Cómo Calderón perdió el control del PAN

* Participación decisiva del Yunque y Oliva
* Rechazo generalizado al primer compadre

El fin de semana confirmó lo adelantado aquí: Felipe Calderón ha perdido el control del PAN.

El desenlace comenzó durante la reunión de diputados y senadores en Querétaro, donde Gustavo Madero le madrugó.

Los coordinadores parlamentarios, dijo el dirigente panista en uso de sus facultades estatutarias, no los designaría en esa ocasión, sino varios días después.

Lo comparó con un concurso de popularidad y prometió no ceder a presiones.

De esa manera desarmó al presidente de la república.

Este acudió al encuentro, habló desde el atril, dialogó con muchos de ellos y hasta cantó, pero no pudo dar el paso de ver consagrados ahí a Ernesto Cordero para el Senado y a su compadre Guillermo Anaya para la Cámara de Diputados.

Durante la semana no hubo avances.

Cada uno se mantuvo en su posición: Madero con Luis Alberto Villarreal como candidato y Calderón con Anaya, conocido en el ambiente político como el primer compadre del país.

Muchos panistas se sorprendieron cuando el primer mandatario dejó desamparado a José González Morfín, su amigo y quien tantos servicios le prestó desde el Senado, donde prácticamente desapareció a Santiago Creel.

Eso fue fundamental para no tenerlo como precandidato viable para la Presidencia de la República, decisión finalmente asignada por la militancia a Josefina Vázquez.

EL YUNQUE AGLUTINA EN TORNO A MADERO

Como mencionamos aquí hace dos semanas, en el escenario panista hay un hombre fundamental.

Juan Manuel Oliva ha dejado de ser un panista de mediana valía, provinciano.

Es la cabeza real de la extrema derecha, aglutinada en El Yunque, y ha sabido conciliar con grupos más tolerantes y/o cargados hacia el centro del espectro nacional.

Es el factor.

Ya decíamos aquí el 31 de julio:

“El Yunque toma la iniciativa y busca la ventaja.

“La iniciativa porque ha aprovechado el vacío de poder en el PAN y el aturdimiento de la militancia tras la derrota.

“Y la ventaja porque, se supondría, Felipe Calderón es mano en el control del Consejo Nacional”.

Luego dábamos los datos rumbo a la reunión del Consejo del pasado sábado:

“El primer mandatario cuenta con 127 consejeros incondicionales y para alcanzar la mayoría necesita convencer a 64 más, a fin de tener la cifra victoriosa de 191…

“Mientras tanto Madero asegura tener 129”.

¿Quién consiguió para Madero los 62 indispensables y muchos más?

Acertó usted: Juan Manuel Oliva.

OTRA INMINENTE DERROTA PARA CALDERON

Con tanto poder y capacidad de conciliación, Juan Manuel Oliva está en vías de convertirse factótum del PAN.

Ya lo decía en 2009 Germán Martínez, quien dio la espalda a su ex jefe, protector y amigo Felipe Calderón:

-¡Vamos a guanajuatizar México!

Oliva, quien comenzara su vida profesional como periodista un poquito debajo de regular, detenta mucho poder.

De su parte está el Comité Ejecutivo Nacional presidido por Gustavo Madero.

Los presidentes de la mayoría de comités directivos estatales.

Ellos, sus grupos y, ahora se sabe, la mayoría del Consejo Nacional.

Le falta controlar una Asamblea Nacional, pero tiene tiempo para influir al máximo en la reforma del partido y quitar los remanentes del calderonismo.

La alianza contra Calderón ya dio resultado y sin él desde diciembre, cuando no estará en el poder y tal vez ni en el país, las cosas podrán resultarles mucho más sencillas.

Si con el presidente en plena injerencia lograron retener la presidencia del PAN para Madero y posponer la Asamblea Nacional hasta 2013 –no en octubre o noviembre próximos, como lo exige Calderón para iniciar la reforma “¡ya!-, ¿qué no harán más organizados y con más tiempo.

Eso se verá después.

Por ahora la pelea es por la coordinación en las cámaras y hasta el grupo de Josefina Vázquez se ha sumado contra Calderón.

Por ello parecen firmes Ernesto Cordero y Luis Alberto Villarreal.

En días lo sabremos.