Elba Esther: los acuerdos con AMLO y la recomposición del magisterio
Reaparece retadora y advierte: los cambios no provendrán del gobierno
ISSSTE: la quiebra o renegociación con administraciones de los estados
No ha sido una relación fácil.

En octubre de 2017 se selló la alianza electoral y por supuesto fortaleció a Andrés Manuel López Obrador en su ambición presidencial.

Los acuerdos, dijimos aquí entonces, eran simples:

1.-Exoneración de Elba Esther Gordillo.

2.- Rehabilitación para regresar a la vida pública nacional.

Y 3.- oportunidad de regresar a su gremio, el SNTE.

Los beneficios de aquel arreglo se adelantaron: recuperó su libertad y fue exonerada por Enrique Peña Nieto.

CRÍTICAS SIN ROMPER

La palabra se respetó.

Ella comenzó a tejer con el magisterio, incluidas secciones y líderes de la CNTE, y su poder creció exponencialmente.

Bastó un mensaje suyo para terminar con la conducción de Juan Díaz de la Torre, el dirigente escogido por el peñismo para sucederla el 27 de febrero de 2013.

Sólo Andrés Manuel López Obrador sabe cómo interpretó el crecimiento de su aliada, pues le pidió no aparecer en su cumpleaños del 6 de febrero ni en el quinto aniversario de su encarcelamiento.

Resultó contraproducente:

La CNTE, con su único método -las presión-, echó por tierra dos reformas, la de Enrique Peña Nieto y la de López Obrador.

En ese ambiente reapareció ayer La Maestra Gordillo.

Con frases duras –no hay sindicato, el SNTE se está diluyendo– y su advertencia: debió salir de la cárcel para tomar la palestra gremial.

Porque no pueden esperarse los cambios desde el gobierno, eso es falso.

Y la reforma propuesta por López Obrador es una reformita, según su descalificación.

Regresa por el SNTE y a rescatar el sindicalismo en general de la imposición estadunidense.

-¿Rompe La Maestra con López Obrador?

-No creo -me dice su entorno.

Pero el reto está lanzado y se ha roto el acuerdo actualizado a principios del sexenio: cada facción magisterial y liderazgo con su propia fuerza.

El SNTE con la relación institucional -con Alfonso Cepeda “no hay sindicato”, enjuicia Elba Esther-, la CNTE con lo suyo, Carlos Jongitud con su nuevo gremio y ella con su parcela.

Parcela creciente, pero no se sabe hasta dónde le permitan.

ESTADOS ASFIXIADOS

1.- El ISSSTE acudirá al rescate de los gobiernos estatales.

Este adeudan al organismo muchos miles de millones -las cifras todavía están en ajuste- y no tienen para cuándo pagar la seguridad social de sus burocracias.

Luis Antonio Ramírez se reunió con secretarios de finanzas y ante el auditor Superior de la Federación, David Colmenares, y representantes de Hacienda, prometió buscar salidas “ágiles y sencillas”.

A ver con cuánta agilidad y sencillez, porque no hay recursos en las arcas de los estados.

2.- Bonita tarea de la Conago.

Pidió reconsiderar el recurso de promoción y responder a los Turrocones, referencia directa a las sinrazones de Miguel Torruco, secretario de Turismo.

Este propone participar en las ferias internacionales, pero sin costo al Estado.

Nadie sabe cómo.

Y 3.- el gobernador Alejandro Murat acudió a la Universidad de Georgetown para recibir el Premio a la Democracia Global 2019.

El galardón corresponde a a Academia de Artes y Ciencias Políticas de Washington, ante cuyo consejo prometió:

“…seguir trabajando en el gobirrno de mi estado por la democracia, el respeto a los derechos humanos y la libertad de las y los oaxaqueños”.