Rosy RAMALES

Es bueno que el presidente Andrés Manuel López Obrador se preocupe por disminuir el desempleo en nuestro país. Sin embargo, ni los becarios del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, ni los campesinos incorporados a los apoyos “Sembrando Vida” pueden considerarse empleos , y mucho menos formales.

Probablemente por lo mismo no aparecen en los registros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ni del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el primero, debe mediar el registro de un patrón; y el segundo, quizá pueda incorporar a los becarios y campesinos inscritos en tales programas sociales como personas con algún tipo de ocupación, pero no en la estadística de los empleos formales.

Los campesinos incluso, con el apoyo que reciben de “Sembrando vida”, pueden aparecer en el registro del auto-empleo. Desconocemos si las políticas del Inegi permitan contemplarlos en las cifras del empleo formal.

Sería cuestión de que las respectivas dependencias del Gobierno Federal revisen, junto con el IMSS y el INEGI, la situación “laboral” tanto de los becarios como de los campesinos, así como las normas, lineamientos y políticas de ambos Institutos.

Por lo pronto, al presidente López Obrador no le gustó el reporte del Inegi sobre el desempleo, el cual habría subido a 3.5% durante el primer trimestre respecto al mismo periodo del año anterior en nuestro país.

AMLO aseguró tener datos sobre “que hay más oportunidades de trabajo” a partir de su gobierno. Sin embargo, el mandatario nacional está consciente de que no todas aparecen en el registro de los empleos formales.

Porque dijo lo siguiente: “Yo tengo información que hay más oportunidades de trabajo en la actualidad porque no todo lo está registrando el Instituto Mexicano del Seguro Social”.

¿Y qué no está registrando? Pues según él, más de 500 mil becarios del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, y 200 mil jornaleros del programa “Sembrando Vida”.

Y tales cifras no registradas en el IMSS, refleja el tema realmente preocupante, sobre todo en relación a los jóvenes becarios, los cuales se supone son empleados por empresas. Y aquí una pregunta: ¿Tienen la calidad de trabajadores o solo de aprendices?

Si no son trabajadores, entonces las empresas están aprovechando una mano de obra ahorrándose las prestaciones sociales: IMSS, Infonavit, Fonacot, etc. Claro, no son sus empleados formales, sino jóvenes aprendices beneficiados con una beca del gobierno.

Otra pregunta: ¿Cuándo el Gobierno Federal y las empresas firmaron los convenios para emplear a los jóvenes, para que éstos aprendan un oficio recibiendo un apoyo económico oficial a manera de salario, se convino la incorporación de ellos al IMSS?

En cualquier caso, cabe una pregunta más: ¿Entonces quién le está haciendo de chivo los tamales a quien?

Ahora bien, si tanto los jóvenes como los jornaleros agrícolas están inscritos al Seguro Popular, tampoco implica la incorporación de los mismos a la estadística de empleos formales. ¿O si?

En todo caso, las instituciones deben ponerse de acuerdo para no salir con cifras diferentes.

OTRO DATO

Ahora bien, si es real el reporte del Inegi sobre el desempleo, que subió a 3.5% durante el primer trimestre respecto al mismo periodo del año anterior en nuestro país, entonces es un dato preocupante.

Podría significar estancamiento económico, que no hay nuevas empresas, que hay cierre de empresas o que las existentes han despedido trabajadores debido a la dura situación económica y fiscal, etc.

Entonces quiere decir que la solución de la pobreza y el desempleo en el país, no se reduce a los programas sociales, sino es necesario guardar los equilibrios con el crecimiento económico.

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