Luego de que el pasado 3 de septiembre, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, en lo que parece una ejecución extrajudicial de diez civiles de parte de soldados del Décimosexto Regimiento de Caballería Motorizada del Ejército Mexicano, Raymundo Ramos, director del Comité de Derechos Humanos de aquella ciudad, considera que los elementos castrenses actuaron por venganza.

En entrevista telefónica con Ricardo Rocha, Raymundo Ramos explicó que dos semanas antes de la muerte de las personas que viajaban en una camioneta, una mujer ajena y dos personas en un otro lugar; se registró "la desaparición de dos militares francos, que no estaban en servicio"; por lo que "creemos nosotros que el sentir de los militares en el Décimosexto Regimiento es de venganza, no de detener personas que cometen delitos, sino de aniquilarlas y eso es muy preocupante".

Sobre la desaparición de los dos militares, entre el 10 y el 15 de agosto, "se creó una bola de rumores", así como "mensajes amenazantes tanto de la delincuencia como de las autoridades".

Sobre la muerte de los diez civiles, Ramos explicó que con base en información ofrecida por la madre de una de las víctimas, es que el Ejército Mexicano encontró una camioneta con personas sospechosos, e inició una persecución, la que terminó en el kilómetro 13 de la carretera nacional.

"Independientemente si esas personas eran o no delincuentes, si habían enfrentado al Ejército (Mexicano), pues tenían derecho a la vida", señaló Ramos; así como que las imágenes de los hechos "fueron subidas por los militares, como un trofeo a una página local, en Nuevo Laredo".

Las imágenes se están utilizando como pruebas para acreditar "el exceso de fuerza, el rompimiento de los protocolos de actuación de las Fuerzas Armadas".

En dicho lugar, se aprecia a dos personas que corren. "No se les aprecian armas, no se les aprecian chalecos. Pero al final del día, aparecen muertos con disparos en la cabeza". El total de muertos que en ese lugar perdieron la vida fueron los ocho tripulantes de la camioneta y una mujer "ajena a los hechos que quedó atrapada en esos disparos".

Raymundo Ramos, agregó, que en otro lugar, el cual no precisó, hay "otros dos civiles fallecidos que todavía no está claro si están relacionados o no con los hechos".

Los testigos señalaron que luego de ser embestidos por la unidad militar, "los ocupantes levantan las manos, gritan que se rinden y al final del día todos terminan sin vida". Subrayó que seis de los ocho muertos tenían disparos en la cabeza, por lo que "no había manera de sobrevivir".

El Director del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, señaló que a partir de mediados de agosto se ha registrado un incremento de elementos de la Policía Militar que patrullan las calles de la ciudad.

Asimismo, señaló que con diez años de la presencia de las fuerzas castrenses, en Nuevo Laredo, no se puede hablar de falta de experiencia. Es por ello "que hablaba yo de la investigación para los mandos, para los que ordenan este tipo de operativos sin tomar en cuenta esa capacitación, que les han estado dando tanto en materia de Derechos Humanos como en protección de vidas inocentes".


inf./Grupo Fórmula