•El largo calendario de protestas y manifestaciones
•Búsqueda de diálogo sin desechar la fuerza pública
•El IVA a alimentos y medicinas divide a los priísta
Parece el cuento de nunca acabar.
El gobierno cree haber salvado el 1 y 2 de septiembre, pero sigue el 8.
Después del 8 vendrán el 15 y el 16, con su carga de simbolismo.
Y tras las Fiestas Patrias seguirán los grandes bocados de Andrés López y sus radicales: los debates y segura aprobación de las reformas a las cuales Enrique Peña ha apostado el éxito de su Presidencia.
Esta larga sucesión de hechos y fechas no es una crónica personal, sino el escenario al cual se enfrentan los estrategas del gobierno y sobre el cual trabajan desde ahora desde la cúpula del poder.
Y pasa, obvio, por las negociaciones sostenidas en la Secretaría de Gobernación (Segob) con el magisterio rebelde con el subsecretario Luis Enrique Miranda en primera línea y con el titular Miguel Angel Osorio Chong como el conductor de los arreglos.
La apuesta presidencial es por el diálogo y así seguirán porque el balance es positivo.
Se lograron acuerdos con las corrientes moderadas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y, tras desactivar las amenazas de violencia, se relegó la aplicación de la ley estricta.
Esto incluye el congelamiento, de momento, de órdenes de aprehensión a quienes han cometido delitos graves –secuestro, asalto, portación de armas, atentado a vías de comunicación y hasta terrorismo-, sean maestros o radicales sumados al movimiento de la Coordinadora.
EL PEJE ESPERA DIEZ MIL MAESTROS EL DOMINGO
La consigna es mantener la cordura.
Los dos gobiernos más involucrados, el federal y el de la capital, ratificaron ayer su decisión de mantener el contacto con el magisterio movilizado en busca de acuerdos para el regreso a sus lugares de trabajo y a la normalización de clases.
Este espíritu lo demostraron el secretario Miguel Angel Osorio Chong y el jefe de Gobierno, Miguel Angel Mancera, quienes mantuvieron el contacto desde temprano y monitorearon las intenciones de los inconformes.
El blanco natural era el Senado, pero los cuerpos de inteligencia detectaron a grupos interesados en acudir al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para causar conflictos como el fin de semana antepasado.
También se especuló sobre nuevos mítines en Televisa y TV Azteca.
Todo resultó falso, pero Osorio Chong y Mancera aplicaron un severo operativo para evitar bloqueos como el del fin de semana antepasado.
Esto habla de un temor: el movimiento podría continuar aun después de la gran marcha anunciada por la CNTE para este miércoles y por ello los esfuerzos para intentar frenarlo antes en la semana.
¿Por qué?
Porque el próximo domingo Andrés López iniciará sus propias movilizaciones y entre los contingentes pretende tener al menos diez mil profesores para llenar el Zócalo.
Como Enrique Peña no parará sus reformas aun a costa de su imagen, como definió el lunes en su mensaje a la nación, mantiene programado para la próxima semana el envío de la iniciativa de reforma hacendaria.
LA REFORMA HACENDARIA Y LA DIVISIÓN PRIÍSTA
1.- En el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se han creado dos corrientes rumbo a la reforma hacendaria, una opositora al Impuesto al Valor Agregado (IVA) a alimentos y medicinas y otra partidaria de aplicarlo de manera generalizada.
El dirigente César Camacho, quien rechaza el debate público sobre el tema, trata de conciliar y se perfila una propuesta media: sí al IVA para alimentos y medicinas pero con exención a una canasta muy básica y para genéricos.
Además, habría apoyos a través del sector salud y de programas asistenciales para menguar este efecto en las clases necesitadas.
Y 2.- hubo quienes quisieron beneficiarse ayer del bloqueo al Senado de la República.
Regularmente todos ellos ingresan en sus propios vehículos al estacionamiento por la calle de Madrid, ubicada en parte trasera del edificio.
Sin embargo, para lucirse ayer llegaron por la puerta principal de Reforma acompañados de fotógrafos y, como la panista Mariana Gómez del Campo, con gran reparto de besos a quienes se andaban por ahí, fueran conocidos o no.
¿Y si por llamar la atención hubiese sido insultada por algún exaltado?
Imagínese usted a los culpables, los gobiernos federal y defeño.
