Concertación, nueva etapa política
Por Manuel Espino
La capacidad de concertar, de dialogar y vivir la diversidad política es un signo inequívoco de la madurez de una nación, la señal de que se ha arribado a una etapa superior de desarrollo cívico, dejando atrás la diatriba, el parroquialismo y la excesiva ideologización.
Por ello, es de importancia vital que un país con democracia incipiente, como lo es México, cierre esta prolongada etapa de confrontación. Nuestra república ya ha padecido más que suficientes descalabros a causa de la permanente tendencia a integrar no equipos, sino facciones y bandos, así como a bloquear el debate público por la fobia a las ideas ajenas.
Debemos admitir que, hasta el momento, los mexicanos hemos sido incapaces de escucharnos entre diferentes y de entablar diálogos positivos. Por ejemplo, mientras en gran parte del mundo se han superado ya los conceptos de “izquierda” y “derecha” aquí aún son empleados para etiquetar e incluso denostar al adversario político, cancelando toda posibilidad de encuentro. Somos, y duele reconocerlo, un país dividido.
Superar esta etapa demanda, por ello, dar la bienvenida a una nueva era definida por grupos de ciudadanos dispuestos a dialogar en libertad y con buena fe para buscar soluciones a los problemas que como mexicanos —no como militantes— compartimos y enfrentamos.
Ahora no necesitamos de teorías, sino propuestas; no dogmas ni prejuicios, sino acciones concretas, realizables y tangibles. Es decir México demanda dejar atrás los partidos ideológicos y dar la bienvenida a partidos programáticos.
En esta nueva etapa, también habrá que desterrar la práctica de tener partidos oficialistas y partidos de oposición, integrando, muy por el contrario, gobiernos que sean de concertación y partidos que sean de cooperación institucional, unidos todos por un espíritu patriótico y prácticas guiadas por una visión de Estado.
Por todo ello, este mes de enero, que la ley establece como periodo para iniciar el proceso de fundación de partidos, es la oportunidad para dar ese paso vital y definitorio del futuro nacional. Los concertadores lo damos anunciando a las autoridades nuestra intención de formar un partido político que acompañe a la sociedad en su evolución hacia el diálogo y la concordia.
En este nuevo partido México tendrá la herramienta ideal para consolidar un cambio genuinamente histórico, abriendo un camino hacia la reconciliación nacional, que pase por la ciudadanización de la política y la despartidización de la sociedad.
Pues es en ese enfoque generoso y plural donde está la clave para pasar a una etapa superior como sociedad, consolidando la democracia que durante tantas generaciones hemos anhelado.
www.twitter.com/ManuelEspino
manuespino@hotmail.com
