Hace unos meses te contamos que la princesa japonesa Ayako de Takamado, estaba dispuesta a renunciar a su título por defender su amor.

Su enamorado Kei Moriya no proviene de una familia adinerada ni es mucho menos de la realeza, es sólo un trabajador de una compañía de transportes.

Después de dar mucho de qué hablar y pese a la críticas, hoy unieron sus vidas en matrimonio y ella se convirtió en una ciudadana común.

De acuerdo con información de Japan Times, la joven de 28 años, llegó al santuario Meiji de la capital japonesa vestida con un atuendo tradicional de la corte imperial del país, donde ya la esperaba su prometido.

Allí, la pareja intercambió anillos de boda y leyó los votos nupciales, además de compartir una copa de sake, para luego registrar el matrimonio de manera legal.

Tras la ceremonia, Moriya expresó que espera poder ayudar a su esposa para ‘adaptarse a la vida de una plebeya’.

“Quiero que trabajemos juntos, tomados de la mano, para crear una familia llena de sonrisas”, declaró.

Ayako y Kei Moriya revelaron anteriormente que se conocieron gracias a la amistad entre sus madres y que se enamoraron a primera vista.



Esta nota originalmente se publicó en Excélsior