CRÓNICA POLÍTICA: ¿Levantan amañada encuesta para gobernador y municipales?
Rosy RAMALES
Ayer, estando en casa de una amiga en Huatulco, entraron dos llamadas a su teléfono convencional. Eran del Gabinete de Comunicación Estratégica, según se presentaron los encuestadores. Mi amiga rechazó la primera invitación a contestar la encuesta. Le sugerí acceder, de haber una segunda llamada, para saber el tipo de preguntas y hasta dónde las encuestadoras miden la veracidad de las respuestas.
Después de media hora de la primera llamada, entró la segunda. Mi amiga contestó en el teléfono de su recámara y yo escuché por el teléfono instalado en la sala.
El encuestador primeramente le preguntó si tenía credencial de elector, su edad, su grado de escolaridad y hasta los ingresos familiares. Sin embargo, nunca indagó la vigencia de su credencial y si reside y vota en Santa Marúa Huatulco. Y no, pues por razones académicas vive temporalmente en este municipio, pero su sección electoral se localiza en Huajuapan de León.
Evidentemente, ella nada le observó al encuestador, solamente se dedicó a contestar las preguntas, como las siguientes, sin ser el orden en que las formuló el encuestador: “Si hoy fueran las elecciones, ¿por qué candidato votaría usted?: Benjamín Robles Montoya del PT, José Antonio Estefan Garfias de la coalición PRD-PAN, Alejandro Murat Hinojosa del PRI, o Salomón Jara de Morena?”
Ups. ¿Y los demás candidatos a Gobernador de Oaxaca? Porque si bien los partidos Unidad Popular (PUP) y Encuentro Social (PES) aún no han dado a conocer a sus abanderados, existen dos candidatos más: Joaquín Ruiz Salazar del Partido Renovación Social (PRS) y Manuel Pérez Morales del Partido Social Demócrata (PSD).
Bueno, todos virtuales candidatos, porque oficialmente lo serán hasta que en su caso el Consejo General del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) otorgue el registro correspondiente.
En fin, que para obtener un panorama algo más apegado a la realidad es necesario considerar a los abanderados de los partidos chicos porque las minorías también cuentan. Los electores a su favor quizá vean en ellos una opción frente a los candidatos de los partidos grandes, o simple simpatía.
Entonces, ¿cómo sacar la preferencia efectiva de un universo de cien por ciento, excluyendo a los chicos? Máxime cuando ahora las elecciones se ganan o se pierden por un voto.
Sigamos con las preguntas formuladas por el encuestador. Preguntó algo así: “¿Cree que la salida de Benjamín Robles Montoya del PRD para irse al PT, afecte más al PT y a Benjamín Robles, o a José Antonio (“Pepe Toño”) Estefan Garfias y al PRD?”
Palabras más palabras menos. No obstante, era una pregunta enredada. ¿O el encuestador la dijo muy rápido o no supo plantearla con las comas y énfasis correspondiente? Amén de ello, ¿a qué contendiente le interesa saber si Robles Montoya se afectó así mismo con efecto sobre el PT, o si afectó al partido al cual abandonó tras el triunfo de Estefan Garfias en las elecciones internas perredistas?
Solamente le puede interesar al propio Robles Montoya y a Murat. Bueno, también a los chiquitines, pero las posibilidades financieras de éstos no alcanzan para pagar onerosas encuestas. ¿Y a Estefan no lo interesaría? También, pero en cuyo caso la medición sería interna. ¿O no?
¿Qué más preguntó el encuestador? Mmm. Pues algo similar a lo siguiente: “Si Alejandro Murat del PRI y José Antonio Estefan Garfias de la coalición PRD-PAN no fueran candidatos, ¿por quien votaría usted?, eligiendo entre Benjamín Robles del PT y Salomón Jara de Morena”.
Interesante pregunta. Pero tan, tan cerrada que induce la respuesta entre dos opciones solamente. La entrevistada dijo que por ninguno, entonces el aplicador insistió dándole vuelta a la pregunta: “Entonces dígame por qué partido (PT o Morena)”.
Ja. O sea, pedía una respuesta como fuera: Candidato o partido. Y la preferencia puede ser distinta: Hay electores que votan por el candidato, y otros por el partido. ¿Fue idea del aplicador reformular la pregunta? ¿O fue instrucción de la casa encuestadora en caso de respuestas negativas?
El aplicador luego formuló preguntas sobre negativos. Primeramente indagó: “¿Por qué candidato nunca votaría?” Claro, de entre los cuatro considerados por la encuestadora: Murat, Estefan, Benjamín y Salomón. “¿Por qué no votaría por él?”
Uy, ojalá publiquen el resultado para confirmar o conocer el nombre de quien rompe rating.
En seguida preguntó algo así: “¿Conoce usted algún aspecto negativo de algún candidato?” “¿Dónde lo escuchó, vio, leyó?”
También hubo preguntas generales sobre los candidatos independientes, sin referir nombres; por ejemplo: “¿Cree que un independiente pueda gobernar?” “¿Votaría usted por un candidato independiente a Gobernador de Oaxaca?”
A propósito de gobernantes, ya en el calor del ánimo ciudadano, el aplicador preguntó la evaluación sobre el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, y sobre el Gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, en el rango de “bueno, muy bueno, malo, muy malo”.
Y se detuvo a indagar más sobre el gobierno estatal en los rubros de seguridad pública y desarrollo económico, entre otros, para rematar preguntando: “¿Cree usted que la coalición PRD-PAN debe seguir gobernando?” Palabras más, palabras menos.
Y pasó del ámbito estatal, al municipal, enunciando el nombre de varios aspirantes a la presidencia municipal de Santa María Huatulco, en su mayoría priistas; entre ellos Guillermo Lavariega Cárdenas, José Humberto Cruz Ramos, Lupita Piedra, Celia Enríquez, Miguel Ángel Galán, etc.
Pero la encuesta excluye el nombre de José Alfredo Cruz Acevedo, priista estimado entre la militancia y en la sociedad civil, y sin negativos ni pasados escandalosos; solamente con un candidato como él, el PRI podría recuperar Santa María Huatulco. ¡Qué error excluirlo! ¿O sí lo incluye y no lo escuchamos? Ups.
La carga de preguntas en torno a los aspirantes a la presidencia municipal de Santa María Huatulco, generó la sospecha de que la encuesta fue ordenada por el PRI. Y cruzando información con priistas del municipio en comento y ciudadanos apartidistas, varios de los encuestados mandaron al aplicador a la China… a seguir aplicando es “amañada encuesta”.
¿Qué tal? Francamente cómo creer en una encuesta con preguntas cerradísimas que casi inducen la respuesta, tendenciosas. Además, con una metodología (¿o sin metodología?) que deja lugar a toda duda y sospecha; sin certeza.
Mi amiga, respondió la encuesta, pero mintió, precisamente para medir la confiabilidad de este levantamiento vía telefónica realizada desde un “número privado”.
¿Ven como las encuestas no garantizan resultados confiables? Cada vez tienen menos credibilidad. Claro, hay excepciones.
Esperamos que la encuesta referida, en verdad no sea un trabajo del Gabinete de Comunicación Estratégica; considerada como una encuestadora seria.
Y ya que en las próximas campañas electorales se incrementará el levantamiento de todo tipo de encuestas, valdría la pena que las empresas encuestadoras incluyeran preguntas como las siguientes:
¿Le gustaría que el próximo gobernador sea nativo de Oaxaca, o fuereño?
¿Le gustaría que el próximo gobernador tenga vínculos con algún ex gobernador de Oaxaca?
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Correo: rosyrama@hotmail.com
