El Sudeste Asiático enfrenta una de sus peores crisis climáticas: millones de afectados y más de mil muertos por inundaciones

Asia — Una cadena de tormentas monzónicas extremas ha sumido al Sudeste Asiático en un escenario devastador: más de 1.000 personas han perdido la vida y millones se han visto afectadas por inundaciones, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra que han golpeado a Indonesia, Sri Lanka, Tailandia y Malasia durante los últimos días.

Las autoridades de todos estos países han declarado estados de emergencia mientras continúan las labores de rescate en zonas donde la destrucción de carreteras, puentes y redes eléctricas ha dejado comunidades enteras incomunicadas.

Indonesia y Sri Lanka, entre los más golpeados

En la isla indonesia de Sumatra, las lluvias torrenciales desencadenaron corrimientos de tierra que arrasaron viviendas y sepultaron aldeas completas. Equipos de rescate denuncian que aún es imposible acceder a varias regiones montañosas, donde se teme un aumento significativo en el número de víctimas.

En Sri Lanka, las inundaciones provocadas por el ciclón han forzado la evacuación de cientos de miles de personas. Varias ciudades continúan bajo el agua, y los hospitales están operando con recursos limitados.

Desastre regional: Tailandia y Malasia también bajo el agua

En el sur de Tailandia, algunos distritos han registrado niveles de agua de hasta tres metros. Las imágenes de automóviles arrastrados por la corriente y barrios enteros sumergidos se han multiplicado en las redes sociales. El gobierno tailandés ha abierto investigaciones por posibles fallos en la gestión previa de la emergencia.

Por su parte, Malasia enfrenta inundaciones en diversos estados costeros y alerta por nuevas lluvias intensas. Aunque el número de víctimas es menor, el impacto económico podría ser considerable.

Cambio climático: un factor cada vez más evidente

Expertos meteorológicos coinciden en que la combinación de monzones intensificados, tormentas tropicales fuera de temporada y una atmósfera con mayor humedad es coherente con los efectos del cambio climático, que está amplificando la violencia de los fenómenos extremos en Asia.

Una respuesta humanitaria que se complica

Organizaciones internacionales como la Cruz Roja advierten que la capacidad de respuesta está siendo desbordada. La falta de acceso a agua potable, el riesgo de brotes de enfermedades y la destrucción de viviendas han generado una crisis humanitaria que podría prolongarse por semanas.

Mientras tanto, miles de voluntarios, personal de emergencia y fuerzas armadas continúan trabajando contrarreloj para rescatar sobrevivientes y llevar ayuda a las áreas más afectadas.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*