*.- Y a la luz de los estándares anticorrupción *.- Y el perdón de Peña Nieto
La realidad social, política, electoral, económica y educativa en el estado de Oaxaca marcarán la pauta para la integración del gabinete del próximo gobernador, Alejandro Ismael Murat Hinojosa. Y como comentábamos en ocasión anterior, necesitará perfiles de acuerdo a cada cargo; ahora, además, perfiles con los estándares trazados por las “leyes anticorrupción”.
Dechados de virtudes: Honestos, con formación profesional y profesionales en el desempeño del cargo. En otras palabras, sin trayectorias de amasamiento de fortunas a costa del erario, no improvisados, y garantes de eficiencia, eficacia y resultados.
Ups. ¿Y de dónde sacará tanto santo?
Por lo pronto necesita tres, para igual número de posiciones clave:
Dos en el Ejecutivo: La Secretaría General de Gobierno y el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO).
Una del Legislativo: La coordinación del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Posiciones en el Ejecutivo:
En ocasión anterior bosquejamos un perfil de Secretario General de Gobierno, al cual lectores de esta columna han adicionado características, dando como resultado el siguiente perfil:
Persona con conocimiento de la problemática política, social y agraria del estado de Oaxaca; que conozca a los líderes partidistas y de organizaciones sociales; que no pretenda ser gobernador o senador a efecto de evitar realice campaña con los asuntos a su cargo, y que inspire mucho respeto.
¿Y dónde está la persona con tal perfil? Por más que le he dado vueltas a su lista de colaboradores francamente no lo encuentro. Sí, hay quienes reúnen el perfil político, pero lejos están de cumplir los estándares de las “leyes anticorrupción”; o reúnen ambas cosas, pero guardan la aspiración a un cargo de elección popular, lo cual los tiene desde ya ocupados y preocupados.
Ja, algunos hasta el diseño de su firma ya publicitan en redes sociales.
En fin, que las condiciones socio-políticas de la entidad oaxaqueña, a partir de la crisis derivada del enfrentamiento del 19 de junio entre maestros y pobladores de Nochixtlán, han cambiado las circunstancias y coyunturas en torno a dos cartas barajeadas con antelación para ocupar la Secretaría General de Gobierno en el gabinete de Alejandro Murat: Celestino Alonso, ex coordinador de su campaña, y Alejandro Avilés Álvarez, presidente del PRI estatal y coordinador de la bancada priista local.
¿Estará entre ellos el próximo Secretario General de Gobierno? Mmm, pues ambos reúnen características importantes, pero no las suficientes. Claro, si Alejandro Murat prioriza aspectos afectivos, pago de favores, compromisos, acuerdos, etc, entonces cualquiera de los dos podría convertirse en el Secretario General de Gobierno, aún cuando el perfil acorde a las circunstancias sea distinto.
Las condiciones en Oaxaca tan no están para bollos que en los corrillos políticos se ha hablado, incluso, de la necesidad de echar mano de un general de Ejército Mexicano para ocupar el cargo de Secretario General de Gobierno.
¿Usted qué opina querido lector, querida lectora?
La segunda pieza clave del gabinete sería el Director General del IEEPO, donde más experimentos no caben. Por años el Instituto de Educación Pública de Oaxaca ha sido la dependencia comodín para acomodar a los compadres, cómplices, compromisos, etc. Los gobernantes en turno nunca se han preocupado por nombrar titular con el perfil idóneo; eso era lo de menos.
Ni siquiera cuando el gobernador Gabino Cué Monteagudo dio el golpe de timón en el sector educativo quitándole a la Sección 22 del SNTE el control sobre el IEEPO, nombró un perfil idóneo como Director General del nuevo Instituto, sino designó nuevamente a Moisés Robles Cruz, quien venía desempeñando el cargo. Precisamente hace un año, tras la publicación del decreto del 20 de julio del 2015.
La designación de Robles Cruz fue un asunto muy cuestionado, pues violaba el mismo decreto, cuyo artículo 11 exigía “haber desempeñado, durante al menos diez años, las actividades que proporcionen la experiencia necesarias para cumplir con las funciones de Director General, ya sea en el ámbito profesional, docente o de investigación académica”.
En ese entonces, el gobierno argumentó que Robles Cruz tenía la experiencia porque venía fungiendo como Director General del viejo IEEPO. A la larga, al servidor público le pesó su perfil en materia de seguridad pública y procuración de justicia; no resaltaron en él sus cualidades como abogado, sino subrayaron sus inclinaciones policiales.
Apenas ayer, el gobernador nombró al Maestro Germán Cervantes Ayala como nuevo Director General del IEEPO, en sustitución de Moisés Robles, de quien no se dijo si renunció o lo renunciaron. Seguramente ocurrió lo segundo en el contexto de las exigencias de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
“La designación del Maestro Germán Cervantes Ayala, como nuevo titular del IEEPO, se inscribe en la implementación del nuevo ‘Modelo Educativo y Propuesta Curricular de Educación Obligatoria’, que este próximo miércoles 20 de julio será presentado en la Ciudad de México, por la Secretaría de Educación Pública”, justificó Cué resaltando el perfil de académico del recién nombrado.
Y bueno, el perfil del Director General del IEEPO está claramente descrito en el decreto del 20 de julio del 2015, y en ese debe basarse Alejandro Murat para nombrar al titular de la dependencia en su próxima administración. O sea, los compadres ya no podrán incrustarse en la estructura educativa, salvo posea perfil de académico con experiencia.
Posiciones del Legislativo:
Y la tercera posición clave, pero en el plano del Legislativo, es la coordinación de la bancada del PRI, para la cual hay tres aspirantes: María de las Nieves García Fernández, Sofía Castro Ríos y Samuel Gurrión Matías.
¿Quién de los tres? ¿O hay algún otro?
Aún no está definido, hasta donde se sabe. No obstante, en el perfil necesario se exige: Experiencia legislativa, consenso interno y externo, capacidad para negociar y hacer acuerdos, y los estándares de las “leyes anticorrupción”, considerando que la próxima Legislatura tiene como reto dignificar la deteriorada imagen de la Cámara de Diputados local, con fama de saqueos.
El coordinador o coordinadora de la próxima bancada del PRI es clave para el gobernador entrante, porque le corresponderá encabezar las negociaciones y los acuerdos para sacar las reformas estructurales necesarias para el proyecto de Alejandro Murat, en una Legislatura donde la bancada de Morena será la segunda fuerza; entonces pinta cardíaca.
PERDÓN…OH DIOS MÍO
En la Iglesia Católica enseñan que, por palabra de Dios, los arrepentidos tendrán derecho de entrar a la Gloria y sentarse a la diestra de Dios Padre.
Y el presidente Enrique Peña Nieto se ha arrepentido de haber pecado con la adquisición lujosas residencias, y aunque actúo “conforme a derecho”, lastimó. Por eso pidió “perdón” al pueblo de México.
Caray, la proximidad de los procesos electorales 2017 y 2018 hacen milagros. Caso contrario, al presidente Peña Nieto le hubiera dado lo mismo arrepentirse públicamente. ¿O no?
En el discurso pronunciado ayer en ocasión de la promulgación de la leyes del Sistema Nacional Anticorrupción, solo hizo falta la siguiente oración: “Perdón Oh dios Mío/ Perdón e indulgencia/ Perdón y clemencia/ Perdón y piedad…Pequé ya mi alma, su culpa confiesa/ mil veces me pesa de tanta maldad…”
En fin, que ahora también está clara la premura por designar al presidente del PRI nacional, Enrique Ochoa Reza… para que todo acto de corrupción quede en el pasado e incluido en la petición de perdón. ¿O no?
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