A medida que continúan su gira de buena voluntad por Asia, El Duque y la Duquesa de Cambridge están “tristes”, enfadados y consideran acción legal en contra del la revista francesa Closer que publicó fotos topless de Kate el jueves 13 de septiembre.

“Ciertamente sentimos que se pasaron de la raya”, dijo una fuente del palacio a PEOPLE de las fotos tomadas durante las vacaciones privadas de William y Kate en Francia. La fuente añadió que el estado de ánimo en el palacio es “uno de enojo e incredulidad”.

La existencia de las fotos se supo justo cuando William y Kate —cubiertos con pañuelos en la cabeza— se disponían a visitar una de las mezquitas más grandes de Malasia en el centro Kuala Lumpur.

Un portavoz del Palacio St. James dijo a través de un comunicado, “La Reina se entristeció al conocer que una publicación francesa y un fotógrafo invadieron la privacidad [de la pareja] en una forma tan grotesca y completamente injustificable”.

“El incidente recuerda los excesos de la prensa y los paparazzi que vivió la princesa Diana lo cual ha enfadado aún más al Duque y la Duquesa”, lee el comunicado. “La Reina esperaba que la pareja tuviera privacidad en ese lugar remoto. Es increíble que alguien tomara esas fotos y mucho menos que las publicara”.

En contrario hay voces que reinvindican la libertad de plasmar la intimidad de las figuras publicas, por serlo y porque argumentan, que ellos mas que nadie saben que estan expuestos a ser sorprendidos, por lo que en todo caso -dicen- deberian tomar providencias para evitar tales hechos.