Estamos a horas del inicio de las precampañas a la Presidencia de la República, las cuales arrancan el 14 de diciembre. Serán 60 días de reuniones, mítines y propaganda de los precandidatos al cargo de más alto rango en nuestro país. Claro, de partido, pues las personas que competirán como independientes no realizan precampaña; a ellas las veremos hasta las campañas ya como candidatas y candidatos, en su caso.

Habrá otros competidores a quienes veamos hasta las campañas: Candidatos de algunos partidos llamados “chicos” con carencia de cuadros competitivos y que al inicio de las precampañas estén sufriendo por conseguir abanderado. Por citar un ejemplo.

Aunque el plazo inicial tampoco implica la obligación de todos y cada uno de los partidos políticos de arrancar la precampaña justo en la fecha de apertura. Pueden iniciarla después; eso sí, deberán cerrar en el limite establecido por el Instituto Nacional Electoral (INE), o antes, pero no después.

Y en la víspera del inicio de las precampañas, solamente hay tres precandidatos visibles: Andrés Manuel López Obrador, quien se perfiló desde la misma fundación de Morena; José Antonio Meade Kuribreña, por el PRI y por el Verde, y Ricardo Anaya Cortés por el PAN, que también será cobijado por el PRD y por Movimiento Ciudadano cuando le den formalidad como abanderado de su coalición.

PAN, EL AUTO-DEDAZO

Por cierto, la convocatoria de Acción Nacional (PAN) para la selección interna de su candidato presidencial, establece hasta el siete de enero como plazo para solicitar el registro a la precandidatura, y también abre la posibilidad a los externos, entonces ¿por qué se habla de Ricardo Anaya como el precandidato y hasta virtual candidato?

Claro, los panistas, sobre todo de su grupo y enquistados en la estructura del partido, están dando pinceladas de formalidad y legalidad al procedimiento interno. Pero en los hechos, en Acción Nacional practican el mismo vicio que tanto le han criticado al PRI: El dedazo. Y hasta peor, porque el de Anaya es a todas luces un auto-dedazo.

Como presidente nacional del PAN todo lo confeccionó para quedarse con la candidatura, y acaba de renunciar al cargo de dirigencia para la procedencia de su registro como precandidato a la candidatura presidencial panista. Todo está saliendo a pedir de boca. Vaya, ni Rafael Moreno Valle ha hecho olas. En Acción Nacional ¿también opera la línea y la disciplina ciega?

Ya nada más falta que los panistas llamen a Anaya “precandidato de unidad”, al estilo priista. Aunque en ese caso, sería precandidato único, que no de unidad; la ambición electoral de Ricardo ha dividido al panismo. El caso más emblemático es la renuncia de Margarita Zavala.

En fin, no creemos que hay un panista valiente que le dispute la candidatura a Anaya y se inscriba como precandidato para competir en la selección interna. ¿O de última hora se registrará un “patito” para efectos de la realización sin problema de la precampaña de Ricardo? ¿O en cualquier momento ante del vencimiento del plazo le pueden salir los espolones a Moreno Valle?

Uff. El ex gobernador de Puebla tampoco se ubica en el perfil ganador de una elección constitucional. Por cierto, los oaxaqueños tienen clavada la duda sobre la emigración de los recursos públicos para aquella entidad, por la cercanía del grupo del ex mandatario coalicionista Gabino Cué Monteagudo con personajes cercanos al poblano como es el caso de Diódoro Carrasco Altamirano.

En fin, a ver qué pasa con los panistas, que han refinado a los priistas en la práctica del dedazo y la simulación.

HORAS PARA LAS COALICIONES

También faltan horas para el vencimiento del plazo de registro de coaliciones ante el Instituto Nacional Electoral (INE). Y al parecer solamente habrá tres: La tripartita cuya solicitud presentaron el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano; la del PRI-PVEM y la de Morena-PT.

Salvo que de última hora la chiquillada solicite el registro de una coalición compuesta por el PES y el Panal. O quizá alguno de éstos se sume al PRI.

EL FRAUDE DEL FRENTE

Se los dijimos, que los del “Frente Ciudadano por México” iban a solicitar el registro de una coalición con un nombre parecido, y solicitaron la inscripción de la alianza “Por México al Frente”.

¿Dónde está el fraude a la ley? En que se la pasaron promocionándose electoralmente como “Frente Ciudadano por México” cuando los Frentes no tienen fines electorales. Y lo hicieron en la nariz de las autoridades electorales… más bien, hasta con la anuencia de éstas.

Qué desastre. Nadie respeta las normas electorales.

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