Alejandro Murat Hinojosa dio el primer manotazo como Gobernador de Oaxaca: Le pidió la renuncia a Alejandro Avilés Álvarez como su Secretario General de Gobierno. Claro, en la versión oficial éste le presentó la renuncia al mandatario, quien la aceptó. ¿Pero quién dimite per se a tan importante cargo?
Salvo sus más cercanos colaboradores, nadie creía que el gobernador no se tentaría el corazón para despedir a cualquiera de sus funcionarios ante errores imperdonables. Tal y como lo hizo cuando siendo Director General del Infonavit destituyó de importante cargo a una persona considerada en su estima personalísima.
Ya empezarán a creer después de la dimisión de Alejandro Avilés Álvarez. ¿Y cuál fue la causa de la renuncia? El uso de un helicóptero oficial para trasladar a su hijo del mismo nombre (y amigos) a Puerto Escondido en plan vacacional, la tarde del Jueves Santo. Ese fue el motivo, pues, incluso, en el comunicado oficial se informa que el hasta entonces Secretario General de Gobierno ofreció una disculpa pública por el uso de la aeronave para fines personales.
Situación que también le costó el cargo a José Álvarez Romo de Vivar a quien el gobernador removió del cargo de coordinador de Transportes Aéreos del Hangar Oficial de Gobierno.
La pregunta es: ¿Quién ordenó y quién autorizó el viaje personal a Puerto Escondido? ¿El Secretario General de Gobierno o Romo de Vivar? Por lógica éste siempre obedece instrucciones superiores. Todos quienes ocuparon la aeronave son jóvenes: Alejandro Avilés (hijo), María Josefina Avilés, Dora Hinostrosa, José Ángel Cortés y Laura García, según el reporte.
¿O alguno de ellos convenció a las autoridades del Hangar Oficial?
La noche anterior ya había circulado en redes sociales información relativa a supuestos excesos en los gastos de la Secretaría General de Gobierno; relaciones de nombres de personas con honorarios asignados o apoyos por grandes cantidades, pago de servicios y presupuesto asignado al propio titular de la dependencia.
Por ejemplo: “Pepe Toño” 100 mil pesos; Avilés 6/50 con 300 mil pesos y nuevamente Avilés 10/10 con 100 mil pesos, Berenice con 70 mil pesos y un Javier Pérez con 140 mil pesos; plomero Dalias 3 mil pesos, Cel Maku 800 pesos, Luz casa Avilés 3 mil pesos, monedas bolo 3 mil pesos, boletos de avión a Cuba apoyo Noel 14 mil pesos, SAMS Ofi 3 mil 800 pesos; “Alex Cafetería” con cantidades de 10 mil, 5 mil 200 y 50 mil pesos, así como 4 mil 600 pesos para gorras; limpieza cafetería 7 mil pesos, etc.
Todo hacía un total de más de un millón de pesos en un mes.
Tomamos la información de las redes sociales y la manejamos en la columna publicada ayer.
Y ayer mismo recibimos una llamada telefónica del Secretario General de Gobierno del Estado de Oaxaca, Alejandro Avilés Álvarez, para aclarar la información
Fue una llamada telefónica en tono amable y respetuosa, aunque con un dejo de sentimiento porque la persona que circuló la información en redes sociales involucró a miembros de su familia. Y en eso tiene razón, pues cada quien es responsables de sus actos, y la familia no tiene la culpa de cualquier desatino del servidor público de que se trate.
De entrada, Alejandro Avilés desmintió la información, argumentando que cualquier persona puede fácilmente fabricar listas en computadora sobre gastos en alguna dependencia de gobierno con el ánimo de perjudicar al servidos público. Ciertamente se dan casos.
¿Es el caso? El Secretario General de Gobierno asegura que sí.
¿Qué le comentamos nosotros?
Primero: Que con mucho gusto daríamos espacio en la columna a su aclaración o precisión, como quiera llamársele. Aunque se trataba de una información que dio vueltas en las redes sociales: Twitter, Facebook y en WhatsApp.
Segundo: Que revisara con lupa su plantilla de colaboradores porque su enemigo “estaba en casa”, al parecer; es decir, en la misma Secretaría General de Gobierno. De otro modo, ¿quién sabe datos precisos como el nombre de la calle donde se ubica una casa para la cual en un mes se habrían destinado 3 mil pesos para pago al plomero; o los nombres de personas vinculadas a políticos, o los boletos de avión a Cuba, etc?
Tercero: Que se preocupara cuando nadie diga nada sobre él, porque entonces será político sin importancia. Y si ahora frecuentemente ocupa espacios en los medios de comunicación sobre situaciones negativas, seguramente será porque tiene rivales internos en la búsqueda de la candidatura al Senado de la República para las elecciones del 2018; aunque Alejandro Avilés aseguró no pretender la postulación a dicho cargo de elección popular.
En fin, al parecer, alguien tenía la intención de provocar la caída de Alejandro Avilés como Secretario General de Gobierno, aprovechando la fama de éste y sus debilidades.
Lo consiguieron. Y Alejandro Avilés se puso de pechito. No quiso creer que lo traían en la mira, y no midió las consecuencias de sus actos. Lo del uso del helicóptero fue la gota que derramó el vaso. Y todavía en la llamada telefónica nos dijo que su familia estaba al margen de toda acción política, y en ese momento le creímos.
El propio Alejandro Avilés debería exigir la publicación detallada de cada gasto generado en la Secretaría General de Gobierno, de modo tal de limpiar totalmente su imagen. Lo mismo si acaso nada tiene que ver en el uso de la aeronave oficial.
Aunque ya todo es demasiado tarde, según parece. Caray, cómo es posible terminar de esa manera con una promisoria carrera política.
***
Correo: rosyrama@hotmail.com