Anaya pidió a Peña, bajo presión, parar la difusión de sus negocios

El presidente se negó a reconvenir a El Universal por los reportajes

Barrales cierra pinzas con los empresarios, quienes la ven favorita


Todos vimos los efectos, pero sólo algunas causas.

La principal de éstas fue el intento de paralizar al Congreso de la Unión por Ricardo Anaya, entonces presidente del Partido Acción Nacional (PAN) y cabeza de las negociaciones aliancistas.

Con él se fueron los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), quienes instruyeron a sus legisladores a no agilizar el trabajo parlamentario.

Hablamos, identificó usted bien, de agosto del año pasado.

El punto clave visible fue impedir a toda costa la instalación de las mesas directivas en el Senado de la República y en la Cámara de Diputados para el último año de la Legislatura.

Lo logró a medias.

En el Senado de la República fue fundamental las divisiones creadas por Anaya al interior de su partido, culminada con el distanciamiento de los autodenominados rebeldes del PAN

Todos conocidos: Ernesto Cordero, Roberto Gil, Javier Lozano, Jorge Lavalle y Salvador Vega Casillas.

No nada más destrabaron el conflicto, sino con su voto eligieron a uno de los suyos (Cordero) para dar gobernabilidad al Senado y aprobar algunas leyes posibles por mayoría simple.

UNA MORDAZA PARA EL UNIVERSAL

En la Cámara de Diputados, mientras tanto, la situación fue más turbia.

O más descarada, si se acepta la expresión.

La presidencia de San Lázaro le correspondía al Partido Revolucionario Institucional (PRI), pero el PAN quiso violar el viejo acuerdo so pretexto de impedir el nombramiento del fiscal carnal y leyes complementarias al gusto del gobierno.

Pero hacia adentro la información revelada es distinta.

Ricardo Anaya instruyó a sus coordinadores parlamentarios a condicionar la fluidez del Poder Legislativo a frenar los señalamientos de sus presuntas irregularidades inmobiliarias en Querétaro.

La república sujeta a un asunto personal.

Un interlocutor es conocido:

–Marko Cortés, coordinador del grupo azul, pidió cesar lo que él llamaba campaña contra Anaya.

-¿Cuál campaña?

-La del periódico El Universal.

-¿Y cómo se puede hacer eso?

-Simple: que el presidente le ordene a El Universal dejar de publicar mentiras.

Como sea, seguramente a través del coordinador priísta César Camacho Quiroz, el caso llegó hasta el presidente Enrique Peña.

-No. Mi gobierno jamás atentará contra la libertad de expresión.

Camacho Quiroz regresó a las negociaciones, no cedió y con diplomacia logró la elección de Jorge Carlos Ramírez Marín para presidir el último año legislativo del sexenio.

Por un tiempo, porque cambió el staff en San Lázaro: Camacho Quiroz y Ramírez Marín son candidatos al Senado y los sustituyeron Carlos Iriarte y Edgar Romo.

BARRALES TEJE CON EMPRESARIOS

1.- Alejandra Barrales teje lo que otros con escándalos destejen para la alianza Por México al Frente.

A su encuentro semanas atrás con dirigentes de todos las cámaras de la capital y la comunidad judía sumó ayer un encuentro en Polanco con industriales textileros.

Con los representantes del capital no tiene problema: es la preferida para jefa de Gobierno.

Y 2.- la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) modificó la ley para el mejor uso del presupuesto en beneficio de los damnificados.

Acciones sustantivas serán el impulso a la cultura de la prevención y el seguro de vivienda a contribuyentes cumplidos, destacó Leonel Luna, presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea.

Mientras tanto, Anaya enfrenta otra crisis mucho mayor y, aunque la ley tiene sus tiempos y no ha sido indiciado, empiezan clamores de su sustitución dentro y fuera del frente.