Pobre PRI, con tantos flancos abiertos. Los priistas “orgánicos” lo están matando poco a poco. Ya mejor aplíquenle la eutanasia política. Ni en el ámbito nacional ni en el local presenta mejoría hasta el momento. Y la militancia… bueno, más bien… los grupitos se despedazan por los despojos cuando el partido todavía sigue vivo.

Quizá nada más haga falta suministrarle una fuerte dosis de unidad y de cariño a ese instrumento que durante tantos años les dio de comer y la posibilidad de amasar grandes fortunas al amparo del servicio público, legislativo y partidista.

Sin embargo, ahora resulta que el partido les sale debiendo como si en realidad hubiesen aportado a su crecimiento. Por el contrario, abonaron a su debacle; no obstante, hoy, ante la agonía del PRI, reclaman el reparto de los pocos cargos que quedan como si se tratara de una herencia, además incierta.

Y en entidades como Oaxaca, los grupos se poder inter-priistas ya se dan por vencidos frente a Morena; actúan como derrotados en todas las elecciones: Presidencia de la República, senadurías, diputaciones federales y locales, y presidencias municipales, sin más alternativa que pelearse por los despojos.

Despojos como el Comité Directivo Estatal del PRI; único espacio de poder que les permita competir (como segunda o tercera fuerza electoral) en las siguientes elecciones intermedias tanto federales como locales para recuperar espacios en la holgura de una competencia sin tanta presión.

Un paso previo, evidentemente, a la sucesión gubernamental.

Ese es el pleito en estos momentos de los grupos inter-priistas oaxaqueños, en el cual dos ex gobernadores tienen al PRI con el pie sobre el cuello: Ulises Ruiz Ortiz y José Murat Casab; aquél sigue viendo a éste como el capitán del priismo en la entidad. Mientras la ciudadanía en general sufre los estragos de esta lucha intestina.

Ya tienen la experiencia del 2000 cuando por primera vez el PRI perdió la Presidencia de México, y en la orfandad, los priistas oaxaqueños se refugiaron en los únicos espacios de poder que tenían: El Comité Directivo Estatal y el gobierno local, el cual perdieron en el 2010 precisamente por el pleito entre los ex gobernadores.

Además por el hartazgo ciudadano en Oaxaca por más de 80 años de gobiernos priistas. Aunque los hubo muy buenos, pero los últimos fueron muy malos. Y el de Ulises Ruiz fue visto como la gota que derramó el vaso con tanto funcionario corrupto (algunos de los cuales aún andan prófugos de la justicia) y con tanta movilización social en su gobierno.

Bueno, movilización social entre comillas porque sus rivales internos se encargaron de crearle parte de la misma. El movimiento magisterial del 2006 se convirtió en una masa amorfa donde confluyeron hasta intereses priistas; al paso del tiempo diversos sectores de la sociedad oaxaqueña dieron la razón a Ruiz Ortiz en el desalojo (fallido, por cierto).

Después del 2010, los priistas oaxaqueños quedaron totalmente al garete, sin jefe político en ningún ámbito. Así que se refugiaron en el Comité Directivo Estatal y en los reducidos espacios de poder dentro del Congreso Local, donde también perdieron su mayoría.

Así que con tal experiencia, los priistas de Oaxaca parecen alistarse, no para ir con todo a ganar en las elecciones de julio próximo, sino para quedarse con los despojos del PRI, además de contar con espacios de representación popular mediante otros partidos políticos donde están colocando candidatos so pretexto de “la falta de democracia interna y por dignificación de la política”.

¿Cómo a qué les suena? ¿A Ulises Ruiz Ortiz? ¿A Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva? ¿A Manuel García Corpus? ¿A Jorge Franco Vargas?

Evidentemente, la lucha es legítima. Sin embargo, la forma deja mucho qué decir cuando en sus tiempos de gloria ulisistas, pablistas, corpusistas y franquistas hicieron y deshicieron con el PRI oaxaqueño; impusieron candidatos y fueron candidatos impuestos. ¿O quién de ellos fue electo internamente mediante votaciones abiertas y directas por el voto auténtico de la militancia? Nadie.

Incluso, Ulises fue impuesto por José Murat para la sucesión en la gubernatura de Oaxaca, merced a un acuerdo con Roberto Madrazo Pintado, padrino de Ruiz Ortiz. En aquél entonces el candidato natural era el priista Aquiles López Sosa, quien se hubiera convertido en el primer mandatario estatal emanado de una coalición opositora, pero lamentablemente falleció en un accidente automovilístico en la víspera de los destapes.

¿Dónde estuvo entonces el espíritu democratizador de Ruiz Ortiz? Para su elección como candidato del PRI al gobierno oaxaqueño, nunca habló de elecciones directas.

En fin, ahora Ulises parece encabezar a los rebeldes oaxaqueños. Y aunque Héctor Pablo y Manuel García Corpus niegan obedecer a Ruiz Ortiz, sus acciones tienen toda la pinta.

Héctor Pablo ha emprendido un movimiento denominado “por la dignificación de la política” en la búsqueda de la candidatura al Senado por el PRI, partido que en Oaxaca le corresponde la segunda fórmula y es para mujeres; y la primera le toca al PVEM para hombres, para la cual está perfilado el priista Raúl Bolaños Cacho Cué.

Siendo candidaturas de coalición para elecciones federales, entonces la lucha de Héctor Pablo debería darse enfocada al PRI nacional para invertir las fórmulas. Sin embargo, hasta el momento le ha dado matiz solo a nivel de entidad, donde, por cierto, este domingo realizó una concentración masiva para demostrar músculo.

Ups. Pues si le dan la candidatura al Senado ya habría incurrido en un acto anticipado de campaña, además se habría echado encima la obligación de comprobar gastos del evento: Costo del local y de la movilización de las personas, fuente de financiamiento, etc.

En fin, que si logra la candidatura ¿se habrá dignificado la política? ¿También si le dan posiciones para su gente? ¿Quiere candidaturas o puestos en el gobierno?

Los otros rebeldes: Manuel García Corpus va como candidato de la coalición “Por México al Frente” vía PRD, y Jorge Franco Vargas va por la candidatura a la presidencia municipal o diputación local, vía otro partidos político. Dos ex priistas (el primero dimitió apenas hace algunos días) con añoranza por los cargos por el PRI.

Corpus parece traer el sello de Ulises Ruiz Ortiz; Franco ya dialogó con éste tras años de rivalidad porque el ex gobernador en su momento no lo hizo candidato para sucederlo.

Caray, desde entonces, desde antes y desde siempre, los priistas hubiesen dado la lucha por la democratización interna del PRI y por la dignificación de la política. De haberlo hecho, el partido no transitaría por la tremenda crisis que ahora lo tiene al borde de la derrota total.

HASTA EL VERDE ESTIRA LA CUERDA

Hasta el aliado quiere abandonar al PRI en algunas entidades como Oaxaca y Sinaloa. El Comité Ejecutivo Nacional del PVEM, vía un comunicado publicado en su página web, dijo analizar una posible dimisión a la coalición en estas entidades tanto para las elecciones locales como para las federales.

Pero no explica con claridad los por qué. Solo enuncia: “creemos firmemente que todo proyecto que decida emprenderse en alianza o coalición con otra fuerza política, debe realizarse en acompañamiento y contemplar los intereses de todos los actores involucrados…”

¿Quiere decir qué las fórmulas de candidatos a senadores y diputados locales y federales, así como las planillas a concejales deben ir integradas alternadamente PRI-PVEM o viceversas? ¿También PRI-propietario PVEM-Suplente, o viceversa? ¿Y el Revolucionario Institucional no quiere cumplir?

Mmm, si fuera el caso, debieron preverlo desde el convenio de coalición. Claro, una cosa es el acuerdo formal, y otra el acuerdo político. No obstante, en base a los segundos venían trabajando. Incluso, en algunas entidades el Verde fungía como auténtica agencia de colocaciones de priistas en cargos de elección popular, como, por ejemplo, Oaxaca.

¿Por qué entonces la rebelión del PVEM en torno a la entidad oaxaqueña? ¿Acaso el PRI se excedió en la colocación de sus cuadros en las posiciones del Verde? ¿Y quizá el Verde quiere por lo menos poner suplentes? ¿La manzana de la discordia será la suplencia en la primera fórmula al Senado de la República en la coalición “Todos por México”?

¿O el amago es en torno a las presidencias municipales?

En los corrillos del Verde cuentan que en realidad el amago tiene que ver con pendientes en el Gobierno Federal y gobiernos locales donde han ido coaligados, entonces tomaron como rehenes a las entidades con más convulsión política. Pero que el lío ya ha quedado resuelto.

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