Los directivos del equipo de futbol Guadalajara se niegan a liquidar a su ex entrenador Matías Almeyda y quieren obligarlo a trabajar tres años más en condiciones deprimentes.

Las pláticas entre el club y los abogados del argentino se rompieron el sábado por la noche, cuando ambas partes avizoraban un punto de entendimiento para solventar la relación y terminar con el conflicto.

Las bases de entendimiento eran las siguientes:

Las Chivas, al parecer con recursos de Omnilife le cubrirían un año de salario, las primas no pagadas y el dinero que prestó para cumplir a los jugadores cuando comenzaron a haber retrasos por triunfos y títulos.

Pero de repente los enviados de Jorge Vergara le dijeron que atrás está un contrato por tres años más y que están en pleno derecho de exigirle que lo cumpla en los términos que ellos decidan.

¿En qué condiciones?

Una: con el salario actual -no hablaron de pagarle lo pendiente- y con un equipo técnico disminuido, lo cual significaría que ya no contaría con las facilidades comprometidas cuando llegó y renovó.

Según Fox Sports, en un avance dado por Rubén Rodríguez, las pláticas están rotas y Matías Almeyda ya no quiere continuar en el club, pese al buen entendimiento con jugadores y la afición.

PIZARRO TAMBIÉN ROMPE

La situación se ha vuelto tensa contra quienes disienten del estilo de trabajo del club propiedad de Jorge Vergara.

Es el caso de Rodolfo Pizarro, cuyos representantes se acercaron el sábado con el fin de llegar a un entendimiento porque el jugador desea continuar en el Guadalajara por lo menos un año más.

Pero Pizarro es acusado de revelar la situación tensa reinante al interior del equipo y por ello la directiva no tiene ningún interés de mantener las negociaciones a fin de asegurar su permanencia.

Su destino está cantado: Monterrey.