Los kurdos en el norte de Irak están conmemorando el vigésimo quinto aniversario del ataque químico por parte de las fuerzas de Saddam Hussein en la ciudad de Halabja.
El 16 de marzo de 1988, aviones iraquíes lanzaron sobre Halabja bombas y cohetes que contenían una mezcla tóxica de gas mostaza y agentes nerviosos, matando a cinco mil kurdos -según nota de BBC Mundo-.
Muchos otros murieron posteriormente de cáncer y enfermedades relacionadas, mientras que un gran número de niños nacieron con malformaciones genéticas.
Un corresponsal de la BBC en Bagdad dice que la masacre de Halabja marcó la memoria colectiva de los kurdos iraquíes y endureció su insistencia en manejar sus propios asuntos.
