El Gobierno de los Estados Unidos anuncio a través del Departamento de Seguridad Interior que hará cambios en su política de deportación.
Entre lo que destaca es que postergara la deportación de extranjeros sin documentos (migrantes) que no tengan antecedentes criminales o que no representen una amenaza a la seguridad nacional del país y les permitirá aplicar por permisos de trabajo
Esto significa la revisión de aproximadamente 300,000 casos de migrantes que enfrenta una posible deportación en las cortes federales.
Uno de los Objetivos es que el Departamento de Seguridad Interior fortalezca su capacidad para ubicar delincuentes y no dedique recursos a la ubicación de personas que son baja prioridad para ser deportadas, entre las personas que serán beneficiadas por este cambio son los niños, exmilitares y los cónyuges de migrantes enlistados en las Fuerzas Armadas.
Diferentes organizaciones que luchan por los derechos de los migrantes aplaudieron esta iniciativa del Presidente Barack Obama y marcan esto como una señal de que Obama puede brindar ayuda a familias.
