Parece inconcebible la rebeldía de un titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade) como Santiago Nieto Castillo, depuesto como tal el viernes pasado. Y es que la Fiscalía aún depende de la Procuraduría General de la República (PGR), y ésta es un órgano del Poder Ejecutivo Federal.
Le tocó ser un Fiscal subordinado al Ejecutivo, a pesar de la “autonomía técnica” de que fue dotado para el ejercicio de sus funciones, y de que fue electo por el Senado de la República el 19 de febrero del 2015 tras las reformas electorales. No obstante, todavía mantiene cierta dependencia reglamentaria con la PGR, la cual dice que Santiago Nieto transgredió el Código de conducta.
¿Con qué conducta transgredió la norma? Se entiende que por salir a la luz pública a denunciar que Emilio Lozoya, ex Director de Pemex, lo presionó vía una carta para que declarara públicamente su inocencia en el caso de presunto desvío de recursos en favor del PRI para las elecciones de 2012, e incluso le ofreciera una disculpa.
No tanto por la investigación en contra de Lozoya por probable financiamiento ilícito a las campañas electorales del 2012 y por supuestamente haber recibido recursos de la empresa Odebrecht para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto. Las denuncias fueron presentadas por ciudadanos y por el PRD, respectivamente; el propio Santiago Nieto las hizo públicas casi a mediados de agosto pasado.
¿O la destitución sí obedece a haber iniciado la investigación en contra del ex Director de Petróleos Mexicanos (Pemex)? ¿Y publicitar la supuesta presión de Lozoya fue el pretexto para destituir al Fiscal rebelde? Sí, rebelde cuando actúa como si la Fiscalía fuese un órgano autónomo, siendo que aún depende de la PGR. ¿Y su autonomía técnica? Pues es relativa, y la misma norma debe establecer su alcance.
Santiago Nieto fue un Fiscal que ya no pudo operar a la luz de la transformación de la PGR en Fiscalía General, la cual, se supone será autónoma e independiente del Poder Ejecutivo. Sin embargo, el sistema siempre se las arregla para hacer eficaz la influencia del Presidente de la República y del partido en el poder…¿o en verdad será distinto?
Ja. Ni siquiera fue distinto cuando gobernó el PAN. Es más, los gobiernos panistas dejaron el mismo esquema heredado del PRI, y en los dos sexenios de la alternancia la Fepade también dependió de la PGR. Después llegó otro sexenio priista y es hasta ahora cuando se dan reformas para hacer autónomos a los órganos encargados de la procuración de justicia; reformas impulsadas sobre todo por la oposición, pero entrampadas en su aplicación.
Tan entrampadas que es la hora en que los legisladores no han nombrado Fiscal General.
Retomando el tema: Evidentemente la actuación de Santiago Nieto Castillo gustó a los opositores al PRI. Primero cuando casi a finales del 2015, la Fepade pidió consignar al que fue vocero del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Arturo Escobar, por presuntamente cometer delitos electorales mientras fue secretario de procesos electorales de este partido.
La denuncia la presentaron en su momento el PRD y el PAN; y según la investigación de la Fepade, el PVEM compró las tarjetas "Premia Platino" a proveedores no autorizados por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Se hizo todo un escándalo. ¿Recuerdan? Arturo Escobar hasta se vio obligado a renunciar al cargo de Subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación.
Ese fue el primer caso de rebeldía de Santiago Nieto como un Fiscal que formaba parte de la estructura del Poder Ejecutivo; el otro caso, el de la investigación en contra de Emilio Lozoya. Ello independientemente de los asuntos de los cuales conoció como presidente de la Sala Regional Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), pero como tal sí integraba un órgano autónomo y su actuación encajaba perfectamente en el esquema jurisdiccional.
De hecho trae carrera judicial. En el Poder Judicial de la Federación se desempeñó como Secretario Técnico en la Secretaría Ejecutiva del Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, Secretario Técnico en el Instituto de la Judicatura Federal. Secretario de Estudio y Cuenta, así como Jefe de Unidad de Investigación y Difusión en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Y luego fue designado Magistrado Electoral Regional Toluca del TEPJF.
Evidentemente, para la oposición al PRI la actuación de Santiago Nieto no es rebeldía, sino es imparcialidad, aunque parezca insólito el proceder en contra de priistas dependiendo de una estructura priista; cosa que en la praxis política solamente ocurre cuando el poder ajusta cuentas.
Claro, así debería de ser la actuación de cualquier Fiscal para la Atención de los Delitos Electorales: Imparcial. Y es en ese contexto, cuando salta la pregunta: ¿Para ser imparcial se necesita venir apadrinado por personajes con afinidad política distinta al partido en el gobierno?
Santiago Nieto trabajó por más de un año como asesor del grupo parlamentario del PRD en el Senado, información que omitió declarar dentro de su currículo que por ley tenía que entregar para ser nombrado titular de la Fepade. En ese lapso cobró un millón 80 mil pesos por servicios de asesoría, investigación, recopilación y análisis, según se dijo cuando se vio envuelto en el primer escándalo relativo a la persecución de Arturo Escobar.
En entonces coordinador del PRD en el Senado de la República, Miguel Barbosa, confirmó que Santiago Nieto fue asesor de su grupo previamente a ser elegido como titular de la Fepade.
Incluso, la Revista Proceso en su edición 2040 publica un reportaje (del cual difunde un fragmento en la página web de su agencia) en el cual Jaime Cárdenas, ex consejero del otrora Instituto Federal Electoral (IFE) y afín a la izquierda, admite haber recomendado a Santiago Nieto para la titularidad de la Fepade.
“Sí…Le dije al senador Manuel Bartlett que Santiago era un buen candidato, muy correcto y decente. Quizá me hizo caso, porque el Partido del Trabajo lo respaldó. Pero su designación fue unánime”, admitió entonces el ex consejero.
Entonces, ¿Santiago Nieto fue un Fiscal que quiso ejercer a plenitud su autonomía técnica porque dependía de la oposición al PRI? ¿O porque estaba plenamente convencido de la imparcialidad en su actuación?
De cualquier manera, su destitución no es buena señal frente a las elecciones del 2018, para las cuales se necesita una Fepade cuyo titular sea imparcial, pero no a modo del PRI ni de la oposición; el problema es que al ser electo por el Senado siempre llega con etiqueta.
Además, la Fepade requiere no depender ni en un punto y coma de la PGR, ni de la Fiscalía General cuando ocurra la metamorfosis de la Procuraduría.
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