Rosy RAMALES

En una entrevista realizada por el periodista René Delgado, en el programa Entredichos de Reforma, la candidata a la dirigencia nacional del PRI, Ivonne Ortega Pacheco, hizo revelaciones preocupantes, no solo en torno al proceso interno de este partido, sino también para su persona y para la vida política del país.

Por ejemplo:

Persuasión a ella y a Ulises Ruiz Ortiz para claudicar en su lucha interna:

En ese sentido, la abanderada comentó que Alejandro Moreno Cárdenas (“Alito”) le dijo que “no había cómo competir”, pues “la elección ya estaba decidida (a favor de él)” porque “ya tenía acuerdo” con el ex presidente Enrique Peña Nieto, con el actual mandatario Andrés Manuel López Obrador (Morena), y con los gobernadores priistas.

Y le ofreció (para bajarse de la contienda interna) posiciones en el PRI, candidaturas a cargos de elección popular para ella y su gente, incluida la primera diputación de la lista plurinominal de la tercera circunscripción electoral.

Y a Ulises Ruiz, el ex candidato presidencial, José Antonio Meade, le pidió “declinar en su aspiración, que todavía está peleando en el Tribunal (Electoral del Poder Judicial de la Federación) para ver si le resarcen sus derechos políticos”.

Ups. ¡Imagínense un externo tratando de influir en el proceso interno del Revolucionario Institucional! Pues ¿cuál sería el interés de Meade? ¿Qué cuida el ex Secretario de Hacienda y de Desarrollo Social del gabinete de Peña Nieto? ¿O solo es amor al partido?

Lo dicho por Ivonne Ortega en cuanto a las palabras de Moreno Cárdenas, de ser cierto, hablan no solo del ánimo de la “pequeña cúpula” (como ella la llama) de continuar en el control del PRI mediante las mismas prácticas que lo han llevado al borde de la extinción, pero además de convertir a este partido en “satélite” de Morena.

Palabras más, palabras menos, así lo considera la candidata. Y así parece; es la imagen que permea en la opinión pública.

En esa “pequeña cúpula” incluyó a funcionarios del sexenio presidencial anterior, como, por ejemplo, Luis Videgaray; y a cuadros priistas como Rubén Moreira.

La amenaza:

Ivonne Ortega aseguró que Rubén Moreira prácticamente la ha amenazado con impedirle entrar a su tierra (Saltillo, Coahuila) a realizar campaña y con mandar a elaborar una encuesta para evidenciar asuntos de la vida privada de la candidata.

En este tenor, refirió: “(Rubén Moreira) dijo que hará una encuesta nacional para saber quién es el papá de mi hijo, que va a ser su estrategia de comunicación política. ¡Qué culpa tiene un niño de seis años que su mamá quiera romper con esa cúpula…”

¿Será posible?

EL PADRÓN

En torno al padrón interno priista, Ivonne mencionó que hubo la intención de “inflarlo”, pero que las nuevas afiliaciones quedaron fuera, y cuando el Instituto Nacional Electoral (INE) hizo la compulsa correspondiente eliminó “390 mil afiliaciones irregulares y mil 700 muertos” de los listas de la Ciudad de México, Coahuila, Oaxaca y Campeche.

“¿Cómo obtuvieron la firma de gente que ya falleció?”, se preguntó.

Tras la compulsa (precisó la abanderada) “quedó un padrón de 6 millones de 700 mil y fracción”, que es el número de militantes con derecho a votar en la jornada electoral interna programada para el once de agosto próximo para elegir a las personas titulares de la presidencia y secretaría general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI.

Las presuntas irregularidades en torno al padrón interno, prácticamente son los mismos datos que también denunció Ulises Ruiz.

¿Por qué le importa al gobierno federal el proceso interno del PRI?

Según Ivonne Ortega (y lo ha dicho también Ulises Ruiz), el gobierno federal y Morena de algún modo están influyendo en el proceso interno priista. Incluso, ella lo dice en los siguientes términos: “El presidente (López Obrador) tiene metido el cuerpo completo en el proceso”.

Luego, en la entrevista citada, se pregunta: “¿Por qué le importa tanto el proceso?” Porque el fondo es la elección concurrente intermedia del 2021; es decir, para mantener el control político que ahora tiene, según explica la priista.

Tiene razón Ivonne. Aunque lo mismo haría cualquier partido político en la Presidencia de la República. Lo hizo el PRI, lo hizo el PAN y lo pretende hacer Morena.

Claro, en el 2021 se jugará la renovación de la Cámara de Diputados Federal, 14 Congresos Locales, 12 gubernaturas y mil 583 ayuntamientos en el país. Entonces, en la lógica política, el líder moral de Morena no estaría dispuesto a perder la mayoría que ahora tiene en la Cámara Alta y en los constituyentes locales.

Una mayoría que ahora le permite fácilmente la aprobación reformas constitucionales, tan solo con oposiciones pequeñas en el Senado de la República que al final son convencidas de alguna manera.

En ese contexto, Ivonne Ortega reitera: “Por eso le interesa al gobierno meter las manos al proceso interno, porque si llega una dirigencia (al PRI) que vuelva a los liderazgos, que acompañe a la militancia en sus causas, el partido vuelve a ser rentable…”

Sobre todo, porque de las elecciones del 2018 a las del 2019 la participación ciudadana en las urnas electorales se redujo a más de la mitad, lo cual refleja cierta molestia del electorado en torno a decisiones del actual gobierno federal, pero también todavía enojo hacia el PRI.

Así es la lectura de la candidata priista, quien da a entender que si el PRI recobra su rentabilidad electoral puede recuperar buena parte de los cargos a disputarse en las elecciones del 2021.

Es probable. Pero también cabe la posibilidad que el PAN sea el partido con más triunfos electorales en las próximas elecciones intermedias concurrentes, considerando que hasta el momento es el único que está jugando su papel de oposición.

Pero, claro, si el PRI salva el riesgo de convertirse en satélite de Morena, puede recuperar espacios de elección popular; caso contrario, corre el riesgo de perder hasta el registro nacional como resultado de los comicios del 2018.

Ni comparsa, ni recompensa

En la entrevista en comento, Ortega Pacheco asegura no estar jugando el papel de comparsa en la elección interna para finalmente favorecer a Moreno Cárdenas, y que tampoco ha pactado alguna recompensa con éste, como, por ejemplo, algún cargo partidario o candidatura de elección popular.

Está jugando para ganar, afirma.

Por el momento, todo está en veremos. Incluso, la candidatura de Ulises Ruiz Ortiz, así como el mismo resultado de una elección interna que pinta incierto; quizá hasta termine en el Tribunal Electoral, para confirmarse, modificarse o para anularse.

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Correo: rosyrama@hotmail.com



Rosy RAMALES