José Antonio Meade Kuribreña visitó una entidad perdida para el PRI: Oaxaca, donde ayer llenó el Centro Cultural y de Convenciones con entre cinco y diez mil personas.

El día de la jornada electoral deberán multiplicarse en por lo menos 600 ó 700 mil votos para el entonces candidato a la Presidencia de la República de la coalición “Todos por México”. Caso contrario, al hoy precandidato el PRI-Oaxaca lo envolvió en un espejismo.

Incluso, supuestos trabajadores de Liconsa en el mismo evento dijeron a reporteros haber sido obligados a asistir al encuentro con Meade, quien, por cierto, en su discurso hizo referencia a las acciones que para Oaxaca emprendió como Secretario de Desarrollo Social y agradeció el trabajo realizado entonces por el equipo de la paraestatal.

Decimos supuestos porque no existe prueba (por lo menos tangible) de la presencia de trabajadores de Liconsa en dicho encuentro, donde además pudo haber infiltrados de otros partidos políticos con el ánimo de perjudicar al precandidato de esta coalición integrada por el PRI, el PVEM y el Panal.

Pero si resulta real la asistencia obligada de esos trabajadores, y éstos lo denuncian y prueban, se estaría ante un delito electoral.

ESPLÉNDIDO RECIBIMIENTO

José Antonio Meade Kuribreña tuvo una recepción en Oaxaca como quizá en ninguna otra entidad: Alejandro Murat personalmente lo fue a recibir al Aeropuerto Internacional “Benito Juárez”, le dio un efusivo abrazo y luego literalmente lo placeó en el mercado de la Merced (en la capital del estado), donde ambos saludaron a locatarios y personas en general.

Pero además se sentaron a desayunar en una de las tradicionales fondas del mercado comida regional, acompañados de líderes de mercados y líderes priistas (éstos en su viva se habían bañado de pueblo). Y de ahí, encabezaron una calenda hasta el Centro Cultural y de Convenciones; abarrotado tras algunas dificultades para llenarlo.

Lo recibió como corresponde al primer priista de una entidad. Porque en esa calidad lo recibió el domingo; día de asueto para los políticos. Aunque Meade en todo momento se refirió a Alejandro Murat como el “Gobernador de Oaxaca”.

En fin, que Alejandro recibió a Meade con fanfarrias y honores; espléndidamente.

Y que no se diga después que a la cúpula priista de Oaxaca solo le interesa ganar las elecciones locales; ya pactarán con quien gane la Presidencia de la República. Eso se dice en corrillos priistas ante el desalentador panorama del PRI en una entidad perdida para el partido.

Los priistas oaxaqueños lo saben, pero hacen “de tripas corazón”. Aún así, muchos andan animados y alientan a los demás con frases como las siguientes: “Algo tenemos que hacer”.

Tienen a su favor, por lo pronto, que en Morena-Oaxaca “no cantan mal las rancheras”; los morenistas se disputan las candidaturas estilo tribal; que líderes perredistas se han puesto a las atentas órdenes del PRI en reuniones en la Ciudad de México, y que existen carpetas de investigación en contra militantes del PRD y del PAN por delitos que habrían cometido como funcionarios del gobierno anterior encabezado por Gabino Cué.

Hay mucho por dónde inmovilizar y pulverizar el voto. De aquí a la culminación de las campañas la preferencia electoral puede variar, y empatar con Andrés Manuel López Obrador o superarlo. Aún así, para el PRI es grande el riesgo en Oaxaca.

Oaxaca es de tendencia de izquierda, o proclive a AMLO, o anti-priista, según se quiera ver. En 2012, cuando López Obrador fue candidato presidencial por la coalición PRD-PT-Convergencia, en la entidad el PRI perdió las tres elecciones federales: Presidencia de la República, Senado y 10 de las 11 diputaciones.

En 2010, el Revolucionario Institucional por primera vez perdió la gubernatura, la mayoría en el Congreso del Estado y los municipios más importantes, incluida la capital. Aunque entonces, grupos priistas operaron a favor de la coalición PAN-PRD-PT-Convergencia.

Por cierto, uno de esos grupos operó diestramente en el 2016 cuando el PRI recuperó la gubernatura, pero tan solo con el 30% por ciento de la votación total. Y ya en la suma de votos por partido, Morena quedó como segunda fuerza electoral. En ese proceso electoral funcionó el “divide y vencerás”; el voto de la izquierda se pulverizó.

Y por una parte qué bueno, porque Gabino Cué y su séquito de perredistas, panistas y colaboradores apartidistas y hasta extra-legales hicieron de las suyas en la entidad, la cual recibió Alejandro Murat en “colapso económico”, según sus propias palabras.

Lo curioso es que Cué ande tan libre como el viento.

LA ESPINITA

Los priistas oaxaqueños se esmeraron en el recibimiento a Meade. Incluso, hasta llegó acompañado de Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva, quien antes del destape placeó y respaldó en todo momento a Miguel Ángel Osorio Chong.

Bueno, es un estilo muy de los priistas oaxaqueños buscar aparecer a toda costa en las fotografías junto a los poderosos.

Incluso, Héctor Pablo acompañó a Chong en los recorridos en la zona del Istmo afectada por el sismo del 7 de septiembre del 2017.

En fin, los priistas oaxaqueños “echaron la casa por la ventana” en el encuentro con Meade como para que quede bien claro que el duelo ha pasado. Así como para sacarse la espinita sobre la preferencia de quien pudo ser y no fue. Pero como dice la canción “ya lo pasado, pasado”. ¿O no?

¿EL ESPALDARAZO?

A propósito de Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva. José Antonio Meade habló muy bien de él durante el encuentro con el priismo oaxaqueño; lo valoró muy alto como Director General de Liconsa, pues en su gestión ha llevado leche a las comunidades más pobres “a un precio que nunca había visto”.

Reconocimiento o elogio que en los corrillos priistas se consideró como un espaldarazo para Héctor Pablo para hacerlo candidato al Senado encabezando la primera fórmula en Oaxaca, vía PVEM porque en el convenio de coalición la posición corresponde al Verde; o privilegiadamente en la lista pluri nacional.

Incluso, ya de perdis, candidato a diputado federal plurinominal.

La primera fórmula en Oaxaca de la coalición “Todos por México”, dicen, la encabezará el priista Raúl Bolaños Cacho Cué; pintadito de Verde solo para efectos electorales.

PROTESTA DESANGELADA

Fue tan bueno el recibimiento a Meade por parte del priismo oaxaqueño que hasta desangelada lució la protesta de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE): Una manta con un “Fuera Meade” y una intentona de ingreso hacia el Centro Cultural y de Convenciones y nada más.

¿Protesta pactada? ¿O los priistas aprovecharon el puente vacacional para operar la visita del precandidato presidencial sin enfrentar a los maestros? ¿O ambas cosas?

FUEGO AMIGO

Pedro Santiago, quien ha sido amigo de toda la vida de Samuel Gurrión, sufre fuego amigo tan solo por la renuncia de éste último al PRI. Circularon en redes sociales datos donde lo vinculan a una nómina de la Secretaría de Salud , cuando él nunca ha tenido una relación laboral con esta dependencia.

¿Qué culpa tiene Pedro Santiago de las decisiones de Samuel? Francamente no se vale perjudicar a terceras personas por las calenturas político-electorales de otras.

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