De acuerdo a los plazos fijados por el Instituto Nacional Electoral (INE), a más tardar el próximo 14 de diciembre los partidos políticos deben solicitar el registro de coalición que en su caso conformen para las elecciones federales del 2018 de Presidente de la República, diputados y senadores, en cualquiera de sus modalidades: Total, parcial o flexible.

Así que el plazo se le agota al llamado “Frente Ciudadano por México”… bueno más bien a los partidos de la Revolución Democrática (PRD), Acción Nacional (PAN) y Convergencia (PC) para conformar y solicitar el registro de coalición, pues al Frente ya lo registraron como tal antes del inicio del proceso electoral precisamente porque la ley no le otorga fines electorales.

La coalición tripartita ¿también se llamará “Frente Ciudadano por México”? Entonces será un fraude a la ley, porque los pretendidos coaligados han usado la denominación para hacer cierto proselitismo y para andar pregonando que el Frente tendrá candidatos con determinadas características. Es más, los aspirantes a la Presidencia de la República del PAN y del PRD han exigido un método democrático para elegir al abanderado frentista. Y todo eso, se llama engaño.

Además del enredo legal, tal alianza tiene encima el lío político en torno a la selección del candidato de la coalición que lleguen a conformar: Casi todos los aspirantes están en desacuerdo con el pretendido agandalle del panista Ricardo Anaya Cortés, empezando por Rafael Moreno Valle, quien ahora le disputa más cercanamente la candidatura tras la dimisión de Margarita Zavala al PAN.

Precisamente, Margarita fue la primera baja del Frente por el desencuentro derivado de la selección del candidato de la pretendida coalición, la cual se les puede caer, considerando que de aquí al catorce de diciembre no lleguen a ningún consenso quienes aspiran a la candidatura a la Presidencia de México: Moreno Valle, Miguel Ángel Mancera, Ernesto Ruffo, Juan Carlos Romero Hicks, Ernesto Derbez, Silvano Aureoles y Ricardo Anaya, más los que se acumulen.

Bueno, más bien quienes tomarán las decisiones serán los líderes nacionales de los partidos: Anaya, del PAN; Alejandra Barrales, del PRD; y Dante Delgado, de Convergencia. Aunque a estas alturas, como partidos en lo individual ya debieron haber notificado al INE el método de selección del candidato.

Ah, la conformación de la coalición no se acaba con la selección del candidato a la Presidencia de la República, sino es necesario establecer un convenio con cláusulas perfectamente claras, y definir las candidaturas para senadores y diputados federales, porque seguramente los llamados “frentistas” prevén conformar una coalición total.

¿Y cómo a qué hora se pondrán de acuerdo en los términos del convenio y en las postulación de las candidaturas a los demás cargos de elección popular? ¿Cómo a qué hora confeccionarán la plataforma conjunta? ¿O ya cuentan con todo y solo es cuestión de presentar la documentación ante el INE?

Y dentro de las opciones de la coalición total establecidas por el INE, ¿por cual van?

En su acuerdo, el Consejo General del INE precisó “coalición total, para postular”:

 Candidata o candidato a Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, 64 fórmulas de candidaturas a senadores de mayoría relativa, a razón de dos fórmulas por entidad federativa, y 300 fórmulas de candidaturas a diputados de mayoría relativa. 


 Candidata o candidato a Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y 64 fórmulas de candidaturas a senadores de mayoría relativa, a razón de dos fórmulas por entidad federativa. 


 Candidata o candidato a Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y 300 fórmulas de candidaturas a diputados de mayoría relativa. 


¿Cuál es la opción de los llamados frentistas? Ponerse de acuerdo cuál de los tres partidos pone candidatos a senadores y diputados federales en “X” o “Y” entidades federativas y distritos electorales, respectivamente, no es tan sencillo.

En fin, que al parecer le falta mucho a los “frentistas” para conformar plenamente su coalición, salvo que desde el momento en que fraguaron la conformación del “Frente Ciudadano por México” se hayan puesto de acuerdo en los términos del convenio, en la plataforma común y en el reparto de candidaturas al Congreso de la Unión.

MORENA-PT, TAMBIÉN EN LÍOS POR LAS CANDIDATURAS

Andrés Manuel López Obrador será el candidato de Morena a la Presidencia de la República. No hay otro. Y el PT como su aliando en la coalición que prevén conformar, lo asume como tal. Claro, a los petistas les conviene, pues es evidente que se cobijan con la presencia de AMLO para evitar perder el registro como partido político nacional.

Donde Morena tiene problemas es en la definición de los llamados coordinadores de organización estatales, distritales y municipales, que en automático serán los candidatos y candidatas a las senadurías, diputaciones federales y presidencias municipales, según el caso; definiciones que realiza mediante encuestas y que está dejando desencuentros y malestar entre morenistas, petistas y aspirantes de la sociedad civil.

Ahí está el ejemplo de la Ciudad de México, donde Ricardo Monreal sigue pensando su futuro político porque no ganó la encuesta para Coordinador de Organización de Morena.

Y en Oaxaca se armó todo un escándalo porque Morena incluyó a Susana Harp en la encuesta para Coordinadora Estatal, sin pedir su autorización. Con justa razón, la cantante reprochó vía Twitter se deslindó y reprochó a este partido político usar su nombre en asuntos electorales para los cuales ni siquiera le pidieron opinión.

Y ahí no acaba el problema en la entidad oaxaqueña, las militantes de morena pelean la candidatura contra Maribel Martínez, esposa del senador Benjamín Robles. Ella empezó encabezando las reuniones de entrega de cuánta cosa en las campañas del marido, y ahora es el cuadro petista. ¿Será la única mujer ?

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