Japón busca ser un mayor aliado de México en diversos sectores, toda vez que se ha consolidado como uno de los mayores inversionistas en el país en el sector automotriz y ahora busca serlo en el sector energético, aseguró el embajador Akira Yamada.

“Japón busca ser el ajonjolí de todos los moles y ahora mismo la inversión japonesa está aumentando mucho en México, y no hay ningún otro país donde crezca con tanta rapidez”, destacó.

El diplomático indicó que el crecimiento acelerado de la inversión nipona en México en los últimos años es muestra de la confianza y el optimismo que visualiza en la economía mexicana, razón por la cual ninguna empresa japonesa se ha retirado del país.

Durante la ponencia “Relaciones entre México y Japón” en la Universidad del Valle de México (UVM), refirió que hasta 2016 existían mil 111 empresas japonesas en el país, lo que también ha generado que radiquen 11 mil 390 nipones en México.

“No existe un país, fuera de México, donde la inversión japonesa crezca con tanta rapidez y escala, ahora se concentra en el sector automotriz, pero se diversificará en poco en otros sectores, y con ello nuestras relaciones serán más fuertes”, destacó el diplomático.

En ese sentido, indicó que “las empresas japonesas mantienen su plan de inversión y crecimiento, no como otras; buscamos relaciones de largo plazo, donde podamos establecernos y generar un beneficio para el entorno”.

Planteó que este 2017 los empresarios siguen muy de cerca los avances en el diálogo en torno a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y aseguró que cualquiera que sea el resultado la relación México-Japón será buena y segura, desarrollándose de la mejor forma.

“Las empresas japonesas conservan el interés en mantener negocios con México, por lo que hay mucha posibilidad de incrementar la inversión”, refirió.

La negociación sobre el Tratado “deberá ser beneficiosa para los tres países que integran el acuerdo, ya que todos salen ganando con ello; al final de la negociación, las empresas extranjeras y mexicanas tendrán que cambiar de una u otra manera su estrategia”, explicó.

Sin embrago, destacó que en la relación de México con Estados Unidos el país del norte también sale ganando; “si ellos excluyen a los migrantes mexicanos, la economía de Estados Unidos no podrá sobrevivir”.

Aseguró que “México tiene mucho potencial” y es un gran destino de exportación, por lo cual los ojos de los empresarios japoneses también están interesados en el sector aeroespacial y aeronáutico; industria médica, farmacéutica y cosmética; y en la construcción de plantas de energías renovables.

El número de productos mexicanos en Japón se ha incrementado de manera considerable, dijo, ejemplo de ello es que hoy el consumo de aguacate va en incremento, y 90 por ciento del producto es de origen mexicano, al igual que el 36 por ciento del mango consumido.

“Japón y México hemos sido socios muy importantes, pero lo mejor está por llegar; las relaciones van muy bien, y si bien existen retos culturales, avanzaremos para que sea lo mejor para ambos países”, finalizó.