DETRÁS DE LA NOTICIA: ¿Beatriz, Presidenta; Raúl, Gobernador, interinos?

* Los grandes electores en Oaxaca serán el Presidente Andrés Manuel López Obrador y el ex Gobernador y Presidente de la Fundación Colosio del PRI, José Murat, con la opinión de Alejandro Murat.
* Ante la enfermedad de AMLO y la posibilidad de un interinato por la incorporación de Alejandro Murat al gabinete federal aventuramos el escenario de interinatos en la Presidencia y el Gobierno de Oaxaca.

Levantan polvo las opiniones de este columnista, de Flavio Sosa Villavicencio e Isidoro Yescas Martínez, emitidas durante la Mesa de Análisis Escenarios Sucesión 2022 por la estación de radio Stereo Uno 106.1 FM.
Adelantamos que la designación a la gobernación del Estado en 2022 podría ser de pronóstico reservado al tener como candidata, por primera vez, a una mujer, Ivette Morán Rodríguez, esposa del Gobernador Alejandro Murat o a la senadora de Morena, Susana Harp.
Los grandes electores, a querer o no, guste o no, serán el Presidente Andrés Manuel López Obrador y el ex Gobernador y Presidente de la Fundación Colosio del PRI, José Murat Casab, con la opinión del Mandatario Estatal.
Apuntamos que en este escenario, se fortalece la posibilidad de ir en una coalición tripartita, PRI y Morena, PRIMOR, a la que se sumaría el Verde Ecologista de México o bien, una coalición Verde y Morena, y por otro lado, PRI y PRD.
Ante el comentario inicial de Pedro Luis Ceballos, sobre la posibilidad de un interinato por la incorporación de Alejandro Murat al gabinete de López Obrador aventuramos el escenario de interinatos en la Presidencia y el Gobierno de Oaxaca.
En este escenario futurista, nada ajeno a la realidad política mexicana, lleva mano la doctora Beatriz Gutiérrez Müeller, esposa de Andrés Manuel López Obrador e innegable factótum en su triunfo presidencial.
Y en el caso de Oaxaca, el senador verde Raúl Bolaños Cacho Cué tendría posibilidades de ser Gobernador interino, lo que explicaría porque Alejandro Murat lo placea permanentemente, y seguir la senda de su bisabuelo Miguel Bolaños Cacho, dos veces mandatario estatal interino.
Aun cuando equivocadamente el estado de salud del Presidente, se considera secreto de Estado, sin desearle ningún mal, quizás por su enfermedad degenerativa, Andrés Manuel López Obrador podría no concluir su sexenio.
Lo cierto, es que a pesar del hermetismo oficial ha trascendido que su enfermedad crónica se agrava cada día más, al hacerse evidente, público y notorio, su cada vez más frecuente estado de enojo y creciente irritabilidad.
En un ejercicio de creación de escenarios futuros políticos podemos adelantar que los médicos extranjeros de López Obrador, encabezados por el neurocirujano del Hospital Comunitario en Larkin, Miami, Félix Dolorit, harán hasta lo imposible por prolongarle la vida lo más que puedan.
Raymundo Riva Palacio dio a conocer en mayo de 2018, en su columna Estrictamente Personal, que Dolorit viaja cada 15 días a México a tratar a López Obrador de su padecimiento. Unos 150 viajes hasta esa fecha, afirma el columnista.
Su daño al corazón y a la columna vertebral, son severos, al grado de que es tratado, en su domicilio, por un staff médico presidido por el doctor Dolorit, uno de los más reconocidos y cotizados del mundo, escribió Pablo Hiriart.
El 18 de mayo de 2018 en su columna, en El Financiero, Hiriart presentó la fotografía de López Obrador, acompañado del neurólogo Dolorit (a su lado, de bigotes) y el equipo de médicos cubanos que lo atiende, delante de un formidable cuadro de Diego Rivera.
La razón del secreto de Estado es muy simple, clara y sencilla: Evitar que AMLO faltare o fuera declarado legalmente incapaz para gobernar antes de dos años, a fin que no haya elecciones extraordinarias.
En tales condiciones, constitucionalmente el Congreso de la Unión tiene facultades para nombrar a un Presidente Interino. Se haría así realidad, por primera vez, esta cíclica posibilidad política.
John M. Ackerman, uno de los ideólogos extranjeros de la 4T, alude a esta facultad del artículo 84 de la Constitución al decir que la derecha busca tirar a AMLO antes que cumpla los primeros dos años de su mandato y convocar a nuevas elecciones.
Con visión y sensibilidad, el Gobernador Alejandro Murat echa su cuarto a espadas y se ha dado a la tarea de intensificar el cabildeo con el Gobierno del Movimiento de Regeneración Nacional.
La Cuarta Transformación llegó para quedarse por lo menos dos sexenios. Así ocurrió por el creciente desgaste con los triunfos presidenciales del Partido Acción Nacional (PAN).
Alejandro Murat lo sabe y no pierde el tiempo para posicionarse nacionalmente en la nueva coyuntura. No ignora que el que suma multiplica, el que resta divide y quien no suma se sume.
No obstante su juventud, el gobernador oaxaqueño es realista y está consciente que para crecer es indispensable adaptarse a la nueva realidad política nacional y local con mayoría de Morena.
Hábilmente, Murat Hinojosa capitalizó a su favor la celebración de las Fiestas de La Guelaguetza para convertirlas en pasarela del PRIMOR, es decir, de la alianza PRI y Morena en Oaxaca.
La invitación de Pedro Luis Ceballos tenía previsto analizar las posibilidades en la designación a la candidatura a la Gobernación del senador Salomón Jara Cruz y del diputado federal Ángel Benjamín Robles Montoya.
Al mismo tiempo, se analizaron las posibilidades de amarrar la candidatura de la senadora Susana Harp Iturribarría, del diputado local Alejandro Avilés Álvarez, del senador Raúl Bolaños Cacho Cué y del indiólogo Adelfo Regino Montes.
Sin embargo, era obligado incorporar al análisis el intenso trabajo que realiza en todo el estado la Presidenta Honoraria del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Ivette Morán Rodríguez.
La esposa del Jefe del Ejecutivo Estatal no tiene ningún impedimento legal para ser candidata a la gobernación del Estado al ser hija de padres oaxaqueños, originarios de Santo Domingo Tehuantepec.
A diferencia del Gobernador, su esposa, ha recorrido de manera incansable tres veces los 570 municipios de las ocho regiones del Estado. Alejandro Murat debe en mucho su triunfo a Ivette, quien llegó a Oaxaca a recorrer el Estado un año antes de las elecciones con la fundación AMO.
Así también, se incorporaron al análisis las posibilidades de la superdelegada Estatal de Programas para el Desarrollo en el Estado de Oaxaca, es decir, de los once Programas Bienestar, Nancy Ortiz Cabrera, convertida en hada madrina de millones de oaxaqueños pobres.
Entretanto Alejandro Avilés sigue haciendo el trabajo sucio en el PRIMOR, los peores enemigos de Salomón Jara y Benjamín Robles son ellos mismos, amén que entre sí se anularán; Adelfo Regino incendia los Mixes para luego aparecer ante López Obrador como el gran resolutor.
No obstante, haber sido asesor de Rafael Sebastián Guillén Vicente, comandante Marcos y Galeano del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, hoy el EZLN sepultará sus aspiraciones a Gobernador de Oaxaca al oponerse a los megaproyectos de López Obrador.
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