Por el momento no existe atención al público de lectura en braille ni acceso a servicios multimedia, ni jardineros

Aunque la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, declaró que hasta el momento no se ha despedido a nadie (Excélsior 25/01/2019), empleados de la Biblioteca Vasconcelos denunciaron que el pasado 26 de diciembre fueron despedidos al menos 20 trabajadores encargados de la atención al público, quienes fueron separados de sus funciones, poniendo en riesgo la operación de ese espacio librero que atiende a cinco mil 500 usuarios por día.

Entrevistados por este diario, los seis trabajadores eventuales que aún permanecen en dicho espacio —contratados como eventuales y quienes pidieron el anonimato—, revelaron que en este momento no existe restaurador en la biblioteca, no hay personal dedicado a la atención del público que solicita material de lectura en braille o infantil, no hay jardineros; desaparecieron los cursos de computación, no hay acceso a servicios multimedia o de música, y se redujeron las actividades culturales y el acceso al sistema de credencialización

Además, se han registrado múltiples fallas en elevadores, montacargas, baños e iluminación dentro del espacio librero. Este diario solicitó al vocero de la secretaria Alejandra Frausto, Antonio Martínez, una entrevista con Daniel Goldin, director de la Vasconcelos, pero hasta el cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.

Los trabajadores afirmaron que, aunque todavía laboran en tiempo y forma, dejaron de recibir su sueldo desde el pasado 9 de diciembre y, que pese a haberse reunido con Goldin y con Max Arriaga, director general de Bibliotecas, no se ha resuelto su situación.

“El problema que tenemos en la Vasconcelos es que no nos dan información acerca de nuestra contratación ni la garantía de un pago. Lo único que nos dijo (Max Arriaga) es que se iba a hacer una convocatoria para llamar a la gente de base, para que vengan a apoyarnos, al igual que el personal de confianza, para apoyar en las labores de la Vasconcelos. Pero no nos han dicho si entramos en su plan. Queremos que nos digan en dónde estamos, porque ya llevamos un mes trabajando y nadie sabe si nos van a pagar o a contratar”.

El pasado lunes 21 de enero, los trabajadores se reunieron con Goldin y con Arriaga, y se les expuso la problemática laboral, pero no obtuvieron definición alguna.

MERMA ACTIVIDAD

Recordaron que el pasado 26 de diciembre, las autoridades de la Vasconcelos le notificaron a 17 empleados que ya no se presentaran a trabajar. “Les informaron que ya no podían asistir a trabajar, porque ya no tendrían contrato y no les importó que fueran trabajadores capacitados por el propio Estado para las distintas áreas”, expuso uno de los entrevistados.

Entre los despedidos, detalló, iba el encargado de la restauración de libros, una más que se encargaba de realizar los cursos de sistema braille, otra más que trabajaba en el inventario de la biblioteca, por mencionar algunos”.

En el caso de las actividades culturales, reconocieron, en este año “apenas se ha realizado un concierto, cuando a estas alturas ya deberíamos tener varios talleres en funcionamiento y eventos en la biblioteca”.

Los trabajadores recordaron que la situación de los impagos no había sido recurrente y que ésta es sólo la segunda ocasión que sucede. “La primera vez fue en 2016, cuando se cambió de Conaculta a Secretaría de Cultura (SC); y durante los años anteriores sí hubo retraso de hasta una quincena, pero no como ahora y con la incertidumbre de que no se sabe si habrá o no contratos”.

¿Cuántas personas laboran en la biblioteca Vasconcelos sin pago?, se les cuestionó. “En total son entre 65 y 70 personas incluidos los que laboran en el área administrativa”.

¿Cuántos empleados eran antes de que comenzaran los recortes? “Éramos 143 y sí, ya recontrataron a 32, pero ninguno es para dar atención a usuarios, sino que son secretarias, asistentes y asesores, pero no para atender usuarios”.

Por último, denunciaron que los libros colocados en el séptimo nivel de la biblioteca son los mismos que están del segundo al sexto nivel.

“Digamos que tenemos un séptimo piso de libros con colecciones que fueron seleccionadas, pero en realidad son los mismos libros que están en los otros niveles. Lo único que hicieron fue agarrar los libros más bonitos y ponerlos en el piso siete y cambiar su clasificación, por órdenes del maestro Daniel Goldin y su equipo”, señalaron

MITIN EN PALACIO

Por otra parte, ayer la Asamblea General del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) convocó a un mitin hoy a las siete de la mañana, para protestar “por un salario justo y la regularización de los profesores y trabajadores.

La convocatoria circuló en la cuenta de Twitter @YaPágameINAH, donde se informó que el punto de reunión será la Plaza Gamio —a un costado del Templo Mayor— para luego manifestarse afuera del Palacio Nacional.

Y también se anunció una segunda manifestación para el domingo 3 de febrero a las 11:00 horas en el Museo Nacional de Antropología.



Esta nota originalmente se publicó en Excélsior