Rosy RAMALES

En el contexto del cese de Josefa González-Blanco Ortiz-Mena como Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), lo realmente cierto es la afirmación del presidente Andrés Manuel López Obrador: “(Su gobierno) no (tiene) derecho a fallarle en nada al pueblo de México”.

Y Josefa falló: Incurrió en influyentismo al retrasar un vuelo de Aeroméxico en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, mientras ella llegaba; hecho que trascendió en las benditas redes sociales, donde Jorge R Rioja‏ @CoACHconsultor escribió varios mensajes vía Twitter, entre los cuales destacan los siguientes:

“Voy a Mexicali. A punto de despegar, el avión detiene su marcha el capitán informa que ‘por orden presidencial’ debe regresar por un pasajero.neta? Son mis nervios, intolerancia o es una mamada? Estos de 4ta se superan diario…”

“() No soy ‘Fifí’, no soy ‘Chairo’. Soy mexicano. En más de 30 años de viajar jamás me había pasado algo como en este vuelo a Mexicali. Es increíble. Los minutos de retraso son lo de menos, es la acción y el mensaje.”

Precisamente es la acción lo que más molesta a la gente. Y el hartazgo por el abuso de poder fue factor determinante para el triunfo de la izquierda no solo en la Presidencia de México, sino en la mayoría de los espacios políticos que se jugaron en las elecciones concurrentes del 2018, cuyo resultado fue la llamada “Cuarta Transformación”.

Sin embargo, hay colaboradores y aliados de AMLO, así como militantes de Morena, que no lo acaban de entender; otros todavía no saben por dónde empezar, y algunos más se muestran a disgusto con las políticas de austeridad.

Como sea, mandan pésimo mensaje a la ciudadanía: O que no saben gobernar o que la Cuarta “T” es la misma gata nada más que revolcada.

En fin, el “error” de Josefa González-Blanco (reconocido por ella misma) impactó en la principal bandera de López Obrador: El combate a la corrupción. Claro, porque corrupción no solo es desviar recursos públicos, sino también pedir detener un vuelo comercial para esperar a la funcionaria por encima del derecho de los pasajeros.

Ahora ¡imagínese si el hecho se atribuye a una orden presidencial! Aunque Josefa asumió toda la responsabilidad. Entonces, frente a una orden falsa, no era para menos el enojo de AMLO, quien la cesó al sugerirle presentar su renuncia a la titularidad de la Semarnat.

Por cierto, la aerolínea debe una explicación sobre lo sucedido. Igual y hay más funcionarios implicados en la orden de retrasar el vuelo.

EL “ERROR”, ¿LA GOTA QUE DERRAMÓ EL VASO?

Tras el “error” de Josefa González Blanco salieron a la luz pública una serie de deficiencias durante su estancia al frente de la Semarnat: Falta de acción eficaz ante contingencias ambientales y fenómenos naturales (como el sargazo), así como recorte de personal.

Todo aunado a su falta de experiencia en la administración pública, a pesar de ser conocedora de la materia por su perfil académico y su trayectoria ecologista.

No obstante tampoco se pueden dar óptimos resultados cuando hace falta presupuesto.

Quien sabe cuántas dependencias del Ejecutivo Federal enfrenten problemas debido a los recortes presupuestales. Sería cuestión de una revisión por parte de las instancias competentes.

En fin, pareciera como si el “error” de Josefa al retrasar el vuelo comercial, fuera la gota que derramó el vaso para apresurar su salida de la Semarnat.

¿TE LO DIGO JUAN?

Desde cuando aceptó la renuncia de Germán Martínez a la Dirección General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el presidente Andrés Manuel López Obrador envió cierto mensaje de estar bien amplias las puertas del Gobierno Federal para quien quiera irse, no se adapte, no obedezca o cometa errores.

Y ahora con el cese de Josefa González Blanco, parece acentuar el mensaje. Algo así como “te lo digo juan para que lo entiendas pedro”, cuando aludió haberle sugerido renunciar porque su gobierno “no (tiene) derecho a fallarle en nada al pueblo de México”.

Incluso, al subrayar: “Tenemos que actuar con rectitud y no ser tolerantes con actos de prepotencia; cero corrupción, cero nepotismo, cero influyentismo y ninguna de esas lacras de la política”.

Y si el gobierno de López Obrador no tiene permitido fallar, entonces podrían avecinarse ceses o renuncias en cascada. Incluso, también en Morena y en sus bancadas vía licencias.

Es más, AMLO de algún modo ya lo previno.

¿ORDEN O CRISIS?

Después de la aceptación de una renuncia y luego de un cese, cabe preguntar: ¿En el Gobierno Federal se intenta poner orden para un rumbo definido y definitivo de la “Cuarta Transformación”, o es el reflejo de una crisis interna?

Pues más vale que se trate de lo primero, porque una crisis sería desastrosa para México.

MANUEL VELASCO

Tan pronto como se conoció el cese (con camuflaje de renuncia) de Josefa González-Blanco a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), empezó a sonar el nombre de Manuel Velasco Coello, ex gobernador de Chiapas.

Nada se raro tendría, donde viene del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y desde hace muchos años goza del aprecio de AMLO. Uno de ellos vivió en la casa del otro y cultivaron una amistad duradera, además de relación política.

La sabía filosofía popular dice que “cuando el río suena es que agua lleva”. Y tal vez la Semarnat ha sido desde el principio un lugar reservado para Manuel Velasco. Quizá por algo no ha regresado a su escaño como propietario en el Senado de la República.

Su nombre sonó. Pero en las benditas redes sociales empezaron cuestionamientos; curiosamente no en cuanto al conocimiento en la materia de la Semarnat, sino por su desempeño como gobernador de Chiapas.

Si lo nombra, ya tendrá AMLO la justificación exacta. En fin, probablemente en la mañanera de este lunes (sino es que horas antes), se despejará la duda sobre quién será la persona titular de la Semarnat.

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Correo: rosyrama@hotmail.com