margarita Martínez Fisher, presidenta de la Comisión de Desarrollo e Infraestructura Urbana de la Asamblea Legislativa (ALDF), en representación de los ciudadanos, busca frenar la construcción.

Sólo por adelantar unos datos, se sabe que el Gobierno de la Ciudad de México otorgó la concesión al grupo español empresarial Iveravante, encabezado por Manuel Jove, quien dará una contraprestación de 500 millones de pesos a cambio de darles una zona privilegiada para ser comercializada.

De manera autoritaria la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), autorizó la construcción del Cetram Chapultepec y otorgó el cambio de uso de suelo,de valor ambiental, al grupo empresarial Iveravante, encabezado por Manuel Jove (uno de los empresarios españoles que aparece en los Panama Papers) que tendrá durante 40 años la concesión de los inmuebles que se construirán en la zona.

El Centro de Transferencia Modal (Cetram) Chapultepec, que ya está en obras y ocasiona molestias tanto a usuarios como a los vecinos de la zona, además de toda la serie de inconsistencias legales que existen alrededor de la edificación, concesión y cambio de uso de suelo es defendido a capa y espada por el Gobierno de la Ciudad de México porque el grupo empresarial encargado de la obra, otorgará una contraprestación en especie, asumirá los costos del mantenimiento del entorno. Además de pagar el impuesto predial de los inmuebles que construya y el impuesto sobre el derecho de nómina.

Voces en contra

No obstante que los vecinos de la colonia Juárez, meses atrás, frenaron la supuesta modernización de la Avenida Chapultepec con el Corredor Cultural Chapultepec, de nueva cuenta están en desacuerdo con las autoridades de la Ciudad de México por la serie de inconsistencias legales y la arbitrariedad con la que se ha actuado en la construcción de dicho Cetram.

Además, los vecinos enviaron una carta a Mancera Espinosa, en contra del paradero provisional, que se construyó mientras las obras avanzan, debido a que carece de aceras para peatones, de bahías de ascenso y descenso de pasajeros, no hay paso directo al Metro, y se obliga a los pasajeros a cruzar el tránsito que sale del paso a desnivel de Circuito Interior.

Los vecinos han dicho en repetidas ocasiones, que la ubicación del paradero afectará la circulación de ese sector de la colonia de apenas cuatro calles que está comprendida entre el Bosque de Chapultepec, Constituyentes y Circuito Interior, donde la vialidad ya está saturada.

Mientras tanto Raúl Flores, presidente del PRD en la capital aseguró que dicho Cetram sí es un negocio, pero uno en el que sin duda gana la ciudad y sus habitantes, pues contribuirá a la movilidad, al medio ambiente y, sobre todo, a emparejar a la sociedad hacia arriba pues los 33 millones de personas que circulan cada año por la zona de Chapultepec tienen derecho a disfrutar de un espacio digno y vivible.

Hábitat III, panacea del futurismo urbano

Ahora resulta que la conferencia de Hábitat III ha causado mucha conmoción entre las autoridades mexicanas que están a cargo de instituciones como la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), ya que su titular, Rosario Robles Berlanga, pidió ante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible, superar la idea de la política como la ganancia de unos pocos y cambiar el paradigma para ofrecer condiciones de bienestar a los habitantes de las ciudades mexicanas.

Dijo, que el gobierno mexicano está convencido que el Derecho a la Ciudad es “una noción progresista y garantista. Es un derecho que debemos defender; además de definir sus límites, sectorizar y definir sus compromisos mínimos visibles”.

Presente en la capital de Ecuador, y para no perder la oportunidad de quejarse ante la comunidad internacional, Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, manifestó su descontento con el recorte presupuestal a la capital de país. Señor Mancera, eso que. La ropa sucia se lava en casa, dirían las abuelitas.

SARE, sigue la mata dando

Como se dio a conocer la semana pasada en este espacio, la llegada del ex director del Infonavit, Víctor Manuel Borrás Setién a la dirección de Sare y como parte del plan estratégico de dicha empresa de vivienda, trajo muchos cambio, entre ellos la renuncia de Juan Carlos Díaz Arelle como director general. Se destacó que durante la asamblea, los accionistas de control de Sare autorizaron realizar un split inverso de la acción de la compañía.

Trascendió que los inversionistas en conjunto tienen 70% de las acciones de Sare y están liderados por Grupo Tavistock y la familia Sánchez Carbajal. Al 30 de junio, la deuda de la empresa ascendía a 772.38 millones de pesos. Habrá que seguir de cerca los movimientos de la empresa para ver qué sucede.

*Periodista.
Síganos en www.habitatmx.com . Escríbanos a avargas@habitatmx.com