* Un pueblo con hambre y sed físicas, y por tanto urgido de justicia social, no entiende de miedo a morir o finalmente lo pierde al entender que cada día muere lentamente por falta de alimentos.
* Pedimos a los jefes y oficiales del Ejército y de la Fuerza Aérea hicieran llegar nuestra gratitud al General Secretario, Salvador Cienfuegos Zepeda, por el combate al hambre y la desnutrición.

Las frías cifras estadísticas aportadas como datos duros por la Directora del Banco de Alimentos de Oaxaca (BAO), Dulce Aragón García, con motivo de la XVI Colecta Anual Casa por Casa “Alimenta 2018”, son verdaderamente dramáticas y peligrosas en el mundo y en México.
Presentes en el acto inaugural el Teniente Coronel de Artillería Diplomado de Estado Mayor, Oscar Rubén Jiménez Espinosa, Comandante interino del 6º. Regimiento de Artillería de la 28ª. Zona Militar, y el Capitán Segundo de la Fuerza Aérea Controlador de Vuelo DEMA, Francisco Javier Oliver García.
Al exhortar a los habitantes de la capital oaxaqueña a donar productos no perecederos a la XVI Colecta Anual de Alimentos Casa por Casa “Alimenta 2018”, apoyada por los jóvenes del Servicio Militar Nacional, advertimos: ¡Cuidado con el hambre, porque provoca revoluciones!
Recordamos las grandes lecciones de la humanidad a lo largo de la historia, en el sentido que un pueblo con hambre y sed físicas, y por tanto de justicia social, no entiende de miedo a morir o, finalmente lo pierde, al entender que cada día muere lentamente por falta de alimentos.
Sin embargo, diariamente en México se tiran a la basura 30 mil toneladas de alimentos susceptibles de consumo humano y en el Estado de Oaxaca alrededor de 200 toneladas, sobre todo, en las centrales de abasto, mercados y centros comerciales.
Además de este crimen de lesa humanidad, resultado de la anticultura del egoísmo y la ambición que pregona en las centrales de abasto y mercados “más vale podrido, que mal vendido”, se agrava al grado de la mezquindad en el caso de los centros comerciales al echar pintura a los alimentos desechados para que no puedan ser consumidos por las personas.
Lo peor de todo es que nuestro país sigue siendo el Cuerno de la Abundancia al contar con vastos recursos naturales que de sobra pueden satisfacer la creciente demanda de alimentos y combatir el hambre y desnutrición de 27 millones de mexicanos y oaxaqueños.
Baste mencionar que México cuenta con 10 mil kilómetros de litoral en ambos océanos, Pacífico y Atlántico, con todo tipo de especies de pescados y mariscos que bien pueden resolver el hambre y desnutrición de la población mexicana, desgraciadamente, la corrupción tronó la pesca.
Además, tierra adentro hay millones de hectáreas susceptibles de producir variados alimentos que con la debida asesoría, insumos y ante todo honestidad en el manejo de los multimillonarios recursos destinados al campo mexicano y oaxaqueño, son la solución al hambre y la desnutrición.
Agradecimos cumplidamente el apoyo y solidaridad de las Fuerzas Armadas en el combate al hambre y la desnutrición de los mexicanos y oaxaqueños, y pedimos a los oficiales del Ejército y de la Fuerza Aérea hicieran llegar nuestra gratitud al General Secretario, Salvador Cienfuegos Zepeda.
Nobleza obliga a hacer extensivo el agradecimiento al General de División Diplomado de Estado Mayor, Alfonso Duarte Mújica, Comandante de la VIII Región Militar; al Comandante de la 28a. Zona Militar, General de Brigada DEM, Martín Terrones Calvario, y al Coronel de Fuerza Aérea Piloto Aviador Diplomado de Estado Mayor Aéreo, Edgar Osvaldo Ahedo Agraz, Comandante de la Base Aérea Militar No. 15 de San Juan Bautista La Raya.

En el mundo, hay 815 millones de personas que diariamente se van a dormir con hambre, 1 de cada 9 no tiene suficientes alimentos, mientras que 1.9 millones padece sobrepeso por mala alimentación y consumir comida “chatarra”.
En México, 27 millones de mexicanos viven en pobreza alimentaria y el 12.5 por ciento sufre desnutrición crónica y 1 de cada 4 padece inseguridad alimentaria, es decir, incertidumbre cotidiana si tendrá o no para comer.
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, en México existen 1 millón 194 mil 805 niños con desnutrición crónica. En los pueblos y comunidades indígenas 1 de cada 3 niños padece desnutrición y las enfermedades que provoca.
En nuestro país., la desnutrición crónica en zonas urbanas es de 101 por ciento y en las zonas rurales de 19.9 por ciento. Entre los indígenas 72 por ciento vive en pobreza, lo que representa 8.2 millones de ciudadanos.
Tras un proceso de retroceso, el hambre en el mundo volvió a aumentar. En la actualidad, más de 820 millones de personas sufren subalimentación crónica, según el último Informe del Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo 2018 de la FAO.
El presidente del Consejo Directivo del Banco de Alimentos de Oaxaca, Gerardo Gómez Tort, informó que por la falta de cultura y la falta de políticas públicas, se tiran a la basura más de diez toneladas de comida en buen estado, provenientes de los mercados y cadenas comerciales.
Las toneladas de alimento tiradas a la basura son variables, pero son los mercados como la Central de Abasto, y las cadenas comerciales quienes prefieren tirar o pintar el producto para no donarlo, es decir, “ponen pintura a los embutidos para evitar que puedan consumirse”,.
Esto es lamentable, dijo, ya que en Oaxaca la pobreza extrema se palpa a simple vista, tanto que en la entidad, según las estadísticas del Banco de Alimentos 5 de cada 10 habitantes en el estado no tienen acceso a una alimentación adecuada y suficiente.
Por ello, pidieron a todos los centros comerciales ser conscientes y sensibles para ayudar a la gente donando sus productos que están por caducar o que deciden desechar.
Aunado a esto, se suma la falta de cultura de los mismos oaxaqueños, prueba de ello, es la disminución en la recolección de hace 16 años a la fecha, es decir, apenas hace 8 años esta asociación civil recolectaba de 10 a 12 toneladas en cada colecta, pero por diversos factores se fue perdiendo esa cultura
Hoy, asegura Gerardo Gómez Tort, la disminución en el acopio casa por casa cayó hasta en un 90 por ciento, tanto que hace dos años sólo lograron juntar escasamente apenas dos toneladas.
Según explicó el presidente del Consejo Directivo del Banco de Alimentos de Oaxaca, estas acciones que realizan a través de esa asociación civil, tiene como finalidad garantizar seguridad alimentaria a las familias vulnerables en pobreza alimentaria.

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