Es incierta la operatividad del Nuevo Modelo Educativo, pero éste suena bien. Se antoja como algo bueno entre tanta mala noticia (corrupción y alza de precios). Si llega a funcionar, sin duda que el Gobierno Federal encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto se llevará las palmas.
Aunque los resultados de dicho modelo son a mediano y largo plazo: Mínimo diez años. Pero no importa, si la historia lo coloca a la postre como un mandatario que tuvo la razón.
Y no importa esperar diez años cuando hay entidades en el país como Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán con rezagos educativos impresionantes; la primera registra al menos 20 años sumido en un profundo pozo obscuro, generado, paradójicamente, por gobiernos priistas (locales y federales) en contubernio con la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Por eso, qué bueno que el Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, dejó en claro que el “Nuevo Modelo Educativo no permite concesiones políticas, porque lo más importante son los niños y las niñas”.
Mmm, ¿concesiones políticas a quiénes y como cuáles? ¿Ya no serán permitidas a los profesores? ¿O también a los políticos que usan la educación y a los mentores como instrumentos para ganar o perder elecciones? Claro, amén de los acuerdos para aplicar los recursos a todo, menos a la educación.
En fin, que como lo ha explicado Nuño Mayer lo más importante son los niños y las niñas de México, y por lo tanto es necesario ofrecerles educación de calidad, la cual es un derecho humano y como tal es progresivo. Es lo que no entienden los líderes de la CNTE, gremial donde existen muy buenos profesores, pero son los menos.
En lo personal llamaron mi atención los siguientes puntos del Nuevo Modelo Educativo:
Uno: La construcción de un cambio “para dejar atrás la pedagogía sustentada en la memorización, para que los niños aprendan a aprender, y los maestros tengan nuevas dinámicas en las aulas”.
Quienes hemos tenido la maravillosa oportunidad en la vida de dar clases a jóvenes universitarios, nos damos cuenta que los chicos llegan al nivel superior memorizando sin razonar. Recitan los libros de texto, pero cuando les planteas problemas se frenan en seco. Me parece excelente cambiar el esquema de memorizar-memorizar por el de aprender razonando.
¿Es así? ¡Esperemos que sí!
Dos: La enseñanza del inglés, que “permitirá que los alumnos sean más competitivos”.
Claro, seamos una nación bilingüe que haya comunidades, incluso, hasta trilingües. ¿Cuáles? ¡Las comunidades indígenas! Es más, a las personas que hablan dialecto se les facilita el aprendizaje del inglés, y los niños y niñas siempre absorben como una esponjita.
Tres: La autonomía curricular, que significa que “cada comunidad educativa tiene la posibilidad de proponer contenidos, en función de contexto y necesidades de los estudiantes.”
Mmm, ¿este punto ayuda a destrabar la insistente demanda de la CNTE de que la Reforma Educativa debe adecuarse a los contextos comunitarios? Por ejemplo, una clase de zapoteco impartida por un profesor que hable zapoteco. ¿Es así?
Cuatro: La autonomía de gestión, donde “cada comunidad tiene la libertad y más recursos para tomar decisiones que mejoren el logro académico de los niños.”
Este punto llama mi atención porque lo encuentro algo abstracto. ¿Qué comunidad? ¿La magisterial? ¿La escuela? ¿la población donde se localiza el centro educativo? ¿Y qué tipo de decisiones?
Cinco: El Servicio Profesional Docente. En este punto, Nuño Mayer dijo: “Ahora cada plaza está asignada a partir de la profesionalización y el mérito. El maestro se evalúa para identificar sus fortalezas y debilidades, recibir capacitación a la medida, y obtener promociones.”
Como debe de ser. Y contra la marea, las autoridades educativas han venido aplicando las evaluaciones, incluso a los maestros de las entidades donde existen secciones magisteriales rebeldes como Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán.
Lo que no ha quedado muy claro es el destino de los maestros que no han acudido a las evaluaciones. ¿Siguen frente a grupo?
Seis: Formación docente, mediante cursos de formación continua que “son en modalidades diversas, y se adaptan a las necesidades de los maestros.”
La formación del mentor es indispensable, sin duda. No pueden seguir frente a grupo docentes que ingresaron al magisterio al comprar o heredar una plaza, pero que no terminaron ni la secundaria.
El Nuevo Modelo Educativo suena bien, por lo menos en lo expuesto por Nuño Mayer. Digamos, que teóricamente por el momento.
Así hasta gusta para presidenciable. Aunque a los maestros quien saben.
Por cierto, sería lamentable si el frijolito en el arroz en este Nuevo Modelo Educativo fuera cualquier fin electoral. Porque al parecer empezará a aplicarse en el 2018.
En fin, que si el modelo funciona, en unos 20 años México tendrá también una nueva generación de políticos: Con educación, con estudios y hasta bilingües o trilingües.
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