CIUDAD DE MÉXICO.- La deuda de Norberto Ronquillo era de 600 mil pesos y por ello lo secuestraron y mataron estudiantes de su entorno universitario.

Sobre esta línea de investigación, la cual incluye averiguar a dónde fue a parar ese recurso, trabaja la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México.

Debe resultar fácil a los expertos de esa dependencia capitalina, pues el dinero está vinculado a un sistema de ahorro y fideicomiso cuyo manejo no queda claro hasta ahora.

La forma turbia en que se manejaban los fondos ha obligado a los integrantes del Ministerio Público a pedir la colaboración de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La información conocida indica que estas pistas fueron aportadas por los cuatro detenidos, mientras todavía se buscan a otros participantes en los delitos de rapto y homicidio.

-La investigación se cierra cada día más -señaló la procuradora Ernestina Godoy sin entrar a mayores detalles.

Pero una vez logrados todos los datos de los participantes, aun cuando no esté detenida toda la banda, será posible esclarecer y sobre todo conocer el método financiero mediante el cual operaban.

Pronto podría haber nuevas órdenes de aprehensión.

Con base en estas líneas de investigación fue que se descartó la participación de criminales de la Unión Tepito, cuya participación se creyó en algún momento.

Este hecho aleja también la línea de investigación sobre posible participación del crimen organizado o adquisición de deudas por compra o comercio de narcóticos.