El exjefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Marcelo Ebrard Casaubon, al referirse a las fallas que motivaron el cierre de 11 estaciones de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, aseguró que no es un hecho el que los rieles instalados sean incompatibles con los trenes.
Entrevistado en el noticiero «Atando Cabos» precisó que tiene en su poder un documento que data de 2010, en el que todos los involucrados en Proyecto Metro, dependencia del GDF a cargo del ingeniero Enrique Horcasitas Manjarrez y el STC Metro, detallan el diseño de la Línea, así como las características y especificaciones de los trenes, lo que hace difícil pensar en la veracidad de esta afirmación del consorcio encargado de la construcción.
«Yo te puedo asegurar que la información de la que dispongo y dispuse en su momento para iniciar los trabajos de esta línea y que puede ratificar plenamente el director del proyecto, es que la compatibilidad de trenes y vías, y las especificaciones se hicieron por todas las áreas técnicas que participaron y que, desde luego, si hubiese un problema entre ambas, pues no se hubiera puesto en operación la línea», abundó.
Al ser cuestionado sobre la relación existente entre Enrique Horcasitas y la constructora ICA, Ebrard Casaubon aclaró, «Horcasitas trabajó en ICA como muchísimos de los ingenieros de México. Segundo, jamás fue una propuesta, si se infiere por ello, de ICA, yo lo puse ahí porque es un hombre muy ordenado y competente. Y tercero, jamás tuvo nada que ver su hermano, que yo sepa, en toda la gestión de la obra.
«Tras señalar que los documentos antes mencionados también están en poder de Proyecto Metro, detalló que desde un principio se realizó el trazó de la ruta que seguiría este Línea, se definieron las especificaciones de los rieles, posterior a esto se determinaron las de los trenes con base en las anteriores, de modo que todas las partes tenían total conocimiento de esta información desde el 2010.
Por tal motivo, añadió que si en verdad fueran incompatibles los trenes y las vías, resulta incongruente pensar que solamente se suspendiera la operación en sólo 11 estaciones y no en toda la Línea, ya que simplemente no podrían circular.
En este sentido, agregó que contrario a lo expresado por directivos del consorcio encargado del proyecto, él no tiene conocimiento de la existencia de algún documento en el que haya advertido sobre los riesgos de esta supuesta incompatibilidad, que reiteró, resulta muy difícil considerar como verás ya que todas las especificaciones recibieron la certificación correspondiente.
Añadió que a su parecer, una de las cosas que deben explicarse el por qué la Línea fue recibida en julio de 2013 de conformidad, así como los motivos por los que se ha determinado el deterioro de la misma a casi nueve meses, razones que resaltó, no son de su conocimiento pues ya había concluido su administración.
«Han pasado muchos problemas (en el Metro), pero nunca se ha parado una Línea, es una decisión que tomó el director (Joel Ortega) y el jefe de Gobierno (Miguel Ángel Marcena), que yo digo que respaldo esta decisión porque dicen que es la seguridad de los usuarios», expresó para después indicar que una vez que se dé a conocer el programa de mantenimiento requerido, seguramente se podrá valorar qué fue lo que ocurrió, pues desde su punto de vista no es lógico decir que son incompatibles los trenes con las vías, y dejar funcionando la mitad de la Línea.
Asimismo, negó que esta proyecto se haya puesto en operación de manera apresurada o por razones políticas, pues recordó que él se decidió aplazarla deliberadamente en varias ocasiones ya que se presentaron diversas dificultades, como fue el hallazgo de gasolina en la zona de Zapata, por lo que aseveró que fue puesta en marcha tras recibir la certificación de todas las especificaciones necesarias, algo que puede explicar el ingeniero Horcasitas Manjarrez.
Finalmente, refirió que existe un diagnóstico de IEGL, «el órgano o las empresas que dieron la certificación en octubre de 2012, que también lo vuelven a hacer, hacen un diagnóstico en octubre de 2013, señalando que hay que hacer una serie de cosas que supongo son las que se van a hacer.»
«Seguramente yo respaldaré en todo y estoy en la disposición de hacer lo que sea necesario, soy de los que más deseo que esto se aclare y se pueda regularizar la línea lo más pronto posible. Y seguramente el Metro y su director pronto darán a conocer el programa de mantenimiento y de ajuste que quieren hacer, cuánto va a costar y en qué tiempo va a estar», concluyó.
INF./GRUPO FÓRMULA
