No es por aguarles los planes, pero…priistas mejor vayan empacando maletas porque el panorama electoral les pinta desalentador.

Andrés Manuel López Obrador está sumando perredistas, panistas y priistas; personajes de cierto nombre nacional, y cuadros locales. Sus más recientes adquisiciones: Tatiana Clouthier, hija del ícono del panismo; y la senadora Gabriela Cuevas Barrón, quien renunció a 23 años de militancia en Acción Nacional (PAN).

¿Por qué se fueron con AMLO y no con José Antonio Meade? ¡Con AMLO! Ni siquiera decimos Morena. El tabasqueño es la fuerza y su brío electoral viene imparable, entonces en la lógica de la política convenenciera, la suma es hacia quien representa más probabilidad de triunfo.

Por lo menos así se nota hasta el momento en la ruta de la precampaña para las elecciones a la Presidencia de la República. AMLO, precandidato de Morena, dinámico, sigue abriéndose paso, se levanta de los golpes mediáticos, y embate.

Mientras Ricardo Anaya Cortés por más que intenta avanzar simplemente patina, no obstante su habilidad en el discurso. El “joven” panista genera poca confianza porque ha demostrado su maña para embaucar. Por ejemplo, dice amar a México, y tenía a su familia viviendo en Estados Unidos; habló de procesos democráticos en el PAN, y terminó imponiéndose como precandidato siendo el presidente del Comité Nacional.

Además la coalición que lo arropa (“Por México al Frente”) la integran partidos cuasi cascarón como el PRD, cuyos militantes poco a poco han emigrado a Morena sobre todo en entidades que en antaño eran bastión perredista como Oaxaca, donde AMLO ha creado fortalezas. Y Movimiento Ciudadano jamás ha generado votos en cantidades industriales.

PRD y PAN revelan estancamiento. Incluso, Acción Nacional anda algo desfondado con la salida de cuadros relevantes como Margarita Zavala, y demás dimisiones.

Y el PRI refleja extravío. Como dice la vox populi, ven la tempestad y no se hincan. Su precandidato presidencial, José Antonio Mead, no es un candidato de fuerza contundente; pero puede levantar. Sin embargo, el partido y el equipo del abanderado tienen mal estrategia.

¿O andarán de pleito? Incluso, círculos priistas comentan que en el equipo de precampaña de Meade cual más tiene líos entre sí, lo cual se refleja en la precampaña causando estragos en la imagen de Meade.

Además, el Comité Ejecutivo Nacional del PRI no se pone las pilas. Quizá haga falta un cambio de capitán. Es más, comentan que Enrique Ochoa Reza ya no fue a Mérida, Yucatán, a la gira del precandidato presidencial; en su lugar enviaron a Claudia Ruiz.

Mmm…¿seguirá el duelo por Chong? Miguel Ángel Osorio tampoco representaba la gran candidatura. AMLO lo haría pinole sacándole sus errores como servidor público. Sin embargo, lo cuadros priistas con oficio político hacen falta en la campaña de Meade.

Cuando Enrique Peña Nieto andaba en campaña a la Presidencia de México, en su cuarto de guerra participaron los políticos, políticos; además de tecnócratas. Y hubo estrategia, conexión con el electorado. Claro, eran otros tiempos, el PRI tenía un campo fértil ante los desatinos del gobierno del PAN.

En fin, según dicen, en una reciente encuesta ordenada por el Gobierno Federal, AMLO aparece diez puntos por arriba de Meade y con más ventaja respecto de Ricardo Anaya. Ups. Pues si el PRI y sus aliados (PVEM y Panal) siguen con sus rebatingas internas, dense de plano por derrotados.

Por cierto, el reparto de candidaturas entre el PRI, PVEM y PANAL como coalición tanto en el ámbito nacional como en el local en aquellas entidades con elecciones concurrentes, ha provocado descontento en la militancia, aún cuando en algunos estados el Verde parezca franquicia pues sus precandidatos y candidatos son cuadros 100% priistas.

Lo ocurrido en Chiapas es un duro golpe, no tanto para el PVEM, sino para el PRI aun cuando compitan coaligados. Cómo en una entidad donde gobierna el Verde, ¿va un priista como candidato a gobernador? ¿O la pretendida postulación de Roberto Albores Gleasson es porque garantizar el triunfo?

Ambos partidos traen el mundo al revés. ¿O es estrategia? En el Estado de México no irán en coalición, y es una entidad que concentra por lo menos una cuarta parte del electorado del país. ¿O las candidaturas comunes les darán mejor resultado?

CASO OAXACA… ¿REBELIÓN?

Pareciera como si el PRI estuviera usando al Verde, y viceversa, para evitar rebeliones. Pero la estrategia no le está dando resultados, al menos por el momento.

Hay entidades como Oaxaca donde la primera fórmula al Senado de la República le toca al PVEM dentro de la coalición “Todos por México” cuando el Verde realmente tiene poca presencia en la entidad. Empero, el Revolucionario Institucional terminará poniendo la fórmula bajo las siglas del partido del tucán.

Una estrategia para evitar rebeliones. ¿Será? ¿O el PRI cedió al PVEM la primera fórmula porque prevén derrota total en Oaxaca? Claro, en las elecciones federales. Porque apuestan a ganar las concurrentes locales. ¿Habrá algún pacto con Morena? Algo así como un trueque electoral: Comicios federales por los locales.

En fin, hace algunos días en los corrillos políticos corrió el run run de que la cúpula priista considera a Samuel Gurrión Matías como prospecto a la diputación federal por el Distrito Electoral 05, con cabecera en Salina Cruz, por la coalición “Todos por México”, pero vía Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

Porque dentro del convenio de coalición, al PVEM le corresponde poner la fórmula de candidatos en el referido Distrito, entonces si en éste tal alianza gana la elección, Samuel Gurrión sería diputado Verde o bien, ya en funciones podría adherirse a la del PRI.

Pero según fuentes priistas, Samuel Gurrión analiza la propuesta del Revolucionario Institucional porque tiene otras ofertas: Una de Morena para la candidatura por Tuxtepec, y otra de la coalición “Por Oaxaca al Frente” como plurinominal.

Aunque si las ofertas son en reelección como diputado local, deberían hacer cuentas respeto de los tiempos señalados en la normatividad electoral, porque hay un plazo de renuncia anticipada a la militancia.

Además, algunos partidos aun tienen dudas en la aplicación de la reelección o elección consecutiva considerando el principio de que los legisladores no pueden beneficiarse así mismos, pues la actual Legislatura Local confeccionó la Ley Electoral Estatal. Aunque la anterior creó el derecho en la Constitución Particular. ¡Hagan sus apuestas!

Y bueno, Samuel Gurrión sin poder y sin dinero, se reduce su rentabilidad electoral. Su presencia es mediática, nada más.

Herminio Cuevas Chávez, también diputado de la actual Legislatura Local, ¿se rebelará? En corrillos camerales cuentan que el nochixteco tiene aspiraciones para otro cargo de elección popular, y como encuentra resistencias en el PRI, pues no descarta la dimisión a las filas priistas para irse con otro partido político.

¿Será? Herminio Cueva siempre ha sido un cuadro institucional.

En fin, que en el Congreso oaxaqueño andan alborotados los cuadros priistas. La cúpula del PRI la semana pasada citó a la diputada Adriana Atristain para pedirle que por favor ya le baje a las visitas a su distrito porque no está considerada para ninguna candidatura a otro cargo de elección popular para las elecciones de este año..

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