El cuervo, animal totémico de los pueblos del Cedro, en Norteamérica; el ave Simorg, descrita en la poesía iraní, y los ojos de agua, círculos concéntricos que los habitantes originarios de Australia han plasmado en pinturas, son símbolos que se entrelazan en un diálogo de antiguos saberes y costumbres en Iguales y diversos. Mitos de tres continentes, exposición con la que el Museo Nacional de las Culturas (MNC) inicia las celebraciones por su 50 aniversario.

La exhibición, que reúne 88 obras, pone el acento en la universalidad de la cultura humana con la muestra de tres regiones distintas: la costa noroeste de Norteamérica, Irán y Australia; cada una tiene conocimientos y saberes tradicionales que ha acumulado por generaciones y ha transmitido por tradición oral. Éstos son plasmados en narraciones míticas así como en esculturas de madera, libros y pinturas.

La exposición (que se inaugurará el próximo viernes 4 de diciembre y es organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia) aborda la mitología como un tema transversal que toca a todas las culturas y cómo la representa cada una de ellas.

Luego de la apertura, se presentará en el patio del recinto el flashmob “El museo cobra vida”, y la Escuela Orquesta Carlos Chávez ofrecerá el concierto Fanfarria y música de cinco continentes.

De la costa noroeste de Norteamérica se mostrarán 26 piezas elaboradas en cedro, como cajas talladas de madera, figuras totémicas de animales y de seres fantásticos; de Persia, hoy Irán, se exhibirán 29 obras: libros con la poesía clásica, instrumentos musicales, maquetas de los mausoleos de poetas y un documental, entre otras. También se exhibirán 22 pinturas de Australia alusivas a la tierra de Arnhem y al desierto.

Gloria Falcón, subdirectora técnica del MNC, aseveró que la exposición es un referente de cómo el acervo del MNC se ha enriquecido a lo largo de cinco décadas a partir de adquisiciones, donaciones, intercambios y la colaboración con otras instituciones. El museo alberga 17,000 objetos.

Gran parte de la colección del noroeste se obtuvo de un intercambio efectuado en los años 50 del siglo pasado con el Chicago Field Museum. Las pinturas las donó la Embajada de Australia, y los libros de poesía iraní los adquirió la investigadora y curadora Alejandra Gómez, como parte de un proyecto que ganó una beca del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca).

El recorrido comienza en la costa del noroeste de Norteamérica con la sección “Cuervo para los pueblos del Cedro”; en ella, las curadoras Irene Jiménez y Tania Bustos proponen un acercamiento a un experimentado pueblo de pescadores, quienes también han sido hábiles en el trabajo de la madera, con la que plasman sus personajes míticos en máscaras, postes totémicos, canoas, cajas y cucharas.

Para los habitantes de ese lugar (que tienen distintas lenguas, pero una única cultura con tradiciones similares), el cuervo es un personaje mítico fundamental, por haber robado los cuerpos celestes al Poderoso Señor para dárselos a los hombres. Con el sol, la luna y las estrellas, los pobladores pudieron sembrar y tener ciclos agrícolas.

Tania Bustos dijo que los pobladores del Cedro también tallan osos, ballenas, lobos y entidades totémicas, como el monstruo caníbal, de los cuales se presentan algunos ejemplos, así como una maqueta de sus casas plurifamiliares (donde se reúnen más de 80 personas a escuchar las narraciones míticas) y de cajas hermosamente talladas. El cuervo y otras entidades se representan en danzas durante la época invernal.

En la segunda sección, “Simorg y la lengua de los mil poetas”, se observarán libros que dan cuenta de la riqueza de la poesía persa, factor de identidad nacional.

Este apartado inicia con la proyección de un documental de 10 minutos, en el que los visitantes podrán conocer que Irán es más que desiertos y mujeres con burkas; observarán una diversidad geográfica y apreciarán poesía escrita hace mil años, presente en la vida diaria de los iraníes.

Los textos milenarios de Ferdosí, Haffez, Attar, Saádi y Jayam, héroes culturales persas, se aprenden de memoria y se recitan en cualquier momento y lugar. “Los iraníes van a los mausoleos de los poetas a preguntarles sobre su vida, su salud y el amor”.

En esta sección, se pondrá a la mano del visitante el libro El diván de Hafez y se exhibirán instrumentos musicales, ropa con poesía impresa, un tapete en el que los artesanos tejieron fragmentos de sus versos. De igual forma, se expondrá Los reyes el Shahnameh, texto que narra sobre el ave que crió a los héroes de Irán: Simorg.

La exposición concluye con “Australia: el poder de la Tierra”, que busca dar a conocer el “Tiempo del ensueño”, tradición oral de ese país que explica el presente y recrea el futuro, plasmada en obras pictóricas.

Raffaela Cedraschi, curadora del tercer apartado, indicó que las 23 pinturas que se observarán en la muestra las donó la Embajada de Australia en dos bloques: uno en 1974 y otro en 2010.

“En Australia la pintura está dividida en dos conjuntos: la del desierto central y la de la tierra de Arnhem, al norte, y que muestra a los personajes atravesados por rayos y se aprecia su esqueleto.

Los pueblos originarios acostumbraban pintar en la arena del desierto; después lo hicieron en soportes de materiales sólidos que se empezaron a vender como artesanías.

“Las pinturas del desierto se deben ver desde arriba, porque fueron elaboradas con la mirada de ojo de pájaro; así lo hacían en el desierto. En la exposición habrá un cajón de arena para que los visitantes hagan su propio dibujo y reproduzcan la belleza del desierto”.

En algunas de estas obras plasmaban círculos concéntricos para representar un cuerpo de agua, que en el desierto es fundamental, pero también pintan las patas de los canguros o las ondas que deja la serpiente arcoíris, reptil mitológico que creó al mundo y le enseñó al hombre cómo convivir, le da su tierra, es su tótem, concluyó la especialista.

Iguales y diversos. Mitos de tres continentes permanecerá abierta hasta el 26 de junio de 2016 en la Sala Internacional del Museo Nacional de las Culturas, Moneda 13, Centro Histórico. La entrada es gratuita.