México, D.F.- De acuerdo con cifras de la Asociación de Bancos de México (ABM), al cierre del año pasado se reportaron 685 robos a oficinas bancarias, cifra 2% menor a la de 2010, cuando se perpetraron 701 por un monto de 36 millones de pesos bancarios.
Este es el segundo año consecutivo en que se observa una baja en este tipo de asaltos a sucursales. En 2009, se registraron 810 robos a oficinas bancarias por un monto de 48 millones de pesos.
Sin embargo, algunas plazas como Sinaloa, Chihuahua y el Estado de México reportaron crecimientos durante 2011. Por ejemplo, en Sinaloa este delito aumentó de 144 a 149 robos entre 2010 y 2011; en Chihuahua pasó de 61 contra 82 y en el Estado de México avanzó de 61 a 85.
Detalló que los estados que mostraron un descenso fueron Tamaulipas, Morelos, Baja California y Puebla, entidad que registró el menor número de robos a nivel nacional.
La ABM precisó que colaboraron con las autoridades estatales para la captura de 154 personas que participaron en asaltos a sucursales.
Dijo que cada vez es menor el monto del efectivo robado en sucursales.
El aumento en asaltos entre 2007 y 2009 obligó a los bancos a establecer medidas adicionales de protección a directivos, empleados y clientes, así como a las instalaciones bancarias en todo el país.
La Secretaría de Hacienda emitió medidas para reforzar la seguridad de sucursales bancarias y se elaboraron en 2009 “mapas de riesgo”.
Las disposiciones tienen como fin contener asaltos, así como precisar los equipos que deberán tener los diferentes tipos de oficinas o módulos.
Las sucursales y módulos deben contar con un dispositivo blindado para protección de efectivo con mecanismos de retardo físico.
Por ejemplo, tanto las sucursales pequeñas y grandes deben instalar alarmas, puertas de emergencia, medidas básicas de protección civil y disminución de efectivo.
Agencia El Universal
