Desde que nacimos nos ven con malos ojos los hombres, más si somos primero y ellos esperan un hombrecito para que ayude al campo. Nos ven como si nada fuéramos, como si no valiéramos, como nada de nada, como desechos humanos. Pues fui la primera, la mayor de cinco hijos, me llamo Petrona, así nomás, Petrona, sin otros apelativos, porque mi padre ni siquiera quiso registrarme porque decía que él quería un hombrecito con huevos, no una pucha que no sirve más que para que la usen y la dejen, porque no valen para nada. Por eso no me mandó a la escuela porque era gastar a lo tonto, para nada, decía que él gastaba para que viniera otro pendejo y me usara y él gastó, ¿para qué?, para nada, para que me dieran hijos y moliera y metateara, desgranara, moliera y torteaba, no más, cuidar a los niños y no pelear con ellos, obedecerles que para eso son hombrecitos y uno pues es nada, se sienta hasta para mear, así dice el jodido de mi padre y se pone borracho y mi madre lo ve y él solo me ve los pechos de cómo van creciendo y me dice que si me ve coqueteando por ahí me va a dar una buena chinga, que él me mantiene pero no para que otros me gocen y mis hermanos me suben la falda y me meten la mano y no hay ni forma de gritar porque dice que yo los provoco, como si estar sea un provocar…
Y el día que va mi mamá a ayudar a la iglesia para la fiesta del pueblo, me deja torteando y moliendo en el metate y el viejo se sienta frente, toma aguardiente y cerveza, fuma y bufa como caballo caliente, me ve los pechos y no hay forma de frenar los ojos ni dejar de temer los ataques y la furia que se sale por todos lados, y de pronto, me levanta y me agarra y me besa y me muerde y me agarra las tetas y me lastima y me baja el calzón y me tiende y abofetea y me mancilla, me roba lo más mejor de uno: la virginidad, y ya no podré hacer nada, ahora estoy a su voluntad y a sus deseos y me golpea y me dice puta y provocadora y yo sangro tirada y lloro. No quiero que mi mama me vea así, lodosa y mugrosa, sangrante y llorosa, y me levanto y sigo moliendo y el borracho sigue insultando, diciendo que soy satán y el diablo y que siempre que me ve se le sube a la cabeza el odio y el rencor y la mala yerba y le dan ganas de chingarme de una vez para que ya no ande dando por ahí, dando tentaciones y yo, callada, llorosa, mugrosa, sangrante, dolida, apestada, sin nombre y sin nada ya, lo quitó en un dos por tres con sangre y dolor. Y ahí sigo torteando ahora con odio y rencor, pero callada, para que mi mama no vea lo que sufro porque es la única que me quiere y la veo sufrir todo el día y llora a escondidas y un día me confiesa que ella no quería casarse con este, pero sus padres le debían dinero y granos y semillas a la familia de este y la obligaron, porque no tenían de otra. es que no somos nada que por eso deben dar dinero y animales y trago para que nos reciban en otra casa porque dicen que nos van a mantener y solo nos usan y nos dejan tiradas, enlodadas, sangrantes, llorosas, mugrosas, apestosas, torteando con odio y moliendo con fuerza, queriendo usar la mano del metate para golpearlo y así se termina todo, y me voy, voy por hay vagando…sola, mugrosa, llorosa, sangrante con el pecado de la sangre y no sé si es mejor esto que lo otro, pero ya no hay de otra…
Y ando como descontrolada, como loca, sin sentimientos de nada, solo quería vengarme y lo maté de un chingadazo de metate, de la mano del metate, con odio y rencor por todo lo que me ha hecho sufrir y hay voy caminando como loquita, como que no sé y perdí el rumbo y veo que vienen corriendo los topiles y otros hombres gritando, encabronados. No creen que una vieja que no vale mate a su padre y yo callada, sin decir nada, ni modo que aumente el dolor a mi mamá y mi dolor ¿nada vale?, la sangre sale por entre las piernas y mi mamá me ve y se queda callada, llorosa, sufre y reza a Dios, no se a cuál para que me perdone, pero yo no quiero perdón quiero justicia y como nadie la hace me la tomé yo con el brazo del metate y le di en el lado y cayó, de por sí borracho y sangrante el de la cabeza y yo de lo que más vale y me lo robó…Él, no tenía derecho a hacerme eso, él era mi padre, no mi amante, no lo quería para amante, no me gustaba por borracho y cruel y grosero. Veía como trataba a mi mamá y me daba pena, coraje, dolor, tristeza y ella, no podía hacer nada, porque ella no lo quería, la obligaron a casar con él por una deuda de dinero y de semillas y la cobraron al precio de su libertad y la felicidad que nunca tuvo, pero así es por acá y ya me cansé de ser nada…y llegando sus parientes, como aves de rapiña, golpeaban y golpeaban exigiendo que me mataran y me descuartizaran, eso sería lo mejor, así terminaba la dolencia y el dolor, los topiles me patean y golpean con los palos, me dicen asesina y ellos no saben que él me robó lo que yo más cuidaba como decía mi mamá, me violentó como si no valiera nada y me arrastraron entre el polvo, y mi mamá y mis hermanas y hermanos llorando en silencio, como lo hacemos los indios de la sierra, pensando en el petate para el muerto y en llevar algo de comer a la cárcel para que comiera y yo nada, no quiero nada más que morirme. Hay mi Dios, no te entiendo cómo eres capaz de abandonarme en mi cruz, así abandonaste a tu hijo y se murió, así quiero morir en el abandono, pero nada, siguen los golpes y los insultos, y los palos por donde caigan y los azotes, y nadie pide que diga lo que sucedió solo que soy culpable y nada saben porque la voz de la mujer en el campo no vale ni valemos, solo para el petate, dicen ellos, y así nos violan y nos violentan y nos roban lo único que tenemos y así vamos a la cárcel y nada, solo nos castigan y no sé ni qué pasó, solo nos dicen que somos asesinas y que vamos a pagar encerradas, y llegan las custodias y nos violan y nos patean y nos agarran y nos suben y nos bajan el calzón…. total, no somos nada, no valemos nada, estamos manchadas, sangrantes, sucias, empolvadas, apestosas y sin nada, ni la voz… calladas y callados todos ante la injusticia solo porque somos mujeres y tentamos a los hombres… que nos humillan y violan como quieren porque no somos nada… pobre de ti y pobre de mí Petrona… Sin más nombre…Petrona.