El diputado federal Francisco Martínez Neri es el único cuadro del Partido de la Revolución Democrática (PRD) con posibilidades reales de ganar la presidencia municipal de la capital oaxaqueña para las elecciones concurrentes de julio próximo.

Es más, es el único prospecto viable dentro de la coalición “Por Oaxaca al Frente”, porque ni el Partido Acción Nacional (PAN), ni el Movimiento Ciudadano (MC) cuentan con cuadros propios competitivos como para dar la pelea en la contienda electoral y por lo menos generarle votos a la alianza.

Y tan representa un cuadro competitivo que, incluso, Morena invitó a Martínez Neri para ser su candidato a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez. Ocurrió hace algunos días en una reunión celebrada en el restaurante de un hotel ubicado al norte de la capital de la entidad.

Pero el ex rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez de Oaxaca” (UABJO), manifestó su lealtad al PRD, cuyo grupo parlamentario coordina en la Cámara Baja del Congreso de la Unión. No obstante la postura de Martínez Neri, el ofrecimiento de Morena sigue en pie, según se sabe.

Una encuesta interna arroja que el diputado federal es el más posicionado para la presidencia municipal de la capital oaxaqueña. Sin embargo, una tribu del PRD local pretende impulsar a Hugo Jarquín, Secretario General del Comité Estatal, disminuido líder de locatarios y candidato perdedor al hilo en dos procesos electorales locales a distintos cargos de elección popular.

En el 2012, Hugo Jarquín ganó la diputación federal por el Distrito 08, con cabecera en la capital oaxaqueña, por más de 50 mil votos, pero gracias al efecto Andrés Manuel López Obrador, candidato a la Presidencia de la República por la coalición Movimiento Progresista (PRD-PT-Convergencia).

Fueron las elecciones en que la izquierda ganó las tres elecciones federales en Oaxaca: Presidencia, senadores y diputados federales, salvo la diputación del distrito de Juchitán, donde ganó el PRI pero por acuerdos económicos. En 2012 el efecto AMLO hizo ganar a los peores candidatos de la coalición “Movimiento Progresista”.

Sin embargo, Hugo Jarquín creyó que per se obtuvo tan alta votación, y en las elecciones locales del 2013 compitió a la presidencia municipal de la capital oaxaqueña pero por el Partido Unidad Popular (PUP) donde emigró porque la coalición “Unidos por el Desarrollo” (PAN-PRD-PT) postuló a un panistas; y aquél rebelde solamente obtuvo ocho mil votos.

En los comicios del 2016, otra vez Hugo Jarquín (de regreso al PRD) compitió por la diputación local de Santa Lucía del Camino por la coalición “Con rumbo y estabilidad para Oaxaca” (PAN-PRD), quedando en tercer lugar; Morena la ganó y el PRI quedó en segundo sitio.

Ahora Hugo Jarquín nuevamente pretende la candidatura a la presidencia municipal de la capital de Oaxaca vía PRD por la coalición “Por Oaxaca al Frente”, aunque en el convenio este espacio se le quedó al PAN; sin embargo, lo cedería para un perredista competitivo y siempre y cuando le respeten distritos estratégicos.

Eso según cuentan en corrillos de dicha coalición. Aunque existen voces con otra versión: Que el PAN pondría a Sergio Bello Guerra como candidato de la coalición; un cuadro panista también con trayectoria de perdedor.

¿Cuál sería el objetivo de grupos internos tanto en el PRD como en el PAN de impulsar cuadros sin perfil competitivo? Contribuir al triunfo del PRI. Cuando menos es la sospecha en perredistas y panistas en base a la estrecha relación del presidente estatal del Sol Azteca, Raymundo Carmona Laredo, con la cúpula priista local.

Y en el caso del PAN estarían de por medio dos cosas: Acuerdos con priistas con quienes se aliaron desde la anterior Legislatura local y la cancelación de procesos penales en contra de panistas que formaron parte del gabinete del anterior gobernador coalicionista Gabino Cué Monteagudo.

Es el run run en corrillos panistas.

En fin, quien sabe cual sea el interés de las dirigencias nacionales del PAN, del PRD y de MC sobre Oaxaca: Ganar o perder. En el primer caso deberían entonces poner atención en la selección de candidatos para los cargos locales, principalmente a las presidencias municipales, cuyas elecciones influyen de manera determinante en el resto de los comicios generando o restando votos.

OTRO CASO DE PRETENDIDA CANDIDATURA A MODO

Es incierta la eficacia de candidaturas “a modo” en el PRD para abonar al triunfo del PRI en el estado de Oaxaca, porque ante las eventualidades los votos perredistas podrían emigrar a Morena en las elecciones concurrentes del 2018: Presidente de la República, senadores, diputados federales y locales, y presidentes municipales.

No obstante, lo intentan en el caso de la capital oaxaqueña y algunos municipios conurbados a ésta como, por ejemplo, Santa Cruz Xoxocotlán, de importancia política y económica; cuenta con amplio padrón electoral y en su territorio se asientan los principales fraccionamientos y centros comerciales.

En Santa Cruz Xoxocotlán el candidato natural perredista es Alejandro López Jarquín, actual presidente municipal y prospecto para la reelección. Y en el PRD lo saben. Sin embargo, el diputado local Toribio López Sánchez también pretende la postulación por dicha alcaldía.

Incluso, corre la versión de contar con la oferta del PRI para la candidatura a la presidencia municipal de Santa Cruz Xoxocotlán a cambio de dividir al PRD en el municipio. Aunque más bien el beneficio sería para Morena, pues el voto perredista emigraría a éste partido.

En fin, el PRD y el PAN no solo enfrentan dimisiones de cuadros, sino también los embates de esquiroles.

***

Correo: rosyrama@hotmail.com