El gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, reconoció que “lo peor está por venir” en materia de inseguridad, asegurando que aumentará la violencia.

Durante una entrega de equipo a policías de 112 municipios, el mandatario priísta refirió que la ola de homicidios que azota a Jalisco no se detendrá próximamente.

“Vienen días complicados, no les miento, la ola de violencia no se va a terminar”, enfatizó.

En lo que va del año se han registrado cerca de 350 asesinatos en el estado, 189 de ellos en enero y 129 en febrero, con ya 49 homicidios dolosos en 7 días de marzo.

Ayer se registró la jornada más violenta: 20 personas fueron ejecutadas en diferentes hechos.

Sandoval afirmó que en su administración se ha desarmado a 6 corporaciones municipales por estar coludidas con el crimen organizado: Ocotlán, Tecalitlán, Autlán, Villa Purificación, Unión de Tula y Villa Corona.

Medios locales atribuyen la escalada de violencia a una supuesta pugna entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, siendo el primero el que ingresó a la zona para retomar el control.